Recibió el Premio nacional de derechos humanos Sergio Méndez Arceo

Católicas por el Derecho a Decidir defiende la libertad de conciencia en la iglesia y los derechos de las mujeres

 

Equiparar aborto con terrorismo, intento de “tapar” el escándalo mundial por el abuso sexual en la iglesia católica

Mejía

Frente a los avances de las mujeres en México y en el mundo, los grupos conservadores no tienen más que “reaccionar de una manera agresiva”, sostuvo María Consuelo Mejía, directora de la organización Católicas por el Derecho a Decidir (CDD), la cual recibió el pasado 20 de abril el Premio Nacional de Derechos Humanos, Obispo Sergio Méndez Arceo.

En entrevista con Triple Jornada, la feminista católica se refirió a dos acontecimientos específicos suscitados el mes pasado, que son un claro ejemplo de la “desesperación” de la derecha, ante el trabajo que han venido realizando grupos feministas para separar las creencias religiosas de las libertades de las y los individuos.

El primero, tiene que ver con la polémica que levantó la aparición de una nota en un diario capitalino, cuyo cabezal afirmaba: “Premia la CNDH labor de grupos antiaborto” y la segunda, con las declaraciones del presidente del Pontificio Consejo para el Diálogo Interrreligioso del Vaticano, Francis Arinze, quien comparó al aborto y la eutanasia con los actos terroristas del 11 de septiembre en Estados Unidos. (La Jornada/10 de abril/2002)

Aunque el presidente de la Comisión Nacional de Derechos Humanos, José Luis Soberanes, aclaró que no había sido la comisión la que otorgó el premio Defensa de la vida desde la concepción a 15 organizaciones, tanto Consuelo Mejía como la feminista Marta Lamas (La Jornada/18 de abril/2002) calificaron el hecho como una forma de crear “confusión” y de “manipulación de la información”. No es casualidad dijo Marta Lamas en su artículo publicado en este diario, “que este premio se 'invente' casi dos semanas después de que 42 organizaciones católicas otorgaran el Premio Nacional de Derechos Humanos Obispo Sergio Méndez Arceo a CDD.

El reconocimiento a Católicas, explicó Consuelo Mejía, “es para nosotras el más importante que hemos recibido por la defensa de los derechos humanos de las mujeres en la Iglesia y en la sociedad, específicamente por la promoción de los derechos sexuales y reproductivos. Se nos otorga con espíritu ecuménico. Creemos que nos lo dan en la medida en que la mayoría de las 42 organizaciones que forman parte del Comité de Selección son católicas o cristianas y eso muestra de qué manera hay una apertura y una sensibilidad a la causa por la cual Católicas trabaja, y hay un objetivo común y una cada vez mayor apertura al diálogo entre los distintos sectores que trabajamos por la justicia social y los derechos humanos”.

Es lógico, agregó, que ante un reconocimiento como éste, grupos que se han opuesto de una manera “tan agresiva” a la labor que están desarrollando, reaccionen, “lo que no nos parece legítimo es que manipulen la información para querer quitarle la luz a nuestro premio”.

Era de esperarse, reiteró, que los grupos de derecha estén en contracampaña en la medida en que “nosotras hemos ganado muchísimo a la impunidad”. Las mujeres organizadas en todas sus expresiones, continuó, “hemos ganado legitimidad, por ello la reacción de los grupos de posiciones adversas es mayor”.

Al referirse a las afirmaciones del Cardenal Francis Arinze, Mejía manifestó que esos pronunciamientos podrían ser un intento de “tapar el escándalo mundial” que hay por el problema del abuso sexual al interior de la Iglesia católica; “nosotras el año pasado lanzamos una campaña para pedir que se rindieran cuentas” al respecto y las denuncias que se están generando ahora no son mas que el resultado de “un empoderamiento cada vez mayor de las personas, la desacralización de actitudes que no tienen nada que ver con el mensaje de Jesucristo, ni con representantes de una Iglesia que habla de misericordia, compasión, amor y justicia”.

La función de CDD, especificó, es dar a conocer las diversas posiciones que hay al interior de la Iglesia católica; hablar de la libertad de conciencia “y el derecho que tenemos a abandonar las enseñanzas que no han sido declaradas infalibles al interior de la Iglesia, entre ellas lo que se ha dicho del aborto, pero también ponemos mucho énfasis en la ética que tenga como eje central la justicia, la equidad entre mujeres y hombres y el empoderamiento de las mujeres para mejorar la calidad de vida de la sociedad en general.

“Toda nuestra estrategia ha estado basada en dar a conocer una perspectiva de la religión, de la sexualidad, de la vida, basada en el respeto a los derechos, lo que nos ha dado una gran flexibilidad. No estamos en una cruzada y aunque hemos respondido a los ataques de la derecha creemos que es mucho más importante el tener propuestas concretas, ser proactivas, dar a conocer las incongruencias que hay en las instituciones que pretenden controlar nuestra vida. Buscamos puentes de diálogo al interior de nuestra misma Iglesia”. (Aleyda Aguirre)

* Triple Jornada, La Jornada, México, 6 de Mayo de 2002.

 

 

Cuestiones de América Nº 9, Junio de 2002

 

 

 

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