Desde Abajo, Cultura Universal

 

¡Zorró El Zapató en Mexicó!

N° 4 -  Francia : mayo 2001 / Mexico : septembre 2001


¡MERCI! ¡GRACIAS! ¡THANK YOU! ¡CHOKRANE! ¡INITIYE! ¡CHANCLA! ¡TONGUE!¡ DURITO! ¡ZAPATO! ¡TORTILLAAAAAAAAAS!

Gracias a todos ustedes que permitieron que se vuelva realidad el sueño de Zorro el Zapato en México.

Pequeños y grandes de  TAMÈRANTONG  vivimos momentos mágicos, tatuados para siempre en nuestras tripas

Así que : Gracias a todos aquellos que respondieron a nuestro llamado y nos apoyaron, de Francia a México pasando por Italia, España, Bélgica, Tunes, Argelia

¡Sí señor!

Sus donaciones fueron calorcito para el corazón y el monedero. ¡Sin ustedes no había viaje ni México ni nada!

Gracias a aquellos que movieron cielos y tierras para conseguirnos financiamientos o prestarnos fondos.

Gracias a Carmen Castillo, Yvon Le Bot, Tessa Brisac, Carmen Lira, Jérôme y Rocío, Ofelia Medina, Julieta Egurrola, América Rodríguez, Daniel Jiménez Cacho, Jesusa Rodríguez, por guiarnos en esa insensata aventura.

Gracias a la red zapatista que nos respaldó desde los primeros pasos de Zorró el Zapató.

Gracias a la sociedad civil mexicana, a los amigos mexicanos, que se movilizaron para ofrecer a los niños de Belleville una estancia inolvidable, llena de mil encuentros, intercambios, regalos, descubrimientos

Gracias a la Ciudad de México y a la Embajada de Francia en México, a Arturo Beristáin, Alejandro Aura, al Instituto de Cultura, la Secretaría de Turismo y el Instituto de Desarrollo Social de la Ciudad de México, a Humberto Morgan Colón, Guillermo Díaz Madrid y Elidé Soberanis, y a la delegación Alvaro Obregón, por su leal participación.

Gracias al Teatro de la Juventud y a su equipo por haber abierto sus puertas y su escenario a Zorró el Zapató.

Gracias al equipo de Las Margaritas, el centro que nos hospedó, y a los niños de la calle que ahí viven no los olvidaremos.

Gracias a la prensa por su apoyo y, muy especialmente, a La Jornada.

Gracias al público increíble de México, que nos brindó tanto calor y tanta emoción durante las funciones de Zorró El Zapató. (Con dedicatoria especial a los que no pudieron entrar)

Y

Gracias a los Hombres y Mujeres Verdaderos, las 4 comandantas, los 19 comandantes y el Subcomandante, por haber compartido con nosotros instantes poderosos y conmovedores.

Gracias a Marcos por invitarnos.

Solidarios de su combate, habíamos llegado con Zorró El Zapató a compartir con ustedes la esperanza inmensa de paz y de reconocimiento de los derechos y las culturas indígenas.
Nos fuimos de vuelta, solidarios de su victoria. Hoy su lucha sigue.
Nosotros los seguimos, en el otro lado del mundo :
Atrás de ustedes estamos nosotros.

Christine Pellicane
Por la compañía Tamèrantong!

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El diarió de a bordó

Por Sarah Viennot
Asistente para la dirección escénica


Viernes 9 de Marzo

        Cuando dejamos Belleville, todavía es de noche. En medio de los padres arremolinados en la banqueta para un último bye, 52 personas se alistan para la aventura de Zorró en Mexicó ... Los 24 niños actores, los 16 técnicos-artistas- pedagogos de la compañía y los 12 acompañantes independientes, vecinos de Belleville y militantes zapatistas.

¡Ya está!  ¡Ya nos fuimos! Al despegar, Fodé-que-nunca-antes-había-subido-a-un-avión alucina, la cara pegada a la ventanilla y las manos en la cabeza.

Hablando de alucine: ¡vaya lucha! (y filas de espera) para documentar pasaportes, escenografía (pero eso sí, los 658 kilos de escenografía, compactados en 52 paquetes, al final ¡logramos embarcarlos!¡ Ufff!) y todas las maletas cargadas a pulso  porque la banda de Tamérantong! en un aeropuerto, hay que verla para creer

        Hop, hop, hop, tres pasillos, dos escaleras, y ahí nos tienen caminando por la calle: no hay duda, ya llegamos, llegamos a ¡México!

El camión de Agustín nos espera; nos transportará durante todo el viaje.

Los 24 chamacos de Belleville se asoman por las ventanas y hacen señas a todo el que pasa cerca : ¿De dónde son?- De Franciá.- ¡Bienvenidos! Samba les dedica un ¡Hermanós!que sale del alma.

Afuera, arriba de una cerca de nubes espesas, asoma una luna, redondita Huele a misterio sólo falta que se perfile, sobre las nubes, la silueta del Zorro

Y ¿por qué no?

Sábado 10 de Marzo

        6 de la mañana, empieza su jornada el equipo técnico ¡qué valientes! (sí, también es cierto que en París ya es la una de la tarde, tampoco crean que sufren tanto
) Van a trabajar en la instalación del espectáculo, en el Teatro de la Juventud

Mientras, apenas despiertan, los niñós no aguantan las ganas de saber dónde estamos.

        Donde estamos, pues, se llama Las Margaritas, es un centro-hogar para niños de la calle. En la entrada, dibujos y flores de papel de china de todos los colores dicen : Bienvenidos, somos sus amigos.

Un muchacho de 10 años, trepado en una tabla de ruedas, ojo altanero y retecurioso, playera rota, nos está esperando. Es Omar, que se lanza enseguida a platicar con Hélène,  nuestra única animadora bilingüe que hable español!

        Conocemos a Hugo y a su hermanito, un poco apenados, y nos llevan de visita a las habitaciones de las mamás, sólo tienen 16 años, están con sus bebitos y ahora los apenados somos nosotros.

Pero el verdadero encuentro se da a la hora de la comida; con las manos y enseñando las cosas con gestos, nos las arreglamos. Funciona perfecto. Los muchachós se ven archidotados: básquetbol o fútbol, el clic es inmediato. Un niño mexicano de 3 años y medio persigue a Alice, se mueren de la risa.

En la tarde, las niñás, invitadas, se juntan en el cuarto de Ana Luisa, que les enseña sus muñecas alucinan con el orden meticuloso del cuarto mientras afuera los chavos organizan un partido de fútbol y corren, sin aliento, tras la pelotá (2400 metros, México, no olvidemos).

Paul (12 años, de origen francés ) : Se me hizo bien raro el jugo de frutas en las comidas.
Hinda (7 años, originario de Malí) : No lograba cortar el bistec... Además, con las cámaras viéndonos

Amal (9 años, originario de Egipto) : Los jóvenes del centro eran muy lindos. Me gustó mucho, comer con ellos. Hacíamos gestos, nos entendíamos.
Kizzy (11 años, originario de Martinica) : Eran tan risueños, nunca hubiera podido imaginar que estaban en la calle.
Amany (10 años 1/2, originario de Egipto) : No tenían nada y sonreían todo el tiempo. Cuando se lo dije a mi madre, me dijo se conforman con lo que les da Dios.
Camille (10 años, de origen hispano-caribeño) : En la fiesta, no paraban de reírse y bailar.
Alice (6 años, de origen francés) : ¡Los bebés eran demasiado bonitos!
Guillaume (12 años, de origen francés) : Cuando jugamos fútbol con ellos, se veía que eran mucho más fuertes que nosotros.
Virgile (11 años, originario de Costa de Marfil) : En México, hay casi sólo mestizos. Nada que ver con Belleville, donde hay gente de todos los colores. No sabía que no había negros ni chinos en México.

        De regreso a la tranquilidad de los cuartos, escribimos las cartas a los comandantes zapatistas. Aunque no sabemos si será posible encontrarnos con ellos, algo inventaremos para hacérselas llegar. Cada niño escribe una carta a uno de los comandantes, 24 niños, 24 comandantes; una casualidad así, es ¡la Providencia!

Todos escriben que quieren paz en Chiapas. Sylvain (10 años), nacido en Haití, le escribe al comandante Míster, le explica que él es francés y que quiere conservar su cultura haitiana. Le dice que lo entiende cuando habla de derecho a la cultura. Yacine (12 años) habla al comandante Sergio del país de sus padres, Argelia: ahí también, hubo papás, mamás, niños que fueron masacrados. Querría que se acabaran las masacres en Argelia, en Chiapas y en todo el mundo. Nahla (11 años) confía a la comandante Fidelia que le parece estupendo que haya mujeres comandantas.
Alice se esmera :
Querida Esther, tengo 6 años y me encanta tu nombre…”…

        Esther, la comandanta que tomará la palabra en el Congreso, 9 días más tarde.

Domingo 11 de Marzo

        Agustín nos lleva al Teatro de la Juventud. Al llegar, un gran  trago de gloria para agasajarnos: un inmenso cartel con letras verdes en relieve anuncia :

DIRECTAMENTE DE FRANCIA
ZORRO EL ZAPATO
COMPAÑÍA TAMÈRANTONG
12 13 Y 14 DE MARZO , 19 HRS
.

Bueno, ahora, ¡a trabajar : ¡Concentración!¡ Silencio!

Chequeo de luces con Cocó y Christine, ajuste de combates con Philippe y Areskí, recorridos tras bambalinas con Rénata y Manu, sonido con Miniature y Arturo; los actores-animadores-caballos repasan su recorrido al galope; calentamiento de Mikael la Serpiente Emplumada; Isa y Elizabeth revisan el vestuario, relectura del texto con Flo y Sarah; François calienta su acordeón para recibir al públicoLa compañía TAMÈRANTONG! en pleno, pues, preparándose para el día de mañana: el estreno será a las 10h30, frente a 1500 escolares Un reto de aquellos

        Dormidos nuestros niñós, en la hora del último cigarro, cerca de la puerta, el equipo de Tamèrantong! platica con José Luis, el velador de Las Margaritas.

Francia es muy bonita, así la imagina, como el Festival de CannesCuando intentamos decirle que los 24 chamacós de Belleville no son exactamente angelitos, que provienen de un barrio difícil, nos habla de los niños de la calle que viven en el centro-hogar y de los cuales sólo dos van a la escuela: si los dejaran salir, no regresarían, se quedarían con sus cuates de la calle. Afuera, están la droga, a cualquier edad, el cemento, los anfetos, la prostitución. Entre los muros, los educadores tratan de trasmitirles una educación. José-Luis cuenta que a pesar de las reglas estrictas (aquí no entra alcohol, ni armas, ni drogas ni cigarros), pasan droga: naranjas inyectadas que vuelan por encima de los muros.

        José-Luis también nos habla del México de la noche, las fiestas, la atmósfera, dice que es un sueño (para los turistas) y al mismo tiempo, nunca antes se asomó por aquí un extranjero. A ellos les da gusto recibirnos. Y a nosotros también nos gusta mucho que nos reciban aquí, porque los partidos de fútbol son mejoresademás de su gentileza y su hospitalidad que nos tocó el corazón. ¡Estamos como en casa!

        PD muy importante : hoy, la caravana de los 24 comandantes zapatistas y sus acompañantes internacionales, que salió de San Cristóbal de Las Casas, llegó al Zócalo, después de 16 días de camino, en medio de una multitud compacta y zen: los vimos en la tele. Reconocimos a Marcos y su pipa, a Tacho con su sombrerito. Era como una gran fiesta, una celebración de la esperanza de paz :

Los indígenas son la esperanza de la humanidad.

Lunes 12 de Marzo

        5:30 h. ¡A levantarse todos!(sí, está bien, no es para tanto, las doce y media en Paris).
Christine repasa su rollo de antes del espectáculo, no vaya a ser que olvide algo
: la obra es un homenaje a Zapata y a los indios zapatistas en lucha en Chiapas, a Marcos estamos aquí por solidaridad, para celebrar la esperanza de pazPorque, aunque no estamos viviendo sus sufrimientos, su miseria, su guerra, nosotros, en Francia, en los barrios, cerca de los chavós, luchamos por los mismos principios: tolerancia, respeto del otro, no-violencia, derecho a la cultura, democracia, libertad, justicia

        En el teatro de la Juventud, todó está listó. En la sala, la cosa empieza a calentarse grueso Hay  muchachos correteándose en todos los rinconesfunción escolar, pues
 Atrás, cunde el pánico, y los ayudantes tratan de levantar el ánimo de los 24 actores. Están completamente asfixiados por el excesivo calor, sonoro y gesticulante, de los 1500 escolares mexicanos. El terror sagrado paraliza la compañía

Por suerte, las canciones, las apariciones del Zorro, los combates, logran pegar a todos a sus asientos y desatan trombas de aplausos.

Digámoslo: los 24 niños actores de Belleville pelearon con todo, unidos como nunca, y ganaron la batalla. Manon resume, Y qué, los zapatistas tienen años haciendo la guerra en la selva, nosotros aquí hicimos una de hora y media, entonces…”

        En la noche, otra vez. El público presta más atención, hay estrellas del cine mexicano, de la prensa nacional, internacional entre la gente, está  Yvon Le Bot, conmovido: ¡Lo logramos!. Danielle Mitterrand, después de la obra, viene a felicitar a los niñós en los camerinos. Carmen, que siguió la caravana zapatista durante su marcha, también está con nosotros. Bueno, y los comandantes, ¿cuándo vienen? preguntan los niñós.

En la noche mexicana, dormidos ya los chiquitós, cerca de la puerta del centro Las Margaritas canta un grillo, más bien un pequeño escarabajo. ¿Será una señal del verdadero-falso-Zorro?

Martes 13 de Marzo

        Hoy, vamos al museo de antropología de México. Eso, por lo menos, dice el programa. Antes de salir, Christine nos sienta a todos y se lanza: bueno, ya no hay duda, los comandantes y Marcos no podrán venir al teatro a ver la obra. Pero los veremos igual: iremos donde están ellos, nos invitan. Actuaremos fragmentos del Zorró  para ellos.
Así es, y va a ser ahora, ahorita mismo. En medio del
UAAUUUUU-CLAP-CLAP-CLAP-CLAP colectivo, se escucha el Merci agradecido de Martín, salido del corazón!

        El camión de Agustín se detiene frente a la ENAH, donde está alojada la Comandancia Zapatista: de las rejas cuelgan sábanas pintadas con frases de bienvenida a la delegación en todas las lenguas de todos los pueblos indígenas, dibujos, consignas pasado el retén, con nuestras bolsotas llenas de vestuario, llegamos a un patio interior; hay imágenes del EZLN, máximas de Marcos,  gente de todas partes con su acreditación colgada del cuello. Es como llegar a una fiesta El día es radiante, caluroso y seco.

        En el auditorio, improvisamos camerinos tras de unas cortinas, checamos si cabrán los combates, ¡el escenario es minúsculo! Ay, se nos olvidó el maís azul, no importa, usaremos nuestrós zapatós, y a falta de escenografía, una silla bastará para balcón, con una manta de barandilla: ni modo, es el estress de la aventura…”No hay tiempo para un ensayo, muchachos, no se preocupen, improvisaremos, los comandantes están listos, nos esperan, dice Christine.

        Cada niño agarra el paquetito donde está su carta y, siguiendo al acordeón de François, vamos, con un nudo en la garganta es como un sueño pero mejor.

        En el patio, en la sombra de una gran lona amarilla, ahí están, Marcos, Tacho, las cuatro comandantas y los otros dieciocho comandantes cuyos nombres no conocemos todavía, todos en línea, de pie, tranquilos, dignos. No cabemos de emoción, al caminar hacia ellostenerlos ahí en frente, a dos metros

Oussoumane, (originario de Costa de Marfil, primero niño actor de la compañía y ahora animador) se hace cargo de presentarnos, porque es el símbolo vivo de Tamèrantong!. Casi le tiembla la voz. Una amiga traduce al español : Me presento, soy Oussoumane Bamba. Cuando llegué a Tamèrantong, tenía 9 años, era alto nomás así, un niño bien latoso después crecí, y por poco agarro por elmal caminoAhí fue cuando Tamèrantong me salvó, de veras, al proponerme entrar de animador…”.

Entre las dos líneas, hace su show, se tira a los pies de los comandantes, finge desmayarse De ambos lados, las risas suenan. Pero también habla de la tierra de los indígenas, de los valores por los cuales luchan y en los que nos reconocemos.
Prosigue :
Cada niñó y niña escribió una carta para ustedes, no las vamos a leer porque sería muy largo, pero les van a entregar un regalito: Martin, que en la obra es Zapatitó, entregará su regalo al comandante David…”

        François toca unas notas. El comandante David y Martin salen cada uno de su línea para juntarse en el centro. Martin le ofrece su regalito, David abre los brazos. Se dan un abrazo. Hay quienes, por ahí, lloran de la emoción, y son 24 intercambios de este calibre que se suceden frente a nuestros ojos. Shirley da su regalo al comandante Omar; Inda al comandante Ismael; Mae al comandante Alejandro; Manon  a la comandanta Susana; Hachem al comandante Bulmar; Camille al comandante Gustavo; Valentin al comandante Isaías; Guylène, al comandante Moisés; Alice,  a la comandanta Esther; Lucie, al comandante Abraham; Virgile, al comandante Maxo; Hamid, al comandante Javier; Fodé al comandante Abel; Nahla a la comandanta Fidelia; Amany al comandante Filemón; Sylvain al comandante Míster;Jules al comandante Daniel; Amal al comandante Eduardo; Paul al comandante Zebedeo; Kizzy a la comandanta Yolanda; Yacine  al comandante Sergio; Samba, que hace de Tacho en la obra entrega su regalo al comandante Tacho y Guillaume, que es Durito/Zorro, da el suyo al subcomandante Marcos; y, tras de los pasamontañas, los ojos de esos dos ríen.

Camille (10 años, origen hispanocaribeño) : Me impresioné cuando hubo que caminar al encuentro de los comandantes, pero me gustó tanto el momento en que les dimos los regalos y nos abrieron los brazos

Kizzy (11 años- originaria de Martinica) : Cuando nos daban los abrazos rituales, era bien fuerte,  porque normalmente cuando la gente se saluda, no es sincero.
Alice (6 años, de origen francés) : Sí, son super lindos.
Camille : Yo no quería soltarles la mano.
Kizzy : Después, yo no quería lavarme las manos.
Mae (11 años, originaria de Madagascar) : Cuando le entregué mi regalo al comandante Alejandro, vi que lloraba.
Nahla,(11 años,de origen marroquí) : Estaba demasiado conmovida. Mi corazón iba a estallar. No paraba de latir, sentía algo atragantado- Lástima, estaban las cámaras.
Mae: Yo ni me acordé de las cámaras.
Sylvain (10 años, originario de Haití) : Estaban fuertes los comandantes, porque hablaban de paz.
Amany  (10 anõs 1/2, originario de Egipto) : Son tranquilos. Siempre sonríen.
Manon (11 años- origen francés) : A mí me hubiera gustado que hubiera más mujeres.
Samba (11 años- de Mali) : Estaba demasiado impresionado, al darle el regalo a Tacho. Vi sus ojos. Está cansado. Tiene que descansar. Areski, atrás de mí, lloraba.
Manon : De todos modos, lloraba todo el mundo.

        Y luego, el Sup Marcos salió de la fila, juntó a los niñós en torno a él y, a través del pasamontañas de estambre negro, la gorra remendada amarrada por el casco de su discman, les contó en voz baja el plan de Durito (ver postal).

Al final del cuento, Marcos extendió la mano al centro del círculo, para sellar el pacto, todos pusieron la mano encima de la de él, se veía una montaña de manos y ojos llenos de luz

Shirley (11 años, originaria de la isla de Guadalupe) : A mí me gusta este cuento, porque dice que el color de tu piel, pues es bonito; y que hay que saber apreciar el color de los demás.
Hachem (9 años, de origen libanés) : Sí. Y que los más grandes y más fuertes  no siempre son los que se cree.
Amany : Lo que me sigo preguntando es por qué Marcos decidió escribirnos
a nosotros Por qué no eligió a otros que hacen espectáculos que hablan de paz.
Hamid (9 años, originario de Argelia) : Si, pero nosotros somos niños de todos los colores, eso era lo que él buscaba.
Fodé (10 años 1/2, originario de Senegal) : También es porque somos de Belleville.
Manon : Como sea, aprendimos cosas. Somos grandes en el corazón, ahora lo sabemos, es importante.
Amany : Y ahora, somos reconocidos. La gente ya sabe que somos grandes, eso es importante.
Amal (9 años, originario de Egipto) : Tiene un superhumor, Marcos. Dice que si repetimos el secreto de Durito nos va a matar, pero sabe perfecto que lo vamos a repetir. Además, él también  lo repitió. Además, nos dijo que era un secreto para todos Demasiado humor que tiene

        Ahora, los comandantes se instalan en las primeras filas para disfrutar el espectáculo. Atrás de ellos, la delegación indígena en pleno llena el auditorio, mientras nuestros coyotitos se quiebran! Sollozan todos juntos Samba, Fodé, Jules, Virgile, Yacine, todos se van contagiando, no hay duro ni guapo que aguante, y Nahla tampoco, que dice, No sabía que se podía llorar de felicidad.

¡Cooomenzamos! Entre dos escenas, Christine resume la acción para el público (cuando explica que Tachó está en la cárcel de San Totó y que Zorró lo va a liberar, el verdadero Tacho suelta una gran carcajada) la escenas de acción, la llegada del Zorro, los combates, el texto, aquí todo toma otra dimensión. Rugen los aplausos, la atmósfera es densa.

Los niñós y todo el equipo de Tamèrantong!, terminada la función, tienen la emoción de darles la mano a cada uno de los 24 comandantes, de cruzar sus miradas y en este contacto colectivo corre una energía loca. Somos felices, no hay otra palabra:

Lucie (10 años, origen francés) : Me encantó cuando actuamos para ellos, era su mejor regalo.
Hinda (7 años, originaria de Mali) : Los actuábamos a ellos, era su historia; cuando hicimos la escena de la asamblea, hacíamos lo mismo que ellos, discutíamos si había que ir a la guerra o no.
Hachem : Yo estaba orgulloso de actuar frente a ellos. Somos chiquitos y hacemos una hazaña. Es increible ¿no?
Nahla : Estaba de veras concentrada. Era importante que nos vieran actuar. Mi papel de malvada, nunca lo había hecho tan bien.
Amal : Los comandantes se fueron demasiado rápido, por eso lloramos otra vez, queríamos que se quedaran más con nosotros.
Virgile : Te das cuenta, hacen miles de kilómetros para salvar a su pueblo, recuperar sus tierras, conservar su cultura
¡Qué cansado!

        Pero el trabajo no espera, zarpamos otra vez, rumbo al teatro, para la función de la noche. El público ya está esperando en la puerta. Esta vez, actuamos frente a una sala llena, con gente de todos los barrios, abuelitas con largas trensas blancas y sus nietos, niños con sus padres, 500 personas se quedan afuera

A la hora de saludar, el público aplaude de pié.

Alguien grita: ¡Zapata vive! ¡Viva Zapata! y 1600 personas corean ¡VIVAAA! ¡Viva México!- ¡VIVAAA! -¡Viva Francia! -¡VIVAAA!…” Nos quedamos sin palabras.

Miércoles 14 de Marzo

        Esta mañana, después de una noche agitada de intensos sueños, vamos a disfrutar la ciudad de México: primero, al Zócalo.

        En Palacio Nacional, nos quedamos un rato mirando las pinturas de Diego Rivera, que relatan la historia de los indios, la colonización por los Conquistadores, los principios del mestizaje, les explicamos a los niños la historia de México y los murales le dan más realidad que nuestras palabras. Hasta encontramos dibujos del maís azul (el corazón del cuento de Zorró el Zapató) y de México cuando se construía sobre los canales de la antigua capital azteca.

        Y órale, de vuelta al teatro, para la última función de Zorró el Zapató!

        Cuando llegamos, son las tres de la tarde y la cola de espera ya anda culebreando frente al teatro, nuestros actores llegan entre aclamaciones

        Ahora sí, es el delirio; el teatro está a reventar, 1700 personas adentro y otras 2000 que se quedan afuera por falta de cupo. Nos piden una segunda función en la noche, una hoja circula y se firma, hay amotinamientos en el aireuna mexicana protesta : Sólo dan 4 funciones y somos 23 millones de habitantes en esta ciudad!

Esta última función del Zorró es la mejor de todas, nuestros coyotitos se entregan a fondó.

Cuando cae el telón, ¡es la apoteosis!

Sigue la entrega de diplomas otorgados por el Instituto de Cultura para toda la compañía, con bombos y platillos

Arturo regala un inmenso cuadro de Zapata, nosotros brindamos vinos de Francia (¿y qué?) al equipo del teatro de la Juventud, nos agradecen, les agradecemos, nos re-agradecen, los merci-merciamos

Por segunda vez, frente a tanta generosidad, los 24 gamins de Belleville se derriten en un concierto de llantos
Es el cumpleaños de Martin y todo el público, de pié, le canta Las Mañanitas
Y todos a llorar con redobladas ganas
Al día siguiente, descubriremos en La Jornada una foto testigo de este
desbordamiento de los corazones unidos por las patrias!!!

Hamid : La última función fue la mejor de toda la historia de Zorró el Zapató. ¡Actuamos súuuuper bien!
Mae : Yo colgué mi diploma en mi habitación
Fodé : En mi casa, mi mamá lo escondió porque mis hermanos lo podrían romper.
Paul: Me gustó, toda la gente que se paraba a aplaudirnos fuertísimo.
Camille : Llorábamos todos, ¡otra vez!
Guillaume (12 años, francés de origen) : Y nos hacía bien llorar, además.
Manon : Tiene demasiada suerte, Martin. ¡Qué recuerdo, sus 9 años festejados por 1700 personas!
Kizzy :¡ Oye! Quién sabe si en la última función, entre la gente, no estaban los comandantes. Se quitaron el pasamontañas y vinieron a vernos..
Manon : Menos Marcos. No se puede esconder, ¡ con su pipa!

A la salida del teatro, la banda del Zorró en Méxicó compra con orgullo camisetas de Marcos

También nos acordamos de los comandantes: ¿Los recibirá el Congreso? Todavía no se sabe.

Jueves 15 de Marzo

        Bajo un sol violento y con mucha crema en las caras, nos vamos a las pirámides de Teotihuacán, el antiguo templo azteca. En la salida de México, por kilómetros y kilómetros, en las faldas de los cerros, se extienden interminables favelas, ciudades de cartón, casuchas de cemento gris amontonadas, todas iguales; es triste y gigantesco.

        El sitio es grandioso. Xóchitl, una franco-mexicana muy linda es nuestro guía en un maravilloso laberinto de piedra tallada : el templo del diós Quetzalcóatl. En la cima de la pirámide que escalamos, grada por grada, cada uno le dirige un deseo al dios Sol: hay que ponerse frente a él, cerrar los ojos y pensar muy fuerte en el deseo que se le pide.

Guillaume : El templo del sol no parece tan, tan grande, pero una vez que estás arriba, dices, ¡somos los reyes del mundo!
Hinda : Mi deseo, es trabajar bien en la escuela y volver a México cuando sea grande, y volver a ver a nuestros amigos indios.
Jules : Me encantaron las pirámides, es bien divertido subir las escaleras como lo hacían los Indios de antes.

        Al final de la jornada, América y los amigos mexicanos nos organizaron una piñata con los niños del centro Las Margaritas. ¡Padrísimo! Los muchachós tienen bolsas llenas de dulces
Todos nos juntamos después en el comedor a seguir con la fiesta con sandwiches de guacamole, y a bailar rolas mexicanas, ¡hablando frañol!

Hachem : La piñata me encantó; hay que pegarle, romperla, y luego hay dulces.
Alice : Cuando  arrebatamos los dulces, me abre el apetito.
Valentin: Nos revolcábamos en el piso, ¡de veras!
Paul : Sólo que los dulces, no pudimos comerlos porque nos cayó a todos la turista.
Alice : Eso sí no me gustó, la infección!

La turista nos viene a sorprender a mitad de la noche, y, bueno, se pone de risa, desfilamos uno por uno por el único baño (y, no lo olviden, somos como 50) que hay que destapar a cada rato
Estamos muertos de la risa, un poco, y del dolor, mucho. A las cuatro de la mañana, el desfile sigue ¡Memorable!

Los ires y venires a la enfermería traen los más variados diagnósticos: inyecciones de penicilina contra la fiebre de Paul, una prueba de apendicitis para Hachem (Hachem no tiene suerte, hace dos días, tenía una oreja del tamaño de la de Dumbo el elefante por un piquete de pulga).

En cuanto a los grandes, los médicos detectan síntomas de cólera¡Halalá , qué México!

Viernes 16 de Marzo

        Es nuestro último día.. Encontramos carteles dibujados por nuestros cuates mexicanos: feliz viaje, con una carita sonriente y hasta pronto, con una carita que llora, y otro más, Zorro, regresa pronto a México”…

        En el aeropuerto, le brindamos una última ovación a Agustín. Tessa y Beatriz nos traen tortillas y tamales de maís azul, con una notita: Es cierto, el maís azul existe : es nuestro, es de todos.

Una pregunta seria preocupa a todos : ¿Existe Durito?

Hay una gran plática al respecto :

-
Durito, en realidad, creo que no existe
- Claro que sí existe, pero no habla de a de veras.
- No, es un escarabajo de verdad y habla de verdad

- ¿A lo mejor se esconde bajo el pasamontañas de Marcos?
.
¿Quién sabe?


        Después de planear sobre México iluminado, de cruzar la noche y sus horas elásticas, ahí nos tienen de regreso en las banquetas de Belleville.

Papá! Mamá! Los cuates! Los maestros! No se imaginan, fue fantástico!

FIN

Broma: En inglés, Zorró el Zapató se diría Fox the Shoe!!!

Comentarios de los niñós recopilados por Christine Pellicane, Oussoumane Bamba, Florence Marguerie.

Agradecimientos en Mexico :

Artur Beristain, Hector Chavira, Mario Diazmercado, Azucena, Pepe (Instituto de Cultura de la Ciudad de Mexico y Secretaria de Turismo del Gobierno de la Ciudad de Mexico); Veronica Peralta, toute l'équipe de la Villa Margarita, Maria Rosa Marquez Cabrera, Carmen Morgan (Instituto de Desarollo Social); Francis Crépin, Jean-Paul Lecertua, Valentina Laforêt (Ambassade de France); Augustin Espinoza, Fransisco Garduño, Armando Quintero Martinez (Transportes); America Rodriguez, Monica, Luis, Julio, Gabriel (El Milagro); Guillermo Diaz Madrid, Juan Martin Riviera Diaz, Elide Soberanis, Salvador Medina, Arturo, Angel, Lalo, Miguel (Delegación Alvaro Obregón ); Delegación  de Coyoacan, Asamblea de Representantes.

En Francia, la lucha sigue:

Zorró el Zapató sigue su camino; seguiremos, por mucho tiempo más, hablando de Chiapas.

        Un nuevo grupo de niñós, de Mantes-la-Jolie, re-estrena Zorró El Zapató y girará hasta el 2003. Mantes-la-Jolie, con fama de ciudad violenta y peligrosa, es el suburbio más grande de Europa (a 60 km de París). Aprovecharemos la gira para exportar una imagen positiva de la ciudad, al revelar en las tablas a unos niños llenos de emoción, de esperanza, de solidaridad.

        La edición del libro Zorró el Zapató está madurando. Incluirá la versión literaria de la obra, con varias páginas sobre la lucha zapatista contada para los niños y la aventura de Zorró el Zapató en Méxicó. Una edición mexicana está en proyecto.

        El proyecto Chiapas: El proyecto de Tamèrantong! de montar un espectáculo con niños de Chiapas está tomando forma, lento pero seguro. Necesitamos tiempo, y dinero. Habrá que hacer varios viajes de investigación.

 

Cuestiones de América Nº 8, Abril de 2002

 

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