La Integración de las ONGs en
América Latina
Becerra Pozos, Laura *
La
universalización de valores y perspectivas de la sociedad crea las condiciones
para el surgimiento de redes, gracias a las cuales se potencian sus saberes, sus propuestas y sus alcances. Las redes son “una
forma de organización donde se rompen las jerarquías y se promueven las
relaciones horizontales. Su actividad y su existencia dependen de la iniciativa
de cada una de las partes o nódulos y no de una instancia central y única.”[i]
Una
red social es entonces, un sistema que coordina intercambios y los proyecta a
espacios mayores. Eso es lo que se ha conseguido con las múltiples redes
surgidas en América Latina. Espacios entendidos en tres dimensiones: el físico,
referido al crecimiento de las redes con nuevas afiliadas que las expanden
geográficamente; el social, en cuanto a los ámbitos y sectores que cubren y el
llamado subjetivo, relacionado con la producción de saberes,
de conocimientos. Las redes de ONGs, se caracterizan, sobre todo, por
convertirse en sistema de producción de conocimientos, por en constante
interacción e intercambio. En esa su dimensión interactiva, analizan sus
experiencias para ponerlas a hablar con otras.[ii]
Ese
es quizá el papel e impacto más importante de las redes. La construcción social
de los conocimientos es, a la vez ,un modo de
producción de los sujetos mismos. Por otra parte, las redes están respondiendo
a las necesidades de conversar con otros para producir acuerdos, arreglos y consensos.
La producción/circulación de conocimientos en -y a través- de las redes,
permite una rápida divulgación y apropiación de conocimientos de otras culturas
y continentes. Esta divulgación no es simplemente información sino una
información reapropiada y, en ese sentido, lo que se divulga son conocimientos.
Por tanto, “las redes favorecen la universalización de los saberes
en el sentido que un conocimiento producido localmente puede adquirir sentido
para un conjunto amplio de conceptos.”[iii]
Las
redes del Consejo de Educación de Adultos de América Latina (CEAAL), han
evaluado su actuación y consideran que producen diferentes tipos de
conocimiento al igual que otras redes afines: para la acción, para la
sensibilización pública, para la formulación de políticas, para la articulación
de actores, para programas de capacitación-formación, para la teorización temática y para la orientación de políticas de
cooperación internacional.
Las
redes de ONGs en América Latina han desarrollado experiencias y formas de funcionamiento
ejemplares que contribuyen a una integración, digamos, democrática. Se
caracteriza por su flexibilidad, descentralización, innovación y participación.
Las redes nacionales, regionales o continentales han conseguido discutir los
asuntos y problemas macro o de corte internacional a pesar de su trabajo local.
Desarrollan formas de convivencia social particulares, generan múltiples
agendas de discusión en el ámbito de los público, así
como estrategias y propuestas ante los problemas comunes.
El
papel y aporte de las redes, gracias en buena medida al apoyo de las agencias
de cooperación, les ha permitido un amplio grado de movilidad y autonomía para
el desarrollo de sus actividades y proyectos, una importante comunicación sobre
los temas prioritarios para la realidad latinoamericana, entre ellas y otros
actores de la sociedad. Destaca el diálogo con los gobiernos locales pero,
sobre todo, con los organismos multilaterales.
Pero
las ONGs -y particularmente las redes-, no sólo se ocupan de enriquecer el intercambio
y la comunicación, ni se caracterizan exclusivamente por sus métodos de trabajo
horizontales. Al entrar en una nueva etapa, como todos sabemos, se coloca como
un asunto central la eficacia de la intervención. Hay una gran preocupación por
la validación de resultados e impactos. En este contexto, las redes amplían sus
escenarios de acción y tienden en mayor o menor medida a la flexibilización
tanto a nivel de sus asociados, como a nivel de sus métodos de acción social.
Se trata pues de un salto cualitativo para lograr, a través de las redes, un reposicionamiento más visible y con coberturas regionales e
internacionales.
A
través de las estrategias instrumentadas por las redes se han reforzado
fórmulas novedosas de cabildeo, así como de gestión e instrumentación de
proyectos colectivos que sobrepasan las realidades locales y nacionales,
llegando a los temas destacados por las agencias internacionales. Dos son los
temas que cruzan la agenda pública:
a) Los
programas de combate a la pobreza.
b) La profundización
o transición a la democracia, vía fortalecimiento de la sociedad civil y sus
organizaciones.
Los
impactos y efectividad de las redes comienzan a medirse, a la vez, por su
capacidad de incidir en lo formulación y operación de políticas públicas. En
muchos países de América Latina (no es el caso de México), algunas redes de
ONGs han conseguido no sólo ser interlocutoras privilegiadas con la Banca
Multilateral, sino que también han sido capaces de gestionar propuestas o
proyectos bajo acuerdos de colaboración y trabajo con entidades públicas.
Igualmente,
hoy es muy valorada la capacidad de las redes de interlocución e incidencia en
los grandes debates nacionales e internacionales, así como el que sean ellas
mismas las que coloquen los asuntos de su interés en la esfera pública.
Por
ello, se viene dando cada vez mayor importancia a la producción de nuevos
conocimientos. Se busca la transformación integral de los sujetos y, por tanto,
hay una articulación creciente de paradigmas de conocimientos diversos y entre
campos disciplinarios.
“Aspectos
tales como afectividad, lo sensorial, lo actitudinal,
el lenguaje corporal y los procesos de vida interior adquieren gran relevancia
como categorías explicativas de conductas y procesos sociales que afectan a
importantes grupos humanos.”[iv]
En
este escenario de la modernidad, se recuperan valores tan importantes como la
ética, asuntos como el valor y aceptación de la diversidad, el combate a la
intolerancia y la discriminación, están en el código de muchas redes.
Es
por estas consideraciones que se piensa que quizá las redes han logrado un
nivel de desarrollo y de comprensión de la realidad que las pone en condiciones
de contribuir en los debates de la globalización.
Las
ONGs en fin, para concluir este apartado, adquieren una legitimidad
internacional que no habían conocido, expresada, fundamentalmente, en el rol
sustantivo que les cabe, en la participación en los temas públicos
internacionales, que han llegado a foros cumbres mundiales.
Las perspectivas
Hasta aquí
se han destacado los alcances y virtudes de las redes de ONGs latinoamericanas,
cualidades que sin duda tendrán las de otras regiones. Pero como todo proceso
de construcción y reconstrucción, enfrentan retos en tanto que muchos de los
logros mencionados son parciales y/o perfectibles. En un mundo que pareciera ir
dada vez más acelerado, el riesgo es ir a la zaga, conformarse, quedarse en los
lugares comunes. Las redes tal vez tenemos claros los desafíos y las apuestas,
pero hay que definir con precisión los caminos, los métodos, los valores que
habrán de inspirarnos en el futuro.
La
globalización si bien tiende a homogenizar, es a la vez una oportunidad para
difundir valores. Para la red de ONGs brasileñas, ABONG, es un reto propiciar el
respeto a las tradiciones, propiciar la igualdad, resguardando y respetando las
diferencias. Construir en fin, una cultura mundial de las diferencias impulsar
un proceso de cambios para construir nuevos paradigmas de respeto, una nueva
ética.
Hay
otros retos o perspectivas de las redes de ONGs latinoamericanas de cara al
contexto económico y político. Uno de ellos es el diálogo e interlocución con
los llamados organismos internacionales, especialmente con la Banca
Multilateral. En la última Asamblea General de la Asociación Latinoamericana de
Organizaciones de Promoción (ALOP) que agrupa a más de 40 ONGs de 20 países, se
expresaron las perspectivas en relación a este tema que nos parece clave.
Para
la ALOP, el asunto de la Banca Multilateral se vuelve relevante, dado el peso
que dichos organismos tienen en el desarrollo económico y social de nuestros
países. El hecho de que la red tenga una importante presencia en la región de
América Latina y el Caribe, le da una serie de ventajas para la interlocución.
Se considera además que conviene combinar, adecuadamente, la crítica a las
actividades y apreciaciones de dichos organismos, con la negociación para su
reforma. Poner énfasis en la discusión de asuntos tan importantes como la
política de ajuste y su impacto en la pobreza e impulsar el debate sobre la
participación, el acceso a la información y los programas sociales y de apoyo a
las actividades productivas de los pobres. Las asociadas de ALOP tienen
experiencias exitosas en esos ámbitos.
Otro
asunto central es el del Estado. Hay una idea más o menos consensada
respecto a que ser “no gubernamental” no significa estar en contra del
gobierno; y tampoco quiere decir que se deba prescindir de él. La ONGs no
pretenden sustituir la acción gubernamental, su reto es propiciar el diálogo
con el Estado, pugnar por una reforma para que recupere su capacidad pública y
social. La cuestión del Estado ha dejado de ser sólo un asunto nacional. El
peso cada vez mayor de los organismos multilaterales y de la concertación entre
Estados en los procesos regionales de integración, exige nuevas formas de
cabildeo. gracias a los lazos internacionales de las
ONGs es posible presionar “desde arriba”, demandando nuevas relaciones.
En
la perspectiva estratégica que se plantean las redes como ALOP, destacan
aspectos como los siguientes:[v]
·Formular propuestas de desarrollo que incidan en las
políticas globales y fortalecer la participación de las organizaciones en
América Latina y el Caribe.
·Reformular las prácticas de diálogo con los organismos
multilaterales.
·Desarrollar nuevas metodologías de promoción para
contribuir al mejoramiento de las condiciones de vida y de participación de los
sectores más empobrecidos de la región.
·Dar prioridad a la reducción de la pobreza,
fortaleciendo las capacidades de los individuos y de los grupos sociales.
·Contribuir a la construcción de una estrategia de
desarrollo regional, fortaleciendo la integración y el intercambio entre
nuestros pueblos.
·Incidir en los términos y modalidades de la
cooperación para el desarrollo.
Se
piensa, por último, que la experiencia alcanzada entre las ONGs de las redes
latinoamericanas les plantea el reto de alcanzar lo que se denomina como
posicionamiento político. CEAAL ha definido indicadores o categorías de impacto
para determinar qué se ha logrado. Haber desarrollado diversas capacidades que
nos permitan:
·Incidir en la agenda pública; generar lobbys o movimientos de opinión; incidir en Foros
Internacionales o reuniones Cumbres; formar líderes de la sociedad civil; proponer
modificaciones legislativas; realizar campañas de sensibilización de la opinión
pública; denunciar violaciones de los derechos humanos; generar conciencia
cívica; tener presencia en los medios de comunicación; proponer proyectos
alternativos; realizar trabajos concretos en instituciones públicas; formular
propuestas de políticas hacia la cooperación internacional.[vi]
Cuestiones de América Nº 8, Abril de 2002
Regresar
a la Página Principal...
![]()
[i] Verónica Edwards R. y
Gonzalo Tapia S., Redes de la sociedad civil: propuestas para su
potenciación, en revista La Piragua.
[ii] idem.
[iii] idem.
[iv] idem.
[v] Laura Becerra Pozos, Las ONGs latinomericanas
ente la globalización, en La otra cara de México Nº 48, sept.-oct., 1996.
[vi] Redes desde la sociedad..., Op. Cit.