Corolarios
del Foro Social Mundial de Porto Alegre
Hacia la construcción de otra lógica global
ciudadana
Sergio Ferrari *
Primera gran convocatoria
ciudadana después de los sucesos del 11 de setiembre - y de la guerra de
respuesta del Norte contra Afganistán-, la segunda edición del Foro Social
Mundial (FSM) significó un nuevo paso hacia adelante para el movimiento social
planetario. Será sólo en los próximos meses -años que se pueda medir realmente
la trascendencia de este empujón en la gestación de Otro Mundo Posible
Su logro mayor, tal vez, ha sido el de vulnerar una coyuntura internacional
desfavorable para el movimiento anti-globalización neoliberal. A menos de cinco
meses de los atentados en Estados Unidos y cuando el mundo sufre todavía el
impacto de la represalia político-militar e ideológica washingtoniana, el FSM
se convirtió en la cita de esta naturaleza más concurrida, movilizadora,
diversa y global de la historia reciente.
Incorporando
el tema de la paz al de la búsqueda de alternativas, el FSM convocó destacados
actores del espectro *contracorriente-contra pensamiento único* a la escala
internacional; logró consensuar una base de acción común para los movimientos
sociales; acordó una agenda única de movilizaciones coordinadas para el resto
del 2002 y, además, avanzó, aunque todavía tibiamente, en la elaboración de
respuestas posibles en áreas sensitivas mundiales.
Y,
lo que no es menos significativo, profundizó una reflexión de fondo en temas
prioritarios de la problemática planetaria, permitiendo el avance hacia
consensos conceptuales y operativos importantes.
Todo
esto en el marco de un clima de movilización social permanente: 40 mil
manifestantes en las calles durante la inauguración; 20 mil en las calles de
Porto Alegre la vigilia de la clausura para denunciar el ALCA (Acuerdo de Libre
Comercio de las Américas); 15 mil jóvenes convocados a un ritmo sin pausa
durante 6 días en el campamento de la Juventud, verdadero Foro alternativo en
el marco del FSM. Estado de excitación callejera, simbológicamente clave, como
para que el debate y la reflexión intelectual y ordenada no olviden que sólo
con movilización popular las alternativas estratégicas podrán ser impuestas a
un sistema que no acepta lo diferente y vive su peor pánico cuando ve a la
gente ganando las calles y ejerciendo su derecho a la protesta.
Si bien no
hubo ni un documento único de síntesis ni salieron de Porto Alegre las recetas
milagrosas que algunos pudieron soñar, en sólo un año desde su primera
edición, esta convocatoria se ha convertido ya en el espacio de
reflexión-intercambio y coordinación más importante a escala mundial.
Recordando
con su propia dinámica -incompleta pero pujante- que las alternativas a un
modelo que domina desde hace dos siglos y a su variante globalizadora que se
impuso en las última dos décadas, tienen derecho a madurarse y no pueden
inventarse de la noche a la mañana.
Es
tal vez este concepto, el de tiempo político, el que impone la reflexión más de
fondo en torno al Foro y sus resultados. Ante un sistema que está condenando a
uno de cada cuatro seres humanos a la miseria total y a uno cada dos a la
pobreza, la construcción de alternativas no será mágica y será necesario
pensarlas a mediano plazo. Eso significa
tiempo político de cara al sistema que se ufana de que los movimientos sociales
no tienen alternativas. Tiempo social-humano de cara a esa gran parte de la
población mundial que, hambrienta, espera soluciones inmediatas sabiendo que si
hoy no tiene una respuesta mañana mismo estará condenada a desaparecer.
¿
Cómo exigir al FSM, que surge en un momento desesperado de la historia de la
humanidad -sea a nivel de polarización social como de desgaste ecológico
irreversible- que reduzca espacios planetarios y que acorte tiempos humanos a
la velocidad de la luz?
La
responsabilidad de no lograr construir en un año una alternativa global a la
globalización neo-liberal no es un pecado del FSM sino una expresión dramática
de la verdadera gravedad de la enfermedad del modelo dominante. Y del nivel de
defensiva desde donde el movimiento popular debe empezar a reflexionar para
proponer otras opciones.
Si en abril
del año pasado el Consejo Internacional del FSM logró dotarlo de una Carta de
Principios que regirá como marco conceptual de los objetivos centrales y las
alianzas a estructurarse en torno al Foro, este año los movimiento sociales se
dotaron de una Carta de Acción Práctica y aportaron al FSM una propuesta de
calendario de acciones comunes a nivel macro.
La
asamblea mundial de Movimientos sociales reunida en Porto Alegre como parte del
Foro Social, elaboró un pequeño pero consistente documento final denominado «
Resistencia contra el neo-liberalismo, el militarismo y la guerra: por la paz y
la justicia social ».
En
apenas dos páginas, los firmantes reivindican que «la diversidad es nuestra
fuerza», «que estamos construyendo un sistema alternativo» y que los ejes del
esfuerzo actual son continuar con la lucha contra «el neoliberalismo y la
guerra».
La
condena al Plan Colombia, al Plan Puebla-Panamá, y a todos los bloqueos
-especialmente contra Cuba- , así como contra el injerencismo norteamericano,
marcan la posición del documento que reitera nueve puntos esenciales, entre
ellos: el derecho a conocer y criticar las decisiones de los gobiernos; la
movilización a favor de la abolición de la deuda externa; la lucha contra las
transacciones financieras especulativas internacionales (a favor de la
aplicación de la Tasa Tobin) y la defensa del derecho a la información.
El
documento insiste también en reivindicar los derechos de las mujeres contra la
violencia, la pobreza y la explotación; en confrontar la guerra y el
militarismo; en subrayar el derecho de los jóvenes para acceder a la autonomía
social con el correspondiente acceso universal a la educación y se pronuncia
con vigor a favor de la autodeterminación de los pueblos.
Con
respecto al continente europeo, el pronunciamiento de los movimientos sociales
se expresa a favor de «una Europa democrática y social basada en las
necesidades de los y las trabajadoras y de los pueblos que incluya la necesidad
de la solidaridad y cooperación con los pueblos del Este y del Sur».
Enumerando
19 convocatorias movilizadoras a nivel mundial en lo que resta del 2002 y tres
en los dos primeros meses del 2003, «Resistencia contra el neoliberalismo....»
se posiciona sobre una serie de eventos oficiales internacionales o regionales
y sugiere la protesta ciudadana para hacer oír una voz diferente.
La
importancia de este Documento radica en que los movimientos populares lograron,
en el marco de un Foro gigante, diversificado y sin síntesis propia, consensuar
una voz de abajo y unitaria. Que tiene la capacidad de recoger con simpleza
pero profundidad gran parte del debate que durante cinco días animaron 15 mil
delegados y miles de asistentes a las actividades totales del Foro. Y que da un
paso adelante con respecto a una iniciativa similar impulsada en el 2001 pero
que entonces produjo un mayor costo interno por las tensiones que nacieron en
su elaboración.
Aunque es
imposible sintetizar todo el debate impulsado en 28 conferencias centrales, más
de 700 talleres, una centena de seminarios y actividades paralelas, algunas
temáticas de primera importancia fueron abordadas una y otra vez desde
distintos ángulos y visiones, constituyéndose desde ya en los temas torales que
el próximo FSM a realizarse en un año en Porto Alegre deberá priorizar y
profundizar.
El
presente -futuro de los organismos internacionales, sea en el marco de la ONU o
de las instituciones financieras está al centro de un debate candente. Aunque
una parte mayoritaria de los expositores apostaron a la propuesta de la reforma
de los mismos, no faltaron las ideas sobre su posible disolución. En todo caso
el diagnóstico es el mismo: la falta de democracia interna en las instituciones
financieras, la debilidad-omisión-complicidad de muchas de las organizaciones
onusianas; el marcado poder de las naciones enriquecidas del planeta (G7, Grupo
de los 10, etc.) en el control absoluto de esos espacios y el empleo a favor de
intereses militaristas de estructuras creadas, originariamente, para
salvaguardar la paz mundial.
De
las instituciones internacionales a temas concretos como el aumento del SIDA -y
el lucro mercantil de laboratorios privados con esa terrible enfermedad- o la distribución
irracional del agua, en un mundo donde ya 1.500 millones de personas padecen
del no-acceso mínimo al vital líquido. Realidad dramática que, al decir del
especialista Riccardo Petrella, anticipa que las grandes guerras de los
próximos años será por la disputa del control del vital líquido. La necesidad
de conformar un Parlamento Mundial del Agua para asegurar una gestión
democrática de las fuentes y la definición del próximo 22 de marzo como jornada
universal de movilización sobre esta problemática surgieron como propuestas
concretas de síntesis.
La
globalización de capitales y mercados no se corresponde con la tendencia cada
vez más fuerte a cerrar las fronteras de los países enriquecidos a la población
del Sur. Los temas migratorios, a la luz de experiencias dramáticas de
Latinoamérica (el desangre cotidiano de naciones como Ecuador, Colombia y ahora
Argentina) , de Africa, golpeando con desesperación a las puertas mediterráneas
de Europa y de muchos pueblos asiáticos que ven en la fuga la posibilidad de
sobrevivencia, denuncia esta ilógica planetaria.
El
desequilibrio del comercio mundial; el impacto desastroso de la deuda del Sur
en la vida cotidiana de los pueblos deudores - y de allí la condena drástica
del Tribunal de la Deuda y la convocatoria a no pagar los compromisos
existentes exigiendo su anulación-; y la necesidad de sancionar los capitales
especulativos a escala internacional constituyeron puntos esenciales del debate
de Porto Alegre.
Con
respecto a la aplicación de la Tasa Tobin, tal como lo reconocen analistas y
medios de prensa, se ha dado un paso adelante. La propuesta sostenida por
varios de los ministros franceses presentes y por otras personalidades
políticas -incluso en el marco del Foro Parlamentario- va en la dirección de crear
las condiciones para aplicar la Tasa a nivel europeo como medio de demostrar la
viabilidad de la propuesta. Promoviendo
luego su ampliación a escala planetaria.
La
lucha por la defensa del medio ambiente -con propuestas concretas de cara a Río
+10 a realizarse próximamente en Sudáfrica; la redefinición de la lógica del
comercio mundial, con una contundente denuncia al hegemonismo del Norte y sus
imposiciones, tal el caso del ALCA para Latinoamérica; la necesidad de una
democratización profunda de la información y la comunicación y el avance hacia
un pliego de reivindicaciones anti-militaristas y a favor de la paz, completan
un mosaico conceptual parcial pero de importancia estratégica para la
humanidad.
Si
las propuestas únicas y globales todavía no aparecieron como catálogo ordenado,
es evidente que el FSM ha dado un paso significativo en el diagnóstico temático
mundial, que permitió profundizar con alto nivel de reflexión muchas de estas
temáticas, que demostró que los pueblos saben muy bien lo que no quieren
-aunque no puedan siempre conceptualizar con claridad programas alternos- y que
sólo en el marco de una nueva democracia participativa global el planeta podría
ser administrado con la racionalidad del bien común.
En
definitiva, la convicción que para salvar ecológicamente a la tierra y
socialmente a la humanidad se impone una nueva lógica de ciudadanía planetaria,
nacida desde abajo, con reflexión y movilización popular, con humanismo,
solidaridad y calor humano...al mejor estilo de Porto Alegre.
Datos básicos:
51.300
participantes con credencial
35.000
oyentes
210
etnias
186
idiomas
1 mil
personas trabajaron en la organización Más de 3000 periodistas presentes 15.230
delegados representantes de organizaciones sindicales, ONGs...
4.909
organizaciones de la sociedad civil
57
% hombres
43
% mujeres
131
países presentes
15 mil
participantes en el campamento intercontinental de la juventud 2,500 niños
registradas en el Forunzinho 550 mil accesos diarios a la página Web del Foro
Social Mundial.
Principales delegaciones:
Italia: 979
delegados y 406 organizaciones representandas Argentina: 924 delegados y 274
organizaciones representadas Francia: 682 delegados y 224 organizaciones
representadas Uruguay: 465 delegados Estados Unidos: 406 delegados y 166
organizaciones representadas
Actividades anexas:
Foro
Mundial de Jueces
Foro
Mundial de Niños
Foro
Mundial de Parlamentarios con más de 600 diputados presentes y cerca de 200
invitados
Foro
Mundial de Autoridades Locales y representantes de Gobiernos locales/regionales
*
Rebelión,
8 de febrero del 2002.
Cuestiones de América Nº 8, Abril de 2002
Regresar a la
Página Principal...
![]()