¿El Trabajo en un Punto Crucial?
Aníbal Quijano
*
El proceso en desarrollo de la economía mundial no está
cambiando simplemente la forma en cómo es el trabajo, sino que también está
cambiando la manera cómo éste se ve. Nosotros proponemos ambas dimensiones del
problema del trabajo como un enfoque de este simposio. Dado el carácter
capitalista de la economía de estar articulado alrededor del capital, el tema
del trabajo necesita ser pensado como uno de los términos de la relación social
entre el capital y el trabajo. Así que la situación actual y las tendencias de
tal relación social, deben ser el punto de partida de nuestro debate, tanto en
el aspecto material como en la dimensión intersubjectiva.
Y las implicaciones más significativas de esas tendencias en obreros o
trabajadores requieren ser examinadas, especialmente con respecto a los cambios
en los procesos de identificación y clasificación social, diferenciación y
organización de los intereses sociales, la producción cultural y discursiva. Finalmente,
el significado e implicaciones de todo esto en el conjunto de la sociedad.
Pero entonces, todo ello podría llevar a un
necesario replanteamiento de las implicaciones teóricas existentes y
esperanzadoramente abrir nuevas preguntas a ser discutidas en el futuro
próximo. Ahí dónde y cuándo el trabajo es implicado como una relación social,
también lo está el poder. Lo que está o parece estar cambiando en la relación
global capital-trabajo, es aparentemente tan profundo y suficientemente
drástico como para alterar profundamente y drásticamente áreas muy significantivas de la estructura de poder en el mundo,
entre el capital y el trabajo, entre el capital y el capital, entre el trabajo
y el trabajo, las naciones, las regiones, el género, la edad, las “razas”, las
“étnias”, las “clases sociales”. O para cuestionar
algunas instituciones básicas de la sociedad moderna como el estado-nación y la
ciudadanía. Y al final, si nosotros tuviéramos que admitir lo que algunos
investigadores consideran como límites crecientes al trabajo asalariado, de una
parte, y la reexpansión de todas las formas de trabajo no-asalariado, de otra
parte, podríamos preguntar si los actuales cambios en las relaciones
capital-trabajo no están llevando al modelo capitalista de poder todo en un
puente de transición hacia ......dónde?.
Permítasenos por ejemplo y principalmente
con propósitos provocativos, una pregunta acerca de los supuestos teóricos más
extendidos sobre el trabajo asalariado y las relaciones sociales capitalistas.
Podríamos bien recordar que para muchos estudiosos la relación social
capitalista está ampliamente identificada como una
relación capital-salario. De hecho, la misma idea de trabajo se convirtió en un
sinónimo de “empleo”, esto es, de trabajo asalariado. Desde semejante
perspectiva, todas las otras formas de trabajo aparecen como “pre-capitalistas” o “arcaicas”, condenadas a ser gradual o
rápidamente eliminadas de la escena histórica a lo largo del desarrollo o la
realización histórica de la economía capitalista. Así, las diferencias internacionales
o inter-regionales de la estructura productiva,
fueron vistas y categorizadas como “división del
trabajo”, de acuerdo al predominio o no del trabajo asalariado.
En verdad, casi en todo el mundo el trabajo
asalariado siempre ha coexistido con el trabajo no asalariado y los
trabajadores asalariados siempre fueron una minoría entre la población
trabajadora mundial. No obstante, fue admitido que especialmente en Europa
Occidental y en los Estados Unidos, y luego en todos los países “core”, “centrales”, “desarrollados” o “industrializados”,
el trabajo asalariado era y es el único realmente significativo en la economía,
dado que los trabajadores asalariados eran la mayoría si no la totalidad de la
población trabajadora, con todas las implicaciones concomitantes en el carácter
y la historia de sociedades respectivas.
Semejante “hueco” entre esos países y el
resto del mundo dió lugar a algunos bien conocidos
aunque diversos desarrollos teóricos:
a) La idea de un mercado de trabajo, asociado estrictamente con
el salario, y las relaciones entre el capital y el trabajo no asalariado y
entre el trabajo asalariado y el trabajo no asalariado, como diferencias entre
el capitalismo y el pre-capitalismo, y como fases del
curso de desarrollo del capital y del capitalismo.
b) La idea de la división entre el “core”o “centro” y la “periferia”, y las ideas relacionadas
con “desarrollado”, “industrial” vs. “subdesarrollado”, “no industrial”, como
una expresión de la posición desigual de los países y/o las regiones vis-a-vis la presencia de
salario, la medida de la estructura productiva capitalista típica: industrial y
desarrollada.
c) Las ideas e imágenes de un “primero”, “segundo”
y “tercer” mundos, como diferencias en la distribución del poder mundial,
basado en esos presencia desigual de trabajo asalariado entre esos
“mundos.”
d) La idea de una “economía nacional” (y sociedad y
estado) y el “mercado interno”, como los marcos históricos concretos y las
unidades de análisis de las relaciones entre el capital y el trabajo y por
consiguiente de la división del poder social y político, es decir, de las
“clases sociales.”
e) La idea del “imperialismo”, como una de las
formas de las relaciones entre las “economías nacionales” (y sociedades y
estados) dentro de la distribución mundial del poder, basada en y asociada con
la distribución del trabajo asalariado y las fases del desarrollo
capitalista.
Es verdad, sin embargo, que la economía
capitalista mundial y la distribución mundial capitalista del poder social,
político y cultural, siempre estuvo y está hoy integrado para unos
estados-nación, en el mismo sentido que el trabajo asalariado ha sido y es sólo
una pequeña minoría de los trabajadores. Y eso es ahora más claramente visible
dentro del proceso de globalización de la economía capitalista: en una escala
global el trabajo asalariado y los estados-nación parecieran ser una pequeña
parte de la estructura de poder capitalista, aunque el trabajo asalariado y los
estados-nación han sido y todavía son característicos de los centros de la
economía y el poder capitalista mundial.
Hoy día, cada vez más investigadores
observan, primero, que el trabajo no asalariado pareciera re-expandirse (la
producción ubiquius petit de
artículos, la servidumbre personal, la esclavitud, la reciprocidad) al mismo
paso de la expansión del “desempleo estructural” en una escala mundial del
proceso de la globalización. Afecta a la mayoría aplastante de la población
mundial trabajadora y por ningún motivo es privilegio del “tercer mundo”, de la
“periferia”, o de los países y/o regiones “subdesarrolladas”. Por el contrario,
se está volviendo rápidamente el problema clave para la estabilidad de la
estructura de poder capitalista, ambos dentro del “centro” y en una escala
mundial.
Segundo, que mientras más alto el nivel
tecnológico de actividad económica, más baja la proporción de trabajadores
asalariados, hasta la pérdida virtual completa de su significado,
independientemente de la situación de la actividad vis-a-vis esas divisiones previamente establecidas de trabajo,
producción y poder.
Tercero, que el proceso de la
“globalización” y la política claramente implica, más para los estados-nación
débiles o sólo nominalmente existentes, que la “economía nacional” ya no puede
ser ni recuadro, ni unidad analítica de la relación de capital-trabajo, o peor,
podría terminar como una clase de nueva herramienta administrativa para el
capital global, en particular financiero.
Qué significa todo ello para tal debate
teórico previo acerca de las relaciones del capital-trabajo y para el universo
del trabajo? ¿Qué acerca de las relaciones entre el
trabajo asalariado y el capital? O entre el trabajo asalariado y el trabajo no
asalariado, entre todas las formas de trabajo y capital?
Qué acerca de las implicaciones de esos fenómenos en la clasificación social y
en la división entera del poder basada en las relaciones capital-trabajo? Qué sobre la “economía nacional”, el “mercado interno”,
los estados-nación, y las categorías de “centro” - “periferia”, o
“imperialismo”? Qué entonces acerca de las relaciones
entre tecnología y capital - relaciones obreras distintas a las de los nuevos
mecanismos del mando del capital y la organización de trabajo?
Parece que estamos en un momento cambiante
de la historia del trabajo y del trabajo y el capital. Los elementos, problemas
y preguntas teóricas, son tan preocupantes como los problemas sociales que
están afectando a gran proporción de la población mundial y más específicamente
a los trabajadores. Pero en todo caso, si evitamos hasta donde sea posible en
nuestra discusión, cualquier perspectiva puramente tecnocrática
o ideológica, podríamos tener una oportunidad real para confrontar esos temas y
encontrar algunas líneas básicas para la investigación y debate futuros.
Hoy día, cada vez más investigadores
observan, primero, que el trabajo no asalariado (la producción ubiquitus petit de
artículos, la servidumbre personal, la esclavitud, la reciprocidad) se está
extendiendo aparentemente como “desempleo”; hoy como “desempleo estructural”
también está extendiendo al mismo paso del proceso de la “globalización”.
Afecta a una inmensa mayoría de humanidad. Y bajo ninguna circunstancia es un
privilegio de los países de la “periferia”, la “semi-periferia”,
el “tercer mundo”, etc, etc., sino que está teniendo
lugar hoy precisamente en los países del
“core”, “centro”, “industrializados”,
“desarrollados”, donde el “desempleo estructural” se está expandiendo
continuamente. Segundo, que mientras más alto el nivel tecnológico de la
actividad económica, más baja la proporción de trabajadores asalariados, hasta
una presencia virtualmente insignificante de trabajo asalariado,
independientemente de la actividad vis-a-vis esas divisiones entre los países. Tercero, que la
política de la “globalización” claramente significa, especialmente para los
Estados-Nación más débiles, que la “economía nacional” no puede ser más una
unidad analítica teóricamente significante, o peor, que podrían terminar como
unidades administrativas del capital global.
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Simposio II: Trabajo y Tecnología, XIV Congreso Mundial de Sociologia,
Asociación Sociológica Internacional, Montreal, Canadá, 26 de julio al 1 de
agosto de 1998. Coordinadores del Simposio: Anibal
QUIJANO, Universidad de Lima, Perú, y Cañada TOMICH, Universidad Estatal de
Nueva York, Binghamton, Estados Unidos. Organizadores
de las sesiones: Sesión 1: Los Determinantes de la Participación en el Mercado
Laboral (Edward WEBSTER, Ingenios Universitarios, Johannesburg, Africa Sur). Sesión
2: Las Nuevas Tecnologías y la Organización de Trabajo: Alienación y Fulfilment (Helana Sumiko HIRATA, CNRS - IRESCO, París, Francia). Sesión 3: El
Trabajo y el Ciclo de Vida (Jane COLLINS, Universidad de Wisconsin,
Madison, Estados Unidos). Sesión 4: El Futuro del
Trabajo Asalariado (José NUN, Buenos Aires, Argentina).
Cuestiones de América Nº 8, Abril de
2002
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