La
Nueva Cultura Digital
Influidos por las corrientes positivistas o neopositivistas en
boga, hubo una época en que llegamos a soñar que de forma automática, la
ciencia y la tecnología iban a solucionar todos los problemas de este mundo.
Grandes aparatos, manejados por gente preparada para ello, permitirían realizar
labores administrativas y resolver problemas sustantivos, para que el resto nos
beneficiáramos de ello. La realidad nos mostró más temprano que tarde, que aún
faltaba mucho tiempo para acercarnos a ese ideal. No obstante, los logros
alcanzados han provocado una revolución más que ahora cruza nuestras vidas, aun
sin conocerlo.
Luego de la segunda guerra mundial y el
calor de los años dorados, en los sesenta y los setenta se sentaron las bases tecnológicas
y culturales para el desarrollo de las computadoras personales (PCs), que en el
umbral del nuevo siglo comienzan a modificar paradigmas a través de la mayor
expresión tecnológica revolucionaria y democrática jamás soñada: Internet, la
red de redes.... El tipo de sociedad y cultura que tenemos y vislumbramos desde
entonces en la Red, tiende tanto a nivel individual como organizacional hacia
la mundialización, la flexibilidad, la capacidad de respuestas, el intercambio
sin limites ni fronteras, el éxito basado en la eficiencia. Y ofrece la
oportunidad de coadyuvar en la construcción de una sociedad más abierta,
dinámica, autocrítica, que constantemente se cuestiona, derrumba viejos
paradigmas e instaura nuevos, exige y devora.
Nuevos
paradigmas
Las PCs son uno de los nuevos elementos clave que se ha hecho
vigente en el mundo contemporáneo, no sólo gracias a su capacidad intrínseca,
sino a la vez y sobre todo al Internet (World Wide Web); ello es así porque
todo sistema informatizado tiene actualmente un curso natural en la red de
redes, lo cual comienza a impactar enormemente al diseño técnico de la actual
generación y de las futuras. El Web, por su alta interactividad, crea per se un ambiente de trabajo
cooperativo, lo que impacta a las propias organizaciones ya creadas.
Redes internas de trabajo, redes externas de
alianzas y de cooperación, son realidades insospechadas hace unos años, y que
ahora se expresan minuto a minuto literalmente en cada rincón del planeta. La
organización virtual lo hace posible. Una de las expresiones de sus
posibilidades incluye la posibilidad de utilizar a Internet como Intranet, en
lugar de desarrollar una infraestructura interna propia en las organizaciones.
Esta posibilidad obliga a muchas empresas, organizaciones civiles,
gubernamentales, etc., a revisar sus paradigmas sobre funcionamiento y búsqueda
de nuevos horizontes.
Características
Adicionales de Internet
En el Internet hay una convergencia simultánea de tres
tecnologías: el teléfono, la televisión y las computadoras. Internet es un
parásito de la red mundial de telecomunicaciones. Es incontrolable porque por
diseño es insaboteable. Si de alguna manera se pudiera controlar, sería
saboteable. Internet vive en la red de telecomunicaciones global. Su gran
capacidad es que un mensaje, una transmisión puede tomar cualquier trayectoria
posible entre dos puntos y en esa red el número de conexiones se acerca a
infinito. Desde cualquier parte de Internet puedo conectarme a cualquier otra.
La reciente ley de telecomunicaciones de los Estados Unidos procura restringir
el uso de Internet. Si se trata de aplicar esa ley en el territorio de ese
país, el rebelde servicio puede mudarse al Canadá, a México o a Singapur *.
En Internet se han llevado al extremo las
propiedades de los sistemas distribuidos, descentralizados y abiertos. Todos
los recursos de procesamiento y almacenamiento de información se encuentran
distribuidos y son accesibles a lo largo de toda la red. Los costos también son
distribuidos. Cada quien paga por su pequeño tramo de conexión hasta el
siguiente servidor o nodo de la red. Todos utilizamos la infraestructura de
todos. Eso disminuye enormemente los costos para cada individuo, además de que
las transmisiones digitales son más económicas por cada unidad de información
que se transmite.
Internet no es propiedad de nadie y su
desarrollo no está centralizado. Cada quien se responsabiliza por el desarrollo
de su propia infraestructura o servicio. Lo único que debe respetar, es el
cemento que une todo: los estándares de comunicación o protocolos que
posibilitan la conexión. Y esos estándares corresponden a tecnologías abiertas,
quiere decir totalmente conocidas y emulables por terceros.
Desarrollo y
subdesarrollo
Tan sólo para México se consideraba que para el año 2002
habrían más de 10 millones de usuarios de Internet. Y si bien el costo de los
equipos es todavía prohibitivo para millones más de mexicanos, de continuar las
tendencias actuales de abaratamiento, en unos años un equipo costará alrededor
de 200 dólares, esto es, un costo cercano al de un televisor común, lo que
representa un mercado potencial de 60 millones de usuarios.
El propio desarrollo de la industria
informática impacta en distintos ámbitos de manera importante, como en el
paradigma educativo que comienza a modificarse y lo hará más en el futuro
inmediato, pues los procesos de enseñanza-aprendizaje, la investigación, el
acceso a y la transmisión de la información, se ven crecientemente permeados
por las nuevas tecnologías, que tienen en la red mundial un aliado perfecto. De
hecho, vivimos en un mundo cada vez más interconectado, donde lo digital ha
comenzado a reemplazar mucho de lo antes precisaba un medio físico para
transmitirse. Lo cual impacta de manera radical hasta nuestros hábitos y
conductas.
Redacción
Cuestiones de América
*
Algunos datos, tomados de Lara Carrero, Lorenzo, colaboración de Juan Alcácer,
Muguet Castillo y Rafael Bianchi, Instituto de Estudios Superiores de
Administración, Caracas 1998; en http://www.iesa.edu.ve/revoluciondigital/
Cuestiones de América Nš 8,
Abril de 2002
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