Frustración del paro subversivo

Chávez Anuncia Profundización del Proceso Revolucionario

 

El Siglo

El presidente venezolano afirmó que, como respuesta a la sedición patronal, se profundizará el proceso revolucionario en su país y se acelerará el cumplimiento de las leyes aprobadas. "Hoy promulgaremos la ley de Tierras y Desarrollo Agrario para reivindicar a los campesinos y esta misma semana nos reuniremos con los organismos del Estado y jefes de guarniciones militares que ya tienen un registro de los grandes latifundios del país para comenzar a aplicarla", puntualizó Chávez, vestido con su uniforme de Comandante en Jefe de las Fuerzas Armadas en el acto conmemorativo del aniversario 81 de la Fuerza Aérea.

Al referirse a la ofensiva de empresarios y partidos de oposición, señaló que pretenden chantajear al Gobierno y le proponen un pacto para traicionar al pueblo y suspender la vigencia de las leyes económicas y sociales aprobadas, el cual nunca aceptará. "Ellos proponen un pacto inmoral, alientan hipotéticas conspiraciones militares y contactan en otras partes del mundo a la escoria que se fue de aquí. Que se olviden las cúpulas de la vieja política y el viejo sindicalismo, ilusionadas en un paso atrás nuestro, porque nosotros vamos a hacer cumplir la Constitución bolivariana y las leyes que ahora están naciendo en el marco supremo del pueblo".

Chávez elogió a los sectores de trabajadores alejados del paro a pesar de las amenazas hechas por los empresarios privados que pagaron el día de ausencia y prometieron despidos contra quienes no lo acataran. El mandatario venezolano se refirió también a la mayoría de los medios de comunicación, sumados activamente a la campaña desestabilizadora durante la actual jornada, y los acusó de abusar del sagrado derecho a la libertad de expresión.

La alocución del Presidente fue precedida por un desfile de aparatos de la fuerza aérea con la participación de aviones Mig-29 rusos, saludada por Chávez como expresión de amistad entre Venezuela y Rusia, previa a la próxima visita del Primer Ministro de esa nación.

El general Regulo Antonio Anselmi, comandante del arma, por su parte, calificó a la Ley de Tierras como un paso más para el desarrollo del país, y subrayó que la Fuerza Aérea siempre estará al lado del pueblo.

Las leyes del progreso

"A Venezuela no la para nadie. De fiesta están los productores, porque llegó la ley y llegó la justicia. Por todos lados vienen piquetes de campesinos. ¡Que vivan los campesinos y la revolución bolivariana!", afirmó el presidente ante miles de campesinos que arribaron el lunes 10 a Caracas para festejar la promulgación de la ley y defender al gobierno. El paro fue convocado por los empresarios y partidos opositores en protesta contra 49 leyes económicas y sociales aprobadas por el gobierno.

Por su parte, el alcalde de Caracas Freddy Bernal, señaló al día siguiente de la provocación sediciosa que "en Venezuela se están definiendo los términos de una revolución a la cual es imposible detener. Durante la demostración, esos sectores no pudieron hacer realidad los augurios de caos y saqueos, lo cual demostró que en el país triunfaron la democracia y la paz en contra de los planes de quienes tratan de generar la violencia y una matriz de opinión para confundir a la gente.

Comienzan a vislumbrarse dos factores, uno pequeño muy poderoso que controla los grandes medios de difusión jugando al fracaso de la nación, y una inmensa mayoría sin acceso a esa prensa pero partidaria del proceso de cambios. Al final saldrá airoso el pueblo, que seguirá manteniendo la línea de la revolución bolivariana", concluyó.

En Isla Margarita, momentos antes de la inauguración de la III Cumbre de la Asociación de Estados del Caribe el martes 11, con un alicate en las manos Chávez advirtió que "apretará la mocha" para acelerar la implantación de nuevas leyes en beneficio de la población. Ante una concentración de pescadores del estado de Nueva Esparta, acompañado por Fidel Castro y el vicepresidente de Nicaragua Leopoldo Navarro, precisó que la promulgación de las leyes del sector acuático cumplen un reclamo de los trabajadores del mar.

Mostrando el alicate que le hizo llegar un trabajador, el mandatario dijo que estas son leyes libertadoras "y las estamos lanzando para romper las cadenas que ataron al pueblo durante mucho tiempo". La Ley de Pesca, una de las cinco puestas en vigor en la localidad marina de Isla Margarita, impide que los barcos arrastreros hagan sus faenas a menos de seis millas de la costa, en el interés de proteger el ecosistema y garantizar la producción futura. Esta y la Ley de Zonas Costeras son objeto de un feroz ataque por empresarios y partidos políticos de oposición, pues toca los intereses de los grandes combinados industriales pesqueros y operadores de bienes inmuebles y turísticos.

En el primero de los casos se favorece a los pescadores artesanales, tradicionalmente apabullados por los grandes arrastreros que acopiaban el grueso de la captura para venderla en el extranjero sin pagar impuestos al Estado. En cuanto a las zonas costeras, se pone orden en las construcciones y explotación de inmuebles a la orilla del mar y se establecen reglas para la conservación de esas áreas desde el punto de vista ambiental, entre otros aspectos.

En su visita de agosto a Chile, el presidente Chávez aseguró que los poderosos no podrían aplicar la "fórmula Allende" en Venezuela, pues "nuestra revolución no está desarmada. Tenemos las armas de las ideas, las de la fuerza popular, pero también tenemos las armas, los fusiles, aviones y barcos del pueblo uniformado al que dignamente pertenezco".

J.O./Prensa Latina



Desde Caracas especial para El Siglo

Frustración del Paro Subversivo

Jerónimo Carrera *

La apreciación más sintética y acertada que puede hacerse de la jornada que vivimos los venezolanos el lunes 10 de diciembre, y sobre la cual habían circulado nacional e internacionalmente toda clase de lúgubres augurios, puede expresarse sin dudas con una de esas frases castizas tradicionales: mucho ruido y pocas nueces.

Sin embargo, si profundizamos lo suficiente el análisis de este paro y sus consecuencias inmediatas, dentro del marco de una cada día mayor confrontación clasista, nos daremos mejor cuenta de las alteraciones positivas que acaban de producirse en la correlación de fuerzas que venía prevaleciendo hasta ahora.

En efecto, el carácter subversivo del paro convocado a nombre de Fedecámaras, un organismo patronal de decreciente importancia como resultado del proceso de desindustrialización iniciado desde hace unos veinte años bajo órdenes de Washington, pretendía ocultarse y adquirir cierta legitimidad con formulaciones referentes al diálogo necesario entre el gobierno y la muy de moda sociedad civil. Pero a última hora, envalentonadas por su propia propaganda arrolladora en todos los medios de comunicación, las fuerzas reaccionarias llegaron a creerse mayoritarias y cometieron el error de desenmascararse, con abiertos llamados al derrocamiento del presidente Hugo Chávez.

Quedó así en evidencia que ese paro no tenía nada de cívico, que no significaba ningún ejercicio democrático verdadero. Su contenido real se hizo inocultable: era un paro contra Chávez, equivalente en tal sentido a un paro contra las masas populares.

Sirvió como campanada de alerta para las organizaciones políticas que respaldan al actual proceso de cambios progresistas que tenemos en marcha, desde hace tres años, bajo la conducción de Chávez. Este proceso estaba siendo frenado últimamente por fuerzas internas, que han estado actuando bajo orientaciones emanadas de Washington.

Ayer se pudo constatar, ciertamente, que los señores de lo que pomposamente se autocalifica como empresariado, tienen legalmente la posibilidad de cerrar sus negocios cuando les viene en gana. Lo cual no significa, no obstante, que tengan la capacidad de engañar al pueblo, puesto que las concentraciones populares de la jornada fueron todas a favor de Chávez y de la legislación progresista en materia de tierras, de hidrocarburos, de pesca, etc., que acaba de ser promulgada y era aparentemente el motivo del paro patronal.

Políticamente, ha sido una gran derrota para los enemigos de la revolución bolivariana, y muy en primer lugar para la prensa y televisión monopolizadas, que se manejan según guiones preparados por funcionarios de la embajada de Estados Unidos. Puede afirmarse, por lo tanto, que lo realmente completo no fue el paro sino más bien el fracaso que han tenido los propulsores de dicho paro.

En vez de lograr interrumpir el proceso de cambios, lo que han hecho es abrirle camino a su profundización, según se desprende del contenido de las intervenciones públicas que con motivo del fallido paro subversivo ha tenido el presidente de la república. Y ya el propio Chávez ha convocado al pueblo para una manifestación extraordinaria, con el evidente respaldo de una gran mayoría de los venezolanos y también de las fuerzas armadas, a celebrarse en Caracas el próximo lunes 17, día aniversario de la muerte de Simón Bolívar. Se espera que en ese acto se harán anuncios de gran trascendencia, los cuales acentuarán el rumbo revolucionario que ha tomado desde hace tres años Venezuela, contando desde luego con la solidaridad y apoyo fraternal de todos los pueblos de América y del mundo.

* Director de Tribuna Popular, órgano del Comité Central del Partido Comunista de Venezuela. Rebelión, 21 de diciembre del 2001.

 

     

Cuestiones de América Nº 7, Noviembre de 2001

 

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