Alertan
sobre Planes Bélicos de EU para América Latina *
Señora directora: Le solicitamos atentamente la publicación de
la siguiente carta:
Paralela a la guerra de EU en
Afganistán, se inicia ya una guerra en América. El Departamento de Estado y el Pentágono
ubicaron de su estrategia antiterrorista a Colombia y a Perú.
Con preocupación escuchamos a
los funcionarios del gobierno de George W. Bush decir que Estados Unidos usará
todos los elementos bajo su poder: cooperación policial, intercambio de inteligencia,
herramientas financieras y poder militar --como lo está haciendo en
Afganistán--, para combatir el terrorismo en Colombia y Perú.
No son nuevos los rumores de
una intervención en Colombia por parte del gobierno de Estados Unidos: hemos
escuchado de posibles intervenciones desde hace varias décadas, incluso para
acabar con el cártel de Medellín, el antiguo alcalde de Nueva York
sugirió bombardear la ciudad de Medellín.
En los dos últimos años,
amparados en la lucha contra el narcotráfico, los gobiernos de Colombia y
Estados Unidos han desarrollado el Plan Colombia, una estrategia de más de 7
mil millones de dólares. Un plan que tiene un componente fundamental de
carácter militarista y que relega a un mínimo los proyectos sociales,
educativos y ecológicos.
Antes del 11 de septiembre, las
Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), el Ejército de Liberación
Nacional (ELN) y las Autodefensas Unidas de Colombia (UAC) integraban la lista
de organizaciones terroristas difundida por el gobierno estadunidense, lista
que no discrimina en ningún caso la lucha insurgente de las acciones
propiamente terroristas.
Con todo lo que cambió a partir
de aquella fecha, el gobierno de Bush en su cruzada por acabar con el
terrorismo en el mundo se propone ahora iniciar una lucha contraterrorista en
Colombia, de dimensiones similares a la cruzada en Afganistán, que rechazamos
porque significaría la barbarie y más terror del que ya de por sí está viviendo
la sociedad colombiana. No se puede apagar un fuego con más fuego, como no se
acabará esa guerra en Colombia bombardeándola.
Lo que se propone es una
intervención que desconoce un proceso de paz en el que además del gobierno y
las organizaciones insurgentes participan diversas organizaciones sociales
colombianas. Incluso existe un grupo de países acompañantes, entre los que se
incluye México.
En Afganistán, la lucha contra
los terroristas no ha respetado a los pueblos grandes o pequeños; se han
perdido vidas inocentes y nunca se escucharon las múltiples voces que pedían no
a los bombardeos. ¿De qué manera pretenden perseguir a los terroristas
colombianos, cuando los paramilitares y los grupos guerrilleros ocupan buena
parte del país? ¿Se bombardeará, ya no a Medellín para acabar con un cártel,
sino a un país entero que se ha convertido en víctima de la guerra entre
paramilitares, guerrillas y ejército?
Finalmente, y a diferencia de
lo que piensa Francis Taylor, coordinador de la Oficina Antiterrorismo del
Departamento de Estado: "Quien conoce América Latina sabe que hay dos
verdades básicas de la vida: terrorismo y narcotráfico", Colombia y
Latinoamérica significan mucho más.
Convocamos a las organizaciones
sociales y a la comunidad internacional para dar su voz de apoyo al proceso de
paz, y un no rotundo a esta cruzada que por ahora no tiene nombre, pero que ya
imaginamos qué consecuencias podría traer para todo el continente.
Tercos
por la Paz.
Comisión
Latinoamericana por la Paz en Colombia, Sección México.
Responsable: Sonia Sierra
*
Carta enviada a El Correo Ilustrado, La Jornada, México, 20 de octubre de
2001.
Cuestiones de América Nº 6, Noviembre de 2001
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