Tendencias Globales al 2015: Diálogo con
Expertos No Gubernamentales Acerca del Futuro
Diciembre
2000.
Este trabajo fue aprobado para su publicación por
la Junta Nacional de Inteligencia para el Exterior, bajo la autoridad del
director de la Agencia Central de Investigaciones. Preparado bajo la dirección
del Consejo Nacional de Inteligencia (NIC, por sus siglas en inglés).
Índice.
Nota
sobre el proceso
Introducción
Las
líneas conductoras y las tendencias
Incertidumbres
claves: la tecnología cambiará el destino
Retos
claves para la gobernabilidad: la gente decidirá
Discusión
Tendencias
poblacionales
Patrones diferentes de envejecimiento
Movimientos de poblaciones
La salud
Recursos Naturales y Medio Ambiente
Alimentos
Agua
Energía
Medio ambiente
Ciencia
y tecnología
Tecnología informática
Biotecnología
Otras tecnologías
La
economía global
Dinámica y crecimiento
Perspectivas inequitativas de crecimiento y
distribución
Crisis económica y recesión
Gobernabilidad
nacional e internacional
Actores no estatales
Organizaciones y redes criminales
Identidades y redes comunitarias en cambio
El impacto general sobre los estados
Cooperación internacional
Los
conflictos del futuro
Los conflictos internos
El terrorismo transnacional
Los conflictos internacionales
Reacciones a la superioridad militar
estadounidense
Grandes
regiones
Este y Sureste de Asia
Asia del Sur
Rusia y Eurasia
Medio Oriente y África del Norte
África Subsahariana
Europa
Canadá
Latinoamérica
Apéndice
Cuatro
futuros globales alternativos
Nota sobre el proceso.
Para
realizar este análisis comprensivo, el NIC trabajó con una amplia gama de
instituciones y expertos no gubernamentales. Comenzamos este análisis con dos talleres,
los cuales se abocaron al análisis de las líneas conductoras y los futuros
alternativos, como se describe en los anexos. Subsecuentemente, varios expertos
académicos y de la iniciativa privada contribuyeron en todos los aspectos del
estudio, tanto en los demográficos, como en los de desarrollo tecnológico y
científico, así como los del mercado mundial de armas y sus implicaciones para
los Estados Unidos. Muchos de los juicios de este trabajo se derivan de nuestro
esfuerzo para desarrollar los diversos puntos de vista expresados en las
conferencias o talleres relativos. Algunas de las principales conferencias que
el NIC apoyó para su realización, fueron:
· Reacciones
exteriores a la revolución en asuntos militares (Universidad de Georgetown).
· Evolución
del Estado-Nacional (Universidad de Maryland).
· Tendencias
en la democratización (CIA y expertos académicos).
· Poder
económico estadounidense (Industria y estrategias comerciales, San Francisco,
California).
· Transformación
de las industrias de defensa (Instituto Internacional para los Estudios
Estratégicos, Londres, Reino Unido).
· Futuros
alternativos de las guerras y los conflictos (Agencia de Inteligencia del
Departamento de Defensa y el Colegio de Guerra Naval, Newport, Rode Island y
CIA).
· Fuera
de la caja y dentro del futuro: un diálogo entre militares y científicos sobre
el futuro lejano de la guerra (Instituto Potomac, Arlington,, Virginia).
· Simposio
sobre las tecnologías peligrosas en el futuro (Corporación MITRE, McLean,
Virginia).
· El
curso global de la revolución informática: tendencias tecnológicas (Corporación
RAND, Santa Mónica, California).
· El
Medio Oriente: Los medios, tecnología informática y la Internet (Universidad
Nacional de la Defensa, Fort McNair, Washington, DC).
· Tendencias
globales de la migración y sus implicaciones para los Estados Unidos (Fondo
Carnegie para la Paz Internacional, Washington DC).
· Futuros
mundiales alternativos: 2000-2015 (Departamento de Estado/Oficina de Inteligencia
e Investigación y el Proyecto sobre Futuros Mundiales de la CIA).
En octubre del 2000, el proyecto fue discutido con algunos
expertos, entre ellos Richard Cooper y Joseph Nye (Universidad de Harvard),
Richard Haass (Instituto Brookings), James Steinberg (Fundación Markle) y
Jessica Mathews (Fondo Carnegie para la Paz Internacional). Sus comentarios y
sugerencias fueron incorporadas en el reporte. Daniel Yergin (Investigaciones
sobre Energía de Cambridge y Asociados) revisó y comentó el borrador final.
Introducción.
Tendencias
Globales 2015: Un diálogo con expertos no gubernamentales acerca del futuro.
En los últimos quince meses, el NIC en estrecha colaboración
con expertos no gubernamentales y del gobierno de los Estados Unidos (EU) han
trabajado para identificar las grandes líneas conductoras y las tendencias que
definirán el mundo del 2015.
Las líneas conductoras claves que fueron identificadas son:
1. La demografía.
2. Los recursos naturales y el ambiente.
3. La ciencia y la tecnología.
4. La economía global y la globalización.
5. Las gobernabilidades nacional e internacional.
6. Los conflictos del futuro.
7. El papel de los EU.
Al examinar estas líneas deben tenerse en mente varios puntos:
· Ninguna
de las líneas conductoras o tendencia dominará por su cuenta el futuro en el
2015.
· Cada
línea conductora tendrá diversos impactos en las distintas regiones y países.
· Las
líneas conductoras no necesariamente se refuerzan mutuamente; en algunos casos
son contradictorias.
Tomadas en conjunto, las líneas conductoras y las tendencias se
cruzan, creando una imagen integrada del mundo del 2015, sobre la cual podemos
hacer proyecciones con grados variables de certidumbre y que permite
identificar algunas dudas problemáticas de importancia estratégica para los EU.
La metodología.
Este texto provee un marco flexible para la discusión y el
debate sobre el futuro. El método empleado fue útil para nuestros objetivos, aunque
hay que admitir que no les sería útil a los científicos sociales. Nuestro
propósito es ir más allá de las consideraciones tácticas de corto plazo, para
tener una perspectiva estratégica de largo alcance. Las conclusiones acerca de
las tendencias demográficas y los recursos naturales fueron realizadas gracias
a la extrapolación de las tendencias actuales. Por el contrario, muchos de las
conclusiones acerca de la tecnología, el crecimiento económico, la
globalización, la gobernabilidad y de la naturaleza de los conflictos, son una
depuración de los puntos de vista que virtieron los expertos gubernamentales y
no gubernamentales. Como las primeras son proyecciones sobre fenómenos
naturales, tenemos un alto grado de certidumbre; las últimas son más especulativas,
porque están relacionadas a las decisiones que toman las sociedades y los
gobiernos.
Las líneas conductoras que hemos enfatizado mantendrán su
potencial en el período contemplado. Algunas tendencias persistirán; otras
perdurarán menos y podrían cambiar de ruta durante el lapso cronológico que
hemos considerado. La principal contribución que el NIT realizó, con la ayuda
de las demás agencias de inteligencia, fue conjuntar a expertos gubernamentales
y no gubernamentales para identificar dichas líneas conductoras, determinar
cuales son más importantes, señalar las incertidumbres más sobresalientes e
integrar el análisis de estas tendencias al contexto de seguridad nacional. El
resultado de este esfuerzo ha permitido identificar temas que requieren de un
análisis y una cuantificación más rigurosos.
Una
revisión de las tendencias globales para el 2010: cómo han cambiado nuestras
afirmaciones.
Durante los últimos cuatro años hemos puesto
a prueba las conclusiones vertidas en la edición anterior (Tendencias globales
2010, 1997). Esa publicación fue la recopilación de varios resúmenes,
conferencias y discursos públicos. Muchas audiencias cuestionaron, modificaron
o confirmaron aquellas conclusiones. El intenso debate que despertó dicha
publicación nos ha obligado a ampliar el tratamiento que dimos a las líneas
conductoras identificadas. También alteró algunas proyecciones hechas en ese
año y permitió madurar las ideas sobre el conjunto de problemas que se trataron
--lo cual era el propósito fundamental de ese ejercicio.
Este nuevo trabajo ha ampliado las
propuestas de varias líneas conductoras identificadas previamente y las une más
a las tendencias que ahora proyectamos para los próximos 15 años. Algunos
cambios fundamentales son:
· La globalización
es ahora una línea conductora más poderosa. Tendencias Globales 2015 (TG 2015)
ve que la dinámica de la economía mundial (incluyendo el desarrollo de la
Organización Mundial del Comercio), así como el avance de la tecnología
informativa tienen una mayor influencia que la proyectada en Tendencias
Globales 2010 (TG 2010).
· TG
2015 le asigna una mayor importancia a la gobernabilidad, en especial a la
habilidad que los estados tengan para lidiar con los actores no
gubernamentales, tanto favorables como enemigos. TG 2015 le pone atención tanto
a las oportunidades de cooperación entre los gobiernos como entre las
organizaciones privadas. Especial atención se le ha puesto al creciente alcance
de las redes criminales y terroristas internacionales.
· TG 2015
incluye un examen más cuidadoso sobre los probables papeles que la ciencia y la
tecnología jugarán como líneas conductoras. Además, las conclusiones revelan
que la tecnología informática, la biotecnología y otras tecnologías tendrán un
mayor peso.
· El
efecto que el poder preponderante de los EU ejerce ha sido incluido en TG 2015.
El papel que los EU han tenido como líder mundial ha sido más claro durante los
últimos cuatro años, quedando de manifiesto con el hecho de que varios países
debaten sobre el impacto de la “hegemonía estadounidense” sobre sus políticas
internas y externas.
· TG
2015 discute más profundamente sobre los recursos naturales, incluyendo: la
comida, el agua, la energía y el medio ambiente. Se discute, por ejemplo, sobre
los tres mil millones de habitantes que vivirán en las regiones secas del norte
de China y África y sus implicaciones en futuros conflictos. Se explora con
mayor detenimiento la relación que guarda la existencia, el precio y la
distribución de energía.
· TG
2015 hace hincapié sobre las interacciones que guardan entre sí las líneas
conductoras. Por ejemplo, discutimos la relación entre la ciencia y la
tecnología y los desarrollos militares y sus potenciales conflictos.
· En la
sección sobre las regiones, TG 2015 realiza proyecciones acerca del impacto que
ha tenido la propagación de la información, el crecimiento del poder chino y el
declive del poderío ruso.
Los eventos y tendencias en los estados y
regiones claves durante los últimos cuatro años nos ha llevado a revisar substancialmente algunas proyecciones en TG
2015.
· TG
2010 no había previsto la crisis financiera mundial de 1997-1998; TG 2015 toma
en cuenta los obstáculos para el desarrollo económico de Asia Oriental, aunque
las proyecciones totales permanecen bastante optimistas.
· Al
igual que lo descrito en TG 2010, todavía existe incertidumbre respecto a si
China podrá acoplarse a las tendencias económicas y políticas. TG 2015 remarca
las dudas sobre la dirección que tendrán las políticas regionales de Beijing.
· Muchas
de las tendencias globales continuarán siendo desfavorables para las sociedades
y regímenes del Medio Oriente. TG 2015 proyecta, en el mejor de los casos, una
“paz fría” entre Israel y sus adversarios. El estudio preve potenciales cambios
sociales que generarán desestabilización en la zona, debido a los efectos
adversos de la globalización y a la insuficiente atención que se prestará a las
reformas requeridas. La baja en las ganancias petroleras reafirma las
conclusiones de TG 2010, respecto a la creciente demanda que se tendrá del
petróleo producido por los países miembros de la OPEP; es difícil pensar que
estas ganancias serán dirigidas principalmente para mejorar los recursos
humanos y/o las necesidades sociales.
· Las
proyecciones para el África Subsahariana son peores que en lo descrito por TG
2010, debido a la expansión del SIDA y a las perspectivas que se tienen sobre
crisis humanitarias, inestabilidad política y conflictos militares.
Las líneas
conductoras y las tendencias.
Demografía.
La población mundial en el 2015 será de aproximadamente 7 200
millones, y de unos 6 100 millones en el 2000. En la mayoría de los países la
gente vivirá más años. Noventa y cinco por ciento del crecimiento poblacional
se dará en los países en vías de desarrollo, la mayoría en las crecientes zonas
urbanas. En los lugares donde los sistemas políticos sean frágiles, la
combinación entre una población y una urbanización crecientes fomentará la
inestabilidad. El crecimiento de las expectativas de vida tendrá diversos
impactos:
· En
las economías avanzadas (y en varios países con economías de mercado
emergentes) la disminución en las tasas de nacimientos y el envejecimiento de
la población se combinarán para incrementar los servicios de salud y los costos
de las pensiones. Al mismo tiempo, habrá una reducción relativa del tamaño de
la población trabajadora, que constreñirá el contrato social y provocará varias
fallas en el tamaño y la capacidad de la fuerza de trabajo.
· En
algunos países en desarrollo, las mismas tendencias se combinarán para expandir
el tamaño de la población trabajadora y reducir el número de jóvenes
--incrementando el potencial del crecimiento económico y la estabilidad
política.
Los recursos
naturales y el medio ambiente
La producción mundial de comida se adecuará para alimentar a la
creciente población, pero la infraestructura y distribución serán limitadas. La
inestabilidad política y la pobreza crónica mantendrán la desnutrición en
muchas partes del África Subsahariana. Las hambrunas persistirán en países con
regímenes represivos o con problemas internos. A pesar de que habrá un
crecimiento del 50% en la demanda de energía, los recursos energéticos serán
suficientes para cubrirla. Las últimas estimaciones sugieren que el 80% de los
recursos petroleros mundiales y un 95% del gas permanecen en el subsuelo.
· A
pesar de que la zona del Golfo Pérsico seguirá siendo la región petrolera más
grande, el mercado de energía global probablemente marcará dos patrones de
distribución un tanto distintos: uno que atenderá a los consumidores
(incluyendo a los EU) y explotará los recursos del subsuelo del Atlántico. Otro
que satisfacerá las necesidades de los clientes asiáticos (cada vez con mayor
presencia de China y la India), y que explotará los pozos del Golfo Pérsico y,
en menor medida, los del Caspio y Asia Central.
· A
diferencia de lo que sucederá con la comida y la energía, la escasez y
concentración del agua generará retos significativos a los gobiernos del Medio
Oriente, África Subsahariana, Asia del Sur y el norte de China. Para 2015, las
tensiones regionales por el suministro del agua crecerán.
La ciencia y la
tecnología.
Hace quince años, pocos predijeron el profundo impacto que ha
generado la revolución de la tecnología informática. Previendo lo que sucederá
en los siguientes tres lustros, el mundo tendrá muchos más saltos cuánticos en
el terreno de la tecnología informática y en otras áreas de la ciencia y la
tecnología. La continua difusión de la tecnología informática y las nuevas
aplicaciones de la biotecnología estarán en la cresta de la ola. Ésta será el
ladrillo más grande del edificio del comercio internacional y el área que más
fuerza dará a los actores no gubernamentales. La mayoría de los expertos están
de acuerdo en que la tecnología informática representa la más grande
transformación desde el comienzo de la revolución industrial a mitades del
siglo XVIII.
La integración --o fusión-- de las continuas revoluciones de la
tecnología informática, la biotecnología, las ciencias de los materiales y la
nanotecnología generarán un dramático incremento en las inversiones en estos
terrenos, las cuales estimularán subsecuentes innovaciones dentro de los países
más avanzados.
Las tecnologías más viejas continuarán aportando un “desarrollo
lateral” para nuevos mercados y aplicaciones hasta llegar al 2015, beneficiando
tanto a los aliados como a los enemigos estadounidenses alrededor del mundo,
los cuales estarán interesados en adquirir misiles balísticos de las más
recientes generaciones, así como tecnologías para el desarrollo de armas de
destrucción masiva.
La biotecnología acarreará avances médicos que permitirá
mejorar, dramáticamente, la salud y alargar la vida de la gente más rica del
mundo. Al mismo tiempo, las cosechas de alimentos genéticamente modificados
podrían mejorar la nutrición de los cerca de mil millones de personas con
síntomas de malnutrición.
Los avances en la tecnología de los materiales producirá una
amplia gama de productos multifuncionales, ecológicos, duraderos y fácilmente
adaptables a los requerimientos de los consumidores.
Los estados enemigos, los terroristas, los narcotraficantes y
los criminales organizados tomarán ventaja de la nueva tecnología informática
de alta velocidad, y de otros avances tecnológicos que integrarán sus
actividades ilegales y aumentarán su capacidad para amenazar la estabilidad y
la seguridad mundiales.
La economía
mundial y la globalización.
La entramada economía mundial será conducida por rápidos y amplios
flujos no restringidos de información, ideas, valores culturales, capitales,
bienes, servicios y de población: es decir, la globalización. Esta economía
globalizada contribuirá para incrementar la estabilidad política del mundo en
el 2015, aunque sus alcances y beneficios no serán universales. Al contrario de
lo que sucedió durante la revolución industrial, el proceso de la globalización
será más comprimido. Su evolución será débil, marcada por una volatilidad
financiera crónica y una creciente brecha económica.
· La
economía mundial, sobre todo, regresará a los altos niveles de crecimiento de
los 1960’s y comienzos de los 1970’s. El crecimiento económico será conducido
por las presiones políticas que buscan mejores estándares de vida, mejores
políticas económicas, aumentos en las inversiones y comercio exteriores, la
difusión de tecnologías informativas y en un sector privado más dinámico. Los
frenos potenciales de la economía mundial --tales como crisis financieras de
largo plazo o interrupciones prolongadas del suministro energético-- pueden
desfigurar estas proyecciones tan optimistas.
· Las
regiones, países y grupos que se sientan rezagados enfrentarán el decrecimiento
económico, la inestabilidad política y la alienación cultural. Asimismo,
fomentarán los extremismos políticos, étnicos, ideológicos y religiosos al
igual que la violencia que generalmente los acompañan. También forzarán a los
EU y a otros países desarrollados para que se concentren en los retos del viejo
orden y, al mismo tiempo, en las implicaciones de las tecnologías del nuevo.
Gobernabilidad
nacional e internacional.
Los estados continuarán siendo los principales actores en el
escenario mundial, pero los gobiernos tendrán cada vez menos control sobre los
flujos de información, tecnología, enfermedades, migrantes, armas y
transacciones financieras lícitas o ilícitas que cruzarán sus fronteras. Los
actores no gubernamentales, cuyo rango variará desde las firmas comerciales
hasta organizaciones no lucrativas, jugarán roles cada vez mayores, tanto en el
ámbito nacional como en el internacional. La calidad de la gobernabilidad,
nacional como internacional, determinará sensiblemente que tan bien se
acoplarán los estados y sociedades a estas fuerzas globales.
· Los
estados con una buena gobernabilidad, incluyendo a los EU, adaptarán las
estructuras de gobierno al cambiante ambiente mundial, haciendo posible una
mejor conexión con un mundo cada vez más interrelacionado. Las
responsabilidades de las alguna vez “semiautónomas” agencias gubernamentales se
integrarán en mayor medida, debido a la naturaleza de las prioridades de la
seguridad nacional y por la obvia necesidad de que la política social debe ser
interdisciplinaria. La configuración del complejo y movedizo mundo del 2015
requerirá de una reforma de las estructuras tradicionales de gobierno.
· La
eficacia de la gobernabilidad estará determinada cada vez más por la habilidad
y la agilidad para ganar aliados que exploten los crecientes flujos
informativos, las nuevas tecnologías, la migración y la influencia de los
actores no gubernamentales. Casi todos los países que triunfen serán
democracias representativas.
· Los
países con gobernabilidades ineficaces e incompetentes no sólo no se
beneficiarán de la globalización, sino que en algunos casos prohijarán los
conflictos domésticos y del exterior, así como la influencia de los actores no
gubernamentales, ampliando la brecha entre los triunfadores y los perdedores
regionales.
La gobernabilidad volverá más transparente la toma de
decisiones gubernamentales, haciendo más difícil el control a los regímenes
autoritarios, pero también complicando el proceso deliberativo de las
democracias. El aumento en la migración generará diásporas muy importantes, las
cuales afectarán las políticas y la identidad de muchos países. La
globalización aumentará la demanda de cooperación en asuntos internacionales,
pero la respuesta tanto de los estados como de las organizaciones
internacionales se quedará corta.
Los conflictos del
futuro.
Los EU mantendrán una importante ventaja en la tecnología
informática que manejará los sistemas de “alarmas de combate” y de armamento
teledirigido de alta precisión. Los EU tendrán tres tipos de amenazas:
· Las
amenazas asimétricas en las cuales los adversarios gubernamentales y no gubernamentales
evitarán la confrontación con los militares estadounidenses y que
instrumentarán las estrategias, tácticas y armamento --algunos mejorados por
tecnología alternativa-- que buscará disminuir la fuerza estadounidense y
explotar sus obvias debilidades.
· Las
amenazas derivadas de las armas de destrucción masiva, incluyendo los misiles
nucleares, entre los cuales (sin contar con los cambios políticos y económicos)
Rusia, China, muy probablemente Corea del Norte, y, en una medida, Irán e Irak tienen
la capacidad para golpear a los EU. De igual manera, la capacidad para realizar
lanzamientos no convencionales de armas de destrucción masiva aumentará
considerablemente.
· Las
amenazas regionales que pocos países representan con sus fuerzas militares
híbridas, es decir, con tecnologías y conceptos de la guerra fría y la
postguerra fría.
Los riesgos de guerra entre los países desarrollados serán muy
bajos. La comunidad internacional continuará, sin embargo, enfrentando
conflictos que variarán de los pequeños levantamientos locales a unos cada vez
menos frecuentes conflictos internacionales. Los probables conflictos
internacionales serán producidos por rivalidades en Asia, entre India y
Pakistán o China y Taiwán, así como entre los países enemigos del Medio
Oriente. Su capacidad letal crecerá debido a la disponibilidad de las armas de
destrucción masiva, a los mayores alcances de los misiles y de otras
tecnologías.
Los conflictos internos que serán atizados por las disputas
religiosas, étnicas, económicas o políticas permanecerán o tal vez rebasarán
los niveles actuales. La ONU y las organizaciones regionales serán llamadas
para manejar dichos conflictos, debido a que los grandes estados disminuirán su
involucramiento directo, en parte por las preocupaciones domésticas, el riesgo
de fallar en las negociaciones, por falta de voluntad política o la carencia de
recursos.
La exportación de regímenes de control y las sanciones serán
cada vez menos efectivos por la difusión de la tecnología, las fronteras “porosas”,
la consolidación de sistemas industriales de defensa y la necesidad que se
tendrá de los mercados externos para mantener las ganancias. De igual manera,
cada día será más difícil controlar las transferencias de la tecnología de
armas y armamentos.
· Las
proyecciones indican que estados y organizaciones no estatales, algunos de
ellos enemigos de los EU, tendrán un número mayor de armamentos más
sofisticados, incluyendo los de destrucción masiva --producidos localmente o
adquiridos en el exterior. Las probabilidades indican que en este período habrá
un aumento respecto a la utilización de armamento de destrucción masiva en
contra de los EU, sus fuerzas, instalaciones o intereses en el exterior.
El papel de los Estados Unidos.
Los EU continuarán siendo una fuerza muy importante en la
comunidad mundial. La influencia estadounidense en lo económico, tecnológico,
militar y diplomático no tendrá paralelo
entre las naciones ni entre las organizaciones regionales e internacionales
del 2015. Este poder no sólo asegurara la preeminencia estadounidense, sino que
colocará a los EU como un líder clave del sistema internacional.
Los EU seguirán siendo identificados en todo el mundo como el
principal promotor y beneficiario de la globalización. Las acciones económicas
que los EU propongan, incluso para asuntos internos, como los ajustes en las
tasas de interés, tendrán un gran impacto mundial debido a la más estrecha
integración de los mercados en el 2015.
· Los
EU seguirán siendo la vanguardia de la revolución tecnológica, desde la
informática hasta la biotecnológica.
· Tanto
para los adversarios como para los aliados, la preponderancia militar de los EU
seguirá siendo un factor determinante para los cálculos de sus intereses y
objetivos en seguridad.
· Algunos
estados, aliados o enemigos, pondrán a prueba aquello que se considera como la
“hegemonía” estadounidense. Aunque esta postura no se traducirá en amplias ni
duraderas coaliciones estratégicas, sí llevará a alianzas específicas sobre
ciertas políticas y demandas para ampliar el rol político y económico de las
instituciones internacionales.
La diplomacia será cada vez más complicada. Washington tendrá
cada vez más dificultades para adornar su poder con el propósito de conseguir ciertos
objetivos en política exterior: el gobierno de los EU ejercerá una menor y
menos poderosa participación en la economía y cultura exteriores.
· Ante
la ausencia de una amenaza clara sobre la seguridad nacional, los EU tendrán
dificultades para delinear su valor económico para avanzar en su agenda de
política exterior. La máxima prioridad del sector privado estadounidense (el
cual seguirá siendo central para el mantenimiento del liderazgo económico y
tecnológico de los EU) será la ganancia financiera, no los objetivos de
política exterior.
· Los
EU también tendrán grandes dificultades para construir las coaliciones que
respalden sus objetivos políticos, aunque la comunidad internacional verá a
Washington, no sin cierta reserva, como el líder para realizar esfuerzos
multilaterales en los conflictos reales y potenciales.
· Habrá
un mayor número de actores importantes en el escenario mundial que retarán y
supervisarán --y en algunos casos, reforzarán-- el liderazgo estadounidense:
los países como China, Rusia, India, México y Brasil; organizaciones regionales
como la Unión Europea; una vasta gama de poderosas corporaciones
multinacionales en crecimiento y organizaciones no lucrativas que defenderán
sus propios intereses a nivel mundial.
Las incertidumbres
claves: la tecnología alterará el destino.
Al examinar la interacción de estas líneas conductoras y
tendencias se observan algunas incertidumbres que sólo se clarificarán cuando
ocurran los eventos y los líderes tomen decisiones que no pueden ser previstas por
el momento. Señalamos ocho de los asuntos internacionales y regionales para los
cuales el futuro, de acuerdo con nuestro análisis de las tendencias, será muy
difícil de estimar con seguridad y precisión.
· Estos
son algunos asuntos prioritarios de seguridad que requerirán de un análisis
continuo y, en la perspectiva de nuestros conferencistas, de una revisión
política periódica en los años venideros.
La ciencia y la
tecnología.
Sabemos que la revolución en ciencia y tecnología dará la más
grande posibilidad para mejorar la calidad de vida. Lo que sabemos de esta
revolución ya existe. Los avances en ciencia y tecnología generarán tremendos
cambios en la agricultura, la salud y en algunas aplicaciones, tales como los
servicios universales de comunicación celular inalámbrica, las cuales están
entrelazando a los países en vías de desarrollo que nunca tuvieron líneas
cableadas. Lo que no sabemos acerca de la revolución en ciencia y tecnología
será sorprendente. No sabemos hasta qué punto la tecnología beneficiará o
ampliará las desventajas, si afectará a las poblaciones nacionales o vaya a
alienar grupos étnicos y religiosos en los países menos desarrollados. No
sabemos hasta qué grado la tecnología lateral o “pirata” incrementará la
amenaza desde los países y grupos tecnológicamente menos avanzados. Una cosa
segura es que el progreso no será lineal. Otra cosa que podemos asegurar es que
mientras el futuro tecnológico emerge, la gente no tendrá plena conciencia del
mayor impacto económico, ambiental, cultural, legal y moral que esta revolución
provocará. Tampoco notará el potencial continuo para la investigación y el
desarrollo.
Los avances en la ciencia y la tecnología generarán retos de
carácter y tamaño impredecibles para la seguridad nacional.