El Mercosur
Jesús
Hernández Garibay
El Mercado
Común del Sur (Mercosur) es un proyecto de integración económica en el que
participan Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay, aunque al mismo está por
incorporarse Chile. Su principal objetivo es involucrar a esas economías en sus
mercados con objeto de acelerar su desarrollo económico mediante el
aprovechamiento de sus recursos, la coordinación de sus políticas
macroeconómicas, la complementación de los diferentes sectores de sus
economías, el mejoramiento de las comunicaciones y la preservación de su medio
ambiente. En la década de los setenta ya Uruguay había ampliado su relación
comercial con Brasil a través un Protocolo Comercial y con Argentina a través
de un Convenio de Cooperación Económica.
Entre 1984 y 1989 Argentina y Brasil suscriben protocolos
bilaterales en los que regulan diversas áreas. En 1985 se crea una Comisión
Mixta de Alto Nivel para la integración entre Argentina y Brasil (Declaración
de Foz de Iguazú). En 1990, Argentina y Brasil suscriben un Acuerdo con el que
sistematizan acuerdos bilaterales preexistentes en el marco de la Asociación
Latinoamericana de Desarrollo Integral (ALADI). En ese mismo año, ambos países
se reunen con Uruguay y Paraguay, expresan la disposición de sus países para
incorporarse al proceso en curso; así, crean las bases para un mercado común
cuatripartito y firman el Tratado de Asunción en marzo de 1991, como
instrumento destinado a hacer posible la concreción del Mercosur en el marco
jurídico de la ALADI; un acuerdo de integración económica, liberación comercial,
coordinación de políticas macroeconómicas y un arancel externo común, así como
otros instrumentos de la regulación del comercio abierto a la posibilidad de
adhesión por parte de los once Estados miembros de la ALADI (Argentina, Brasil,
México, Chile, Colombia, Perú, Uruguay, Venezuela, Bolivia, Ecuador y Paraguay)
1.
El Tratado de Asunción sobre el que se construye el Mercosur
considera que “la ampliación de las actuales dimensiones de (los) mercados nacionales,
a través de la integración, constituye condición fundamental para acelerar sus
procesos de desarrollo económico con justicia social”; así, establece que el
Mercado Común esté fundado en la reciprocidad de derechos y obligaciones entre
los Estados Partes con objeto de lograr la libre circulación de bienes,
servicios y factores productivos entre los países, a través, entre otros, de la
eliminación de los derechos aduaneros y restricciones no arancelarias a la
circulación de mercaderías y de cualquier otra medida equivalente; en el
establecimiento de un arancel externo común y la adopción de una política
comercial común con relación a terceros Estados o agrupaciones de Estados y la
coordinación de posiciones en foros económico-comerciales regionales e
internacionales; en la coordinación de políticas macroeconómicas y sectoriales
entre los Estados Partes: de comercio exterior, agrícola, industrial, fiscal,
monetaria, cambiaria y de capitales, de servicios, aduanera, de transportes y
comunicaciones y otras que se acuerden, a fin de asegurar condiciones adecuadas
de competencia entre los Estados Partes; y en el compromiso de los Estados
Partes de armonizar sus legislaciones en las áreas pertinentes, para lograr el
fortalecimiento del proceso de integración 2.
Los países fundadores del Mercosur mantienen un alto grado de
interrelación entre sus economías nacionales y esta es una de las razones del
primordial avance. En el caso de Uruguay el 44 % de sus exportaciones y un
porcentaje similar de las importaciones están ya ubicadas en el Mercosur, lo
que deja ver la importante dependencia de ese mercado. A la vez, todos afirman
que esa es una vía para la solución de problemas ancestrales. En el comunicado
conjunto de los Presidentes con motivo de la V Reunión del Consejo Mercado
Común realizada en enero de 1994 en la ciudad de Colonia, se expresa por
ejemplo la convicción de que la integración, “en la medida en que contribuye en
forma destacada a la promoción del desarrollo Económico y la justicia social,
refuerza y consolida los procesos democráticos de los cuatro países” 3.
Así, el Tratado de Asunción mediante el cual se da inicio al Mercosur; es
básicamente un convenio internacional de carácter económico en el que los
países decidieron integrar sus economías nacionales en un solo espacio
aduanero, lo que implica necesariamente un fuerte lazo político y una visión
compartida sobre su futuro desarrollo como proyecto común entre varias
naciones.
La Unión Europea, nacida con los Tratados de Roma en 1961, ha
recorrido un largo camino de concertación y negociaciones para formar hoy un
único mercado entre todos sus miembros, con políticas comunes hacia el interior
y el exterior de Europa. El TLCAN constituye solamente una zona de comercio
libre entre sus miembros donde cada uno retiene su individualidad
institucional, sin asumir compromisos comunes. El Mercosur, sin embargo, en
diez años a partir de 1991, pasa de ser una zona de libre comercio a
constituirse en una unión aduanera, adoptando obligaciones económicas en común
que por su envergadura y alcance implican un acercamiento político entre sus
miembros; de ahí la posibilidad de haberse planteado en la más reciente Cumbre
del Sur llevada a cabo en Brasilia a fines agosto de 2000, el compromiso en el
2002 de una Comunidad Andina de Naciones, e incluso la posibilidad luego de una
Confederación de Repúblicas Sudamericanas o Estados Unidos de Sudamérica 4.
Notas
1 Ver sitio de la Red
Académica Uruguaya, http://www.rau.edu.uy/mercosur/
2 Versión de Julio de 1998, en http://www.rau.edu.uy/mercosur/tratasp.htm
3 Ver Comisión
Sectorial para el Mercosur de Uruguay (COMISEC), 24 de febrero de 1995, en
http://www.comisec.gub.uy/
4 Hernández Garibay,
Jesús, “Unidad de Nuestra América”,
revista Siempre Nº 2485, 14 de septiembre de 2000.
Cuestiones
de América Nº 5, Agosto de 2001
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