Integración Continental y Unidad
Latinoamericana
El vendedor de flautas, un
tendido de juguetes en cualquier plaza de pueblo, los refranes populares, las danzas
que han logrado preservarse, un tejido de lana, los colores de un vestido, el
colibrí en un espejo, un cielo bañado de estrellas multicolores sobre la
madera, el sonido de un tambor, son todas estampas que casi nos recuerdan de la
existencia de quienes las hacen posibles; si no fuera porque nos han enseñado a
verles como simple objeto de curiosidad de las regiones.
De ahí que la marcha zapatista a la ciudad
de México, conocida por sus repercusiones, haya sido un acontecimiento inusual
que deja onda huella en la conciencia de los americanos, cuando puntualiza
deudas que quedan pendientes en la historia de todo el continente. Y aunque
esas deudas no son sólo hacia los más vilipendiados, sí son estos, los más
pequeños, los más explotados, los más negados, quienes ahora se levantan para
advertir: nunca más, un mundo sin nosotros...
Así, más allá de teorías sociales que no
alcanzan todavía a comprenderle, son los indios un componente cada día más
importante de la lucha social contemporánea de toda América, donde en cada vez
más países desde el Ecuador hasta Guatemala, desde Bolivia a la Argentina,
desde el Amazonas hasta la selva Lacandona, lanzan un grito de batalla: Por
un mundo donde quepan muchos mundos..., es decir, por un mundo donde el
respeto a la diversidad sea condición de la vida, y no el desprecio hasta
sustento de la muerte.
Es este un signo más, de las nuevas
circunstancias por las que atraviesa la historia en el principio de un nuevo
milenio.
Ir a Cuestiones de América Nš
4
Regresar
a la Página Principal...
![]()