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Cuestiones de América

N° 16, Diciembre 2003-Marzo 2004

 

La Conspiración de la Esperanza *

 

Son las primeras horas de esta mañana en el día del amor, la juventud y l@s estudiantes, en pleno equinoccio de primavera, aquí en esta ciudad de La Paz a 3.600 metros sobre el nivel del mar y, más cerca del sol. Estamos reconstruyendo nuestros sueños, enredándonos entre generaciones, seres humanos que llegamos desde diferentes rincones de esta nuestra América Latina.

Y en esta cita de la Patria Grande, llegamos con una inmensa diversidad de lenguas, costumbres, colores, sentimientos y expectativas, pero también hemos llegado con relatos de los problemas, desesperanzas, injusticias, discriminaciones y marginaciones que son muy similares en nuestros países, pues nuestras fronteras no son geográficas sino sociales, entre un pequeño grupo que acapara grandes riquezas fruto del trabajo de nuestros pueblos y la inmensa mayoría que tan solo sobrevivimos.

En estos tiempos en donde pareciera que el soñar está prohibido, en donde nos hacen creer que soñar es improductivo, inadecuado, en donde el sueño, la esperanza y la utopía se cambian por el miedo, la intolerancia y el pesimismo.

El encuentro de sueños posibles, de ideas realizables, de esperanzas comunes se convierte en algo vital, en una forma de resistencia, de permanencia, de ganas de transformar. Estos tiempos nos empujan a convertirnos en sujet@s portadores(as) y constructores(as) de una nueva realidad, nos invitan también a ser actores y actrices de nuestra propia historia.

Así surgen nuestras redes como una recuperación colectiva de utopías históricas que se transforman en fuerza real del “Sí es posible”, “Juntos sí podemos”. Es la constatación de la vigencia de los principios, valores éticos, sentimientos y postulados que embanderaron nuestros ancestros y que hoy toman una forma especial de concreción como resultado de un ejercicio democrático, esperanzador, luminoso, lúdico y creativo.

L@s habitantes planetarios de diversas latitudes de este rico continente, fraternizando durante estos días de encuentro y analizando los desafíos de nuestro presente, observamos con preocupación: un discurso homogenizador de desarrollo económico, globalizante que deshumaniza, quitándonos oportunidades, así como el aumento del individualismo y la fragmentación de la ciudadanía, el incremento de la marginación y la pobreza de nuestras comunidades, proponiéndonos anti-valores que nos dejan en la pasividad, sin identidad, sin participación y protagonismo.

Hoy, en los albores del siglo XXI, el mundo esta siendo sujeto de cambios trascendentales, que también enfrenta la imposición hegemónica de una sola forma de pensamiento. La realidad, visibiliza la resistencia de nuestros pueblos a este cambio, con todas las herramientas posibles a su alcance, para mostrar verdades absolutas y llenar de desencanto y fatalismo a quienes sufren directamente las consecuencias de la mecanización de lo humano, de lo natural.

Aún así existen verdades inocultables, realidades que muestran efectos de un mundo excluyente, represivo. También nos muestra un cansancio de nuestros estados, que a diario cumplen sus roles dependientes para viabilizar estos “cambios”.

Ayer y hoy, los escenarios políticos solo han sido pintados por una clase dominante, pero vemos también que esos espacios, van siendo inundados por aquell@s excluid@s.

Ayer y Ahora vemos que es la acción colectiva la que otorga un poder a los excluid@s, poder que los políticos se empeñan en no reconocer, en invisibilizar.

Herman@s latinoamerican@s, no es posible que se aguanten más las formas antihumanas, pues se ha hecho depender al ser humano de ser-vicios que el mismo estado no es capaz de sostener, y el ejercicio Neoliberal, solamente provee a quienes tienen con que pagar.

Es entonces que además de la demanda de la participación en el poder, se hace necesario también reconocer las reivindicaciones sociales de estas verdades inocultables que cobran mas fuerza, visibilizando como panorama dos posibles caminos, la imposición o la libertad; pero lo real, es que no es así, de la misma forma como se ven estas dos vías, también es posible recrear otras. La juventud exige participación con el propósito de apoyar a la transformación; las comunidades ancestrales y originarias, defienden su cultura con empeño, como una forma de enseñar al mundo la armonía del ser humano con los demás seres de la naturaleza; otr@s más atrevid@s, imaginamos un mundo sin estructuras de poder, en donde la fraternidad, la cooperación y la solidaridad humana regulen nuestras propias relaciones y con el mundo.

Las mujeres, cansadas de épocas de subyugación, manifiestan la intención de transformar las relaciones entre hombres mujeres, y así transformar las relaciones y el ejercicio del poder.

Sabemos, intuímos que la resistencia al cambio se opondrá a toda costa, pero también sabemos que la naturaleza humana es susceptible de cambiarse a sí misma, entonces, el mundo no esta perdido, existe el futuro, se requiere voluntad y conciencia, permitir que lo diverso tome su rumbo y reconstruya el mundo.

Para nuestra sobrevivencia requerimos recrear la ética humana, donde el dejar SER, sea el determinante del rumbo, así la transición al cambio, será complicada y difícil, pero no dolorosa y, se marcará la historia, no por la sangre y la desolación de épocas pasadas; mas bien, por la madurez que alcanzó la humanidad para convivir con el mundo y consigo mism@.

Estamos aquí para proponer y demandar nuevas políticas que posibiliten acciones alternativas, generando apoyo solidario ente organizaciones. Queremos fortalecer la sociedad civil a través de la participación organizada, creando espacios de formación para ejercer nuevos liderazgos.

Estamos aquí para convertirnos en actores y actrices sociales activos que irradien transformación innovadora. Innovadora en el lenguaje y la expresión hacia afuera, pero con la conciencia de querer aprender ante todo a ser líderes de nosotr@s mismos, manejando las riendas de nuestras vidas, emociones, y actitudes para generar cambios reales en la sociedad.

Estamos aquí en la gestación de una actoría intergeneracional, sin exclusiones, rescatando la sabiduría de l@s ancian@s y l@s niñ@s. Asumiendo plenamente nuestra identidad, conociendo nuestras raíces.

La sociedad virtual del nuevo milenio nos plantea retos inimaginables. Estas redes vitales, son los mejores instrumentos para redimensionar la tecnología y globalizar la solidaridad, el amor y la espiritualidad.

Nosotr@s estamos apostando al futuro, bajo la verdad de la historia, para seguir soñando, construyendo la esperanza, esa esperanza que nace desde Costa Rica, galopa coloridamente por México y arrastra los vestigios de Colombia que vibra y vive combatiendo entre fuegos de nostalgia y alegría. Nuestras redes que nacen en medio de calores y de lunas Ecuatorianas, que patean tiros de esquina en el Perú, para llenar los pulmones de un solo grito de unidad latinoamericana en Paraguay, bailando en Argentina, trazando lenguas de fuego en Chile para bañarse en un solo abrazo, en un solo tejido Boliviano.

Ahora que tenemos la oportunidad histórica, que es el tiempo, el reinicio de nuevas eras y procesos, en medio de planes Colombia, corrupción, inestabilidad política, fraudes democráticos, privatizaciones, deshumanización.

Convocamos a tod@s l@s amantes del ser humano a ser actores y actrices sociales, convocamos a desbordarnos en un abrazo, que nace en el corazón y se multiplica en nuestras manos, estas manos, nuestras manos tejedoras de un futuro de arco iris.

La Paz, 21 de septiembre de 2000

* Red Latinoamericana Red Andina de Jóvenes; Actores Sociales del Siglo XXI; Red Boliviana de Actores Sociales REBAS.

 

 

 

 

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