N° 16, Diciembre
2003-Marzo 2004
La Humanidad ha Llegado a un Punto Crítico que Entraña Serios Peligros
Declaración final
del encuentro internacional
EN DEFENSA DE LA HUMANIDAD
Nosotros, intelectuales de la academia, de los medios de
comunicación, de la cultura y de los movimientos sociales de diversas regiones
del mundo, participantes en el encuentro internacional En defensa de la humanidad,
nos hemos dado cita en la Ciudad de México, con el propósito de reflexionar
acerca de la gravísima situación mundial; y conscientes de nuestra
responsabilidad hacemos la siguiente:
Declaración:
La humanidad ha llegado a un punto crítico que entraña serios
peligros. Asoma una nueva barbarie. No se trata sólo de que una minoría haya
concentrado una proporción enorme de la riqueza, mientras masas empobrecidas
apenas pueden sobrevivir. El sistema hegemónico opera como una maquinaria de
exclusión social.
Una cantidad cada vez mayor de seres humanos ha sido declarada
prescindible para el modelo en expansión; y predomina la idea de que los
organismos públicos deben desentenderse de la suerte de los excluidos de la
globalización.
Si importa poco el destino de estos excluidos, importan menos
sus valores y culturas, sus identidades y comunidades, a menos que sean
reducidos al imperativo del mercado. Bajo esta concepción excluyente,
comunidades humanas o modos de vida particulares están destinadas a la extinción.
Junto con ellos sufren millones de trabajadores sobreexplotados, sometidos a la
arbitrariedad de los capitalistas y a la constante perdida de derechos.
El medio ambiente, la biodiversidad y los ecosistemas con los
que ha convivido la humanidad a lo largo de milenios son convertidos en objeto
de comercio y de acumulación, al servicio del interés privado. El agua, y otros
recursos fundamentales para la vida humana son presa de esos mismos intereses.
El consumismo y el despilfarro de los recursos son las normas promovidas por el
capitalismo neoliberal.
La humanidad enfrenta peligros que atacan directamente su
sustento social, cultural y ambiental. Esta amenaza no proviene de fuerzas
naturales, sino de poderes económicos y políticos que niegan los más altos
valores concebidos a lo largo de la historia y exaltan la avaricia y el
egoísmo.
La diversidad es consustancial a la sociedad humana y ha
resistido a todos los intentos homogeneizadores. Sin embargo, los proyectos de
uniformidad sociocultural resultan funcionales a los proyectos de dominación.
De tal suerte que la pluralidad humana puede convertirse en materia de
discordias, de enfrentamiento entre pueblos, de fundamentalismos y odios
étnicos Entendido como globalización excluyente, las llamadas leyes del mercado
requieren de una humanidad indiferenciada y uniformada. Pero más allá del
esfuerzo por convertir en un todo homogéneo a la sociedad humana, afloran
permanentemente las diferencias y la diversidad lingüística y cultural de los
pueblos y las naciones. De hecho, contra lo que los ideólogos de la
globalización esperan, y pese al asedio neoliberal, asistimos a un renacimiento
de las luchas étnico-nacionales en todo el mundo, con nuevos y promisorios
horizontes liberadores, que se unen a las luchas sociales.
Los centros de poder pretenden imponer su propio particularismo
sociocultural a toda la humanidad, bajo el supuesto de que éste constituye la
verdadera y única forma humana de vida plena. Contra esta tendencia, afirmamos
que la diversidad del mundo es un valor en sí mismo y una riqueza de la
humanidad.
En los albores del siglo XXI, el imperialismo –en sus distintas
expresiones, alianzas y contradicciones internas-- se ha convertido en un
mega-poder de carácter político militar en el que los Estados nacionales
renuncian al interés público.
La “igualdad soberana” de los miembros de la Organización de
Naciones Unidas (ONU), tal como consta en el primer artículo de los propósitos
de la Carta Constitutiva de 1945, ha sido puesta en entredicho. A más de medio
siglo del fin de la Segunda Guerra Mundial esta organización viola su propio
marco jurídico: “suprimir actos de agresión u otros quebrantamientos de la paz”
(Art. 1); el “arreglo pacífico de las controversias” (Art. 3), el rechazo del
“uso de la fuerza contra la integridad territorial” (Art.4); la “no
intervención en los asuntos internos de los Estados” (Art.7), otras
resoluciones que afirman el “derecho inalienable de los pueblos a la integridad
de su derecho territorial” (1960).
En ese sentido, la convalidación del ataque y ocupación militar
de Irak por Estados Unidos (resolución 1511 del Consejo de Seguridad de las
Naciones Unidas), deja en suspenso las esperanzas de paz que los pueblos habían
depositado en la ONU.
El mesianismo ideológico que define al equipo político de la
Casa Blanca representa un peligro para la paz mundial. El gobierno
norteamericano ataca y ofende sin distinción a los países reacios a
subordinarse a su política imperial y con su doctrina de “guerra preventiva”
amenaza con llevar al mundo a interminables enfrentamientos militares.
Para el gobierno de Estados Unidos, la única “ley
internacional” válida es la que dicta su Congreso y el poder ejecutivo.
Cualquier otra interpretación corre el riesgo de ser asociada con el
“terrorismo”. No obstante, la propia ONU en sus documentos diferencia el
terrorismo, desligándolo de las formas de resistencia nacional contra la
ocupación extranjera y del derecho a la rebelión que consagran, también, muchas
cartas constitucionales del mundo.
Así, los responsables de los actos de terrorismo de Estado más
atroces, acusan de “terroristas” a los patriotas que luchan por la libertad de
sus pueblos. Las acciones encubiertas, el empleo de mercenarios, la violación
de los derechos humanos, la aplicación de la extraterritorialidad a los
prisioneros de guerra y la incitación al asesinato de los jefes de Estado, como
en el caso de Israel respecto a los líderes palestinos, conforman el cuadro
político contemporáneo.
En 1989, las potencias imperialistas aseguraron que con la
caída del Muro de Berlín el mundo entraría en una era de entendimientos y
prosperidad asegurada. Sin embargo, otros muros conspiran contra este
propósito: muros en la frontera de México con Estados Unidos y en los
territorios ocupados de Palestina; muros legales y raciales en las
legislaciones de los países de la Unión Europea que otorgan un trato indigno a
los inmigrantes de los países pobres; muros económicos de carácter
proteccionista que bloquean el acceso al “mercado libre” predicado por el neoliberalismo;
muros que violentan los derechos de mujeres y niños; muros de intolerancia a
las opciones sexuales, a los gustos, hábitos y modos de vida de la humanidad;
muros político-económicos que marginalizan al continente africano.
En América Latina, Estados Unidos sigue hostigando a Cuba, con
el riesgo de una intervención militar directa contra una revolución que durante
45 años ha resistido innumerables campañas de desestabilización, agresiones y
bloqueo económico, gracias a su arraigo popular y a su firme voluntad de
construir otro tipo de sociedad. Por ello, es necesario intensificar la
solidaridad y estrechar lazos con la isla asediada y rechazar todas las
acciones agresivas del gobierno estadounidense.
“América para los americanos”…del Norte es la renovada consigna
de los halcones que ocupan el poder en Washington. Por mediación del Área de
Libre Comercio de las Américas (ALCA), cuyo primer capítulo ha sido el Tratado
de Libre Comercio de México con Estados Unidos y Canadá (TLC) y el Plan Puebla-Panamá,
el imperialismo pretende imponer sus propias “leyes” de mercado. El discurso
que propone “expandir la democracia y la libertad”, tiene su contraparte en la
militarización creciente de América Latina. Està demostrado una y otra vez, que
la democracia para el imperialismo tiene un valor instrumental: la apoya en sus
aspectos formales si conviene a sus intereses y conspira contra ella si las
fuerzas populares llegan al poder por la vía democrática. Este concepto se
vacía de contenido al utilizarse como patente de corso por gobernantes afines
al neoliberalismo para la entrega de recursos al capital trasnacional.
Lo ilustra el hecho de que en el marco del “Plan Colombia”, y
so pretexto de combatir al “narcoterrorismo”, el Pentágono ha instalado una
gran base militar en el puerto de Manta (Ecuador), facilitando misiones
intervencionistas en el conjunto de países de la subregión andina. Asimismo,
los gobiernos del Cono Sur se ven constreñidos a la realización de frecuentes
maniobras militares conjuntas con Estados Unidos, presuponiendo que en la
llamada “triple frontera” (de Argentina, Brasil y Paraguay), radicarían grupos
de terroristas islámicos.
El neoliberalismo estigmatiza el conflicto social y fomenta
fenómenos de desarticulación de los proyectos comunitarios (clientelismo),
enajena la acción política (demagogia), estimula la alienación cultural
(acriticismo), da respuestas filantrópicas a la pobreza (asistencialismo) y
reprime policial o militarmente el descontento popular.
Frente a estas políticas se alza en el mundo entero una nueva
generación de intelectuales solidarios y luchadores sociales que han roto con
las maquinaciones de políticos profesionales corruptos.
Surgida de una sociedad agraviada y con las armas invencibles
de la conciencia y la capacidad de organización, los bolivianos se alzaron en
defensa de sus recursos naturales, y defenestraron un gobierno totalmente
subordinado a Estados Unidos.
La rebelión popular de Bolivia coincide con la resistencia
civil y política en Haitì contra el poder personalista y autoritario de Jean
Bertrand Aristide, con la de Puerto Rico al exigir el desmantelamiento de la
base naval norteamericana de Vieques; con la de Argentina y los desocupados que
bloquean rutas; con la de los indígenas de Ecuador, que se levantan en contra
del racismo y discriminación; con la de Brasil y los campesinos sin tierra que
ven con inquietud la postergación de sus reivindicaciones; con la de México que
defiende sus recursos estratégicos frente a la voracidad transnacional y los
“caracoles” zapatistas que amplían la lucha por la autonomía; con la de
Venezuela y los activistas que han emprendido la defensa de la revolución
bolivariana y, en fin, con la de Chile y los jóvenes que luchan contra un
sofisticado modelo de exclusión social.
Actualmente, las fuerzas imperiales buscan combinar, bajo
formas más afinadas, el uso despiadado del poderío militar con el control de
las mentes y los corazones de las personas. Se pretende que el mundo de la
globalización neoliberal es el único posible, sin alternativa viable y que la
única actitud ante la vida debe ser el conformismo y la resignación.
Supuestamente, el régimen neoliberal no es una construcción y una práctica de
grupos de intereses mundiales y nacionales, sino el resultado natural del
desarrollo de las cosas; de acuerdo con esta concepción, cualquier cambio de
esa forma de organizar el mundo agravaría la situación. Sostienen que existe un
solo pensamiento económico y una sola política que los gobiernos deben aplicar.
Una tendencia que marcha inexorable hacia su profundización es
convertir también las universidades públicas en instrumentos del proyecto
económico, político y cultural neoliberal. Esta orientación corresponde a la
lógica actual del proceso de acumulación neoliberal que privatiza y elitiza la
educación y suprime paulatinamente las ramas humanísticas proclives al
pensamiento critico y la “subversión´.
El imperialismo utiliza las creencias religiosas como discursos
legitimadores de su expansión militar neocolonial, cooptando desde el poder a
los jerarcas de las religiones mayoritarias, quitàndoles sus connotaciones de
protesta y compromiso social.
Esa combinación militar e ideológica debe ser expuesta en todas
sus manifestaciones, en todo lo que tiene de destructivo e inhumano, y sometida
a una rigurosa y enérgica crítica. Aquí, el papel de los intelectuales es más
vital que nunca. Para ello, se requiere reforzar o recuperar, según el caso, el
papel crítico de todos los intelectuales en defensa de la humanidad. La batalla
contra el actual sistema tiene que darse también en el orden intelectual,
cultural y moral. El fruto del trabajo intelectual es el conocimiento; pero su
verdadero carácter es por fuerza crítico y desmitificador. El pensamiento
social, y las ciencias sociales en particular, hallan su pleno sentido cuando
revelan los engaños y los reales intereses que subyacen a determinadas
ideologías, y no claudican en su compromiso con la verdad y con los intereses
de la sociedad.
No ignoramos que en los últimos lustros, bajo el influjo de las
ideas neoliberales, algunos intelectuales olvidaron su capacidad critica y, en
ocasiones, incluso se sumaron a los afanes del pensamiento único. Màs aùn,
tenemos en nuestros paìses una supuesta izquierda que al llegar al gobierno
repite los mismos preceptos y pone en pràctica las mismas fòrmulas
neoliberales.
En la etapa presente, valoramos el trabajo intelectual que se
funda en procedimientos rigurosos y, al mismo tiempo, es sensible a la
injusticia del mundo que vivimos; que aprende de sectores en todas las
regiones, naciones y continentes que se levantan contra el orden establecido.
Nos referimos a los intelectuales que, formados en la academia o en el seno de
los movimientos sociales, batallan en muchos frentes contra la guerra, contra
una economía en que se monopolizan los beneficios y se extiende la explotación
y la exclusión, y que en cambio propugnan por la paz y los derechos humanos
integrales (individuales, colectivos, civiles, políticos, pero también sociales
y culturales), defienden la autodeterminación de los pueblos y el derecho a la
autonomía de los pueblos indígenas en todo el mundo, la igualdad de todas las
lenguas, y, en fin, se comprometen en favor de la igualdad económica y de
género, postulando que la dignidad, la libertad y el respeto a la riqueza
cultural de la humanidad han de prevalecer sobre el capital.
Con base en esta declaración política adoptamos las siguientes:
Estrategias en defensa de la humanidad
Constituir un comité coordinador internacional que se
integraría con el comité organizador de este encuentro más aquellos invitados
nacionales e internacionales que voluntariamente quisieran sumarse a este
esfuerzo.
Integrar comités promotores en unidad con los movimientos
sociales en defensa de la humanidad en los países, regiones y localidades
vinculados con este comité coordinador y gozando de autonomía plena para poner
en práctica sus iniciativas y formas de organización.
Establecer la red de redes en defensa de la humanidad que se
vincule con otras redes e iniciativas en marcha. Esta red se propone articular
a los intelectuales que trabajan en la academia, los centros de investigación
científica y humanística, las universidades e institutos de educación media y
superior, así como a quienes trabajan en los medios de comunicación y cultura,
y los que forman parte de los movimientos sociales y organizaciones de la
sociedad civil.
Constituir un comité que cubra un espectro amplio de temas y
países y que pueda reaccionar de manera inmediata ante una situación de
emergencia que amerite el posicionamiento de nuestra red y las movilizaciones
necesarias.
Los objetivos específicos de nuestra red serían:
a) analizar la realidad para aportar y difundir conocimientos, descubriendo lo
que no es inmediatamente evidente;
b) deslegitimar el sistema dominante haciendo uso de mètodos analíticos
críticos al pensamiento único;
c) proponer alternativas fundadas en la acciòn comprometida en los movimientos
y procesos sociales de nuestros pueblos y en el análisis de sus experiencias de
resistencia e innovación;
d) identificar el común denominador de las luchas de resistencia para vincular
el carácter local con la lucha global;
e) fomentar la resistencia al poder dominante por medio del ejercicio del poder
alternativo, la creación de redes interculturales y la difusión de las voces
múltiples y diversas de la humanidad.
Examinar y en su caso promover la reformulación de los
programas de investigación, docencia, comunicación y difusión para dar a
conocer las causas y los efectos de la acción imperialista en nuestros pueblos
y conocer los significados verdaderos e históricamente validos de la
democracia, liberación y socialismo, asumiendo a partir de estas bases la
diversidad de pensamiento.
Debemos concentrarnos en áreas prioritarias:
a) las nuevas formas de militarización del imperialismo;
b) Además de la desregulación del trabajo y el trabajo precario, nuevas
fronteras de acumulación (la agricultura campesina, la biodiversidad y agua,
los servicios públicos y la cultura);
c) difundir, promover e impulsar el ejercicio de la autonomía de los pueblos
indígenas y de los derechos fundamentales de las organizaciones campesinas, con
el propósito de constituir y hacer valer de abajo arriba los poderes autónomos
de comunidades, resistencias y alternativas.
En la página web se pondrán los textos de los miembros de la red o de otros
autores sobre estas áreas prioritarias y, en general, bibliografía sobre las
mismas.
Hacer un inventario de los recursos intelectuales con los que
cuenta la red, con el propósito de aprovechar de manera efectiva las
especialidades y los temas que tiene cada uno de sus miembros para ponerlos a
disposición de los movimientos sociales.
Apoyar las iniciativas en marcha como el Tribunal Permanente de
los Pueblos, aportando argumentos jurídicos e históricos para la fiscalía en
los casos de genocidio, etnocidio y crímenes de lesa humanidad. Apoyamos
también el Foro Social Mundial, y los foros sociales regionales, el Foro
Mundial de Alternativas, así como las Redes contra la guerra, como el Yakarta
Consensus y otras Redes contra la globalización neoliberal.
Hacer inventario, difundir y aprovechar la existencia de más de
doscientas publicaciones de prensa alternativa y red de radios comunitarias,
publicaciones electrónicas y listas de correo electrónico en la idea de que la
batalla perdida de los medios de comunicación es la credibilidad.
Proponer la creación de una universidad internacional que
tendrá como meta reunir a los humanistas, científicos y artistas del mundo para
consagrar sus conocimientos específicamente a la educación, la investigación y
la difusión cultural, destinadas a alcanzar la paz y un mundo más libre y más
justo. Esta universidad reunirá a todos los intelectuales que buscan los
objetivos señalados desde perspectivas antiimperialistas democráticas y
socialistas. Buscará constituir comunidades de dialogo en que participen los
intelectuales de la llamada cultura superior y los intelectuales orgánicamente
vinculados a los movimientos sociales de nuestro tiempo. Estará organizada en
forma de redes con sedes autónomas cuyos integrantes cooperen entre sí en forma
presencial y a distancia en proyectos comunes.
En la coyuntura actual, repudiar la resolución sobre Irak 1511
del Consejo de Seguridad de la ONU por constituir este documento una violación
a la carta fundacional de ese organismo.
Apoyar el acto de resistencia global y manifestaciones masivas
contra la guerra de Irak el 15 de febrero de 2004.
Sumarnos a la cumbre propuesta por Evo Morales, entendida como
una reunión de dirigentes y movimientos sociales que luchan en defensa de la
humanidad.
México, D.F., a los doscientos años de la Independencia de
Haití.
Adoum Jorge Enrique / Albertani Claudio / Altesor Ivan /
Alvarez Federico / Álvarez Miguel / Alzaga Luciano / Amin Samir / Arguedas Sol
/ Bañuelos Juan / Barnet Miguel / Belafonte Harry / Borón Atilio / Bowman
Elizabeth / Brenner Philip / Brom Juan / Campione Daniel Cardenal Ernesto /
Castellanos Alicia / Cerutti Horacio / Ceseña Ana Esther / Cockcroft James /
Colchero Ana / Concha Miguel / Cueva Héctor de la / D’Elia Luis / Diaz-Polanco
Hector / Dieterich Heinz / Dos Santos Theotonio / Drucker René / Dunbar-Ortiz
Roxanne Fazio Carlos / Fernández Paulina / Ferrer Miguel Ángel / Flores Olea
Victor / Fuente Gerardo de la / Gabriel Leo / Gallardo Francisco / Gerassi John
/ Gilly Adolfo / Gómez Alberto / Gómez Haro Claudia / González Casanova Pablo /
Gonzalez Oscar / González Marjorie / González Ana / Guerra Ángel / Houtard
Francoise / Ibarra de Piedra Rosario / Inece Eugenio / Katsantonis Adamos /
Labastida Horacio / Landau Saul / Leal Eusebio /López Pilar / López Nayar /
López Ali / Lopez y Rivas Gilberto / Mariñez Pablo Martinez Daniel / Martínez
Heredia Fernando / Mercado González Octavio / Melgar Ricardo / Montedónico
Rubén / Morales Evo / Morales Pérez Salvador / Muriente Julio / Olivé León /
Ordorika Imanol / Ortega Manuel / Otero Lisandro / Peredo Osvaldo
"Chato" / Pérez Rocha Manuel / Pierre-Charles Gerard / Rajo Alfredo /
Regino Adelfo / Rodriguez Lascano Sergio / Roitman Marcos / Rojo María / Sala
Lucia / Salinas Darío / San Giácomo Osvaldo / Sánchez Consuelo Sanchez Vazquez
Adolfo / Santana Adalberto / Sastre Alfonso / Serrano Pascual / Solís Morales
Edgar / Sosa Raquel / Steinsleger Jose / Stolowicz Beatriz / Stone Robert /
Turner Jorge / Valdés Nelson / Vargas Lozano Gabriel / Valentine Douglas /
Velázquez Marco / Vidal López Olivia / Villoro Luis / Wald Karen / Zinn Howard
En defensa de la humanidad
La guerra de agresión a Irak, precedida por la invasión de
Afganistán, las amenazas bélicas contra Irán y otros países y el
recrudecimiento de la hostilidad contra Cuba, la guerra mediática, económica y
financiera demuestran que la política del actual gobierno de Estados Unidos
extiende sus planes de dominación mundial, enfrentándose así a toda la
comunidad de naciones.
Contra esta arrogante política, que no respeta ningún derecho o
institución internacional, y que tiende a coartar las libertades democráticas
en el mundo entero, hay que disponerse a actuar en defensa de la paz, la
soberanía de los pueblos y los derechos y valores propios de la humanidad.
En esta defensa pueden y deben desempeñar un papel importante
los intelectuales para esclarecer las raíces y naturaleza de esa política
imperial, al oponer la verdad a sus mentiras y manipulaciones, al criticar sus
crímenes y al proponer alternativas necesarias, posibles y deseables. En contra
de la humillante globalidad de la opresión proponemos una globalización
liberadora y auténticamente democrática.
Aspiramos a unir nuestros esfuerzos a los de los intelectuales
y el pueblo estadounidenses, cuyo concurso es indispensable en la construcción
de un mundo donde prevalezcan el respeto al derecho, la justicia social, las
libertades y la fraternidad entre los seres humanos sin distingos de raza, de
culturas, orientación sexual o credos políticos y religiosos.
Con este motivo, los firmantes, con otros intelectuales de
diferentes países, nos proponemos abrir un espacio de reflexión, crítica e
imaginación en un Encuentro en Defensa de la Humanidad, que tendrá lugar en la
Ciudad de México del 24 al 25 de octubre del 2003.
Confiamos en que este "Encuentro", al sumarse a los
esfuerzos que diferentes fuerzas políticas, sociales y culturales hacen en la
misma dirección, en diferentes países, contribuirá a elevar la conciencia de la
necesidad imperiosa de oponerse a la política hegemónica de Estados Unidos.
Esperamos también que puedan surgir del mismo propuestas organizativas para
contribuir a reforzar la lucha de los movimientos sociales que ya se pronuncian
en favor del respeto a la legalidad internacional y por la convivencia pacífica
entre los pueblos.
C O N V O C A N T E S
Federico Álvarez
Juan Bañuelos
Héctor Díaz-Polanco
Víctor Flores Olea
Pablo González Casanova
Andrés Henestrosa
Horacio Labastida
Jaime Labastida
Miguel León-Portilla
Gilberto López y Rivas
María Rojo
Adolfo Sánchez Vázquez
Leopoldo Zea
Sergio Rodríguez Lascano
EN DEFENSA DE LA HUMANIDAD es el encuentro internacional de intelectuales -en
el más amplio sentido del término- que tendrá lugar en la Ciudad de México los
días 24 y 25 de octubre del presente año.
El propósito del encuentro es conceptualizar y tomar decisiones colectivamente
sobre la situación mundial creada a partir de la pretensión imperial de imponer
un único orden económico y cultural a la humanidad. Lo anterior se agrava por
el peligro que representa para la especie humana el desconocimiento de los
principios básicos de la convivencia entre estados y el debilitamiento y
descrédito de la ONU.
A manera indicativa, los ejes temáticos serán los siguientes:
1. Caracterización de la nueva situación política, económica y social
internacional. ¿Qué es el imperialismo hoy?
· Papel de los organismos mundiales.
· Imperialismo vs. civilización.
2. Defensa de la humanidad. ¿Qué hacer? Alternativas.
· Papel de los intelectuales.
· Movimiento de resistencia al nuevo orden mundial.
· Documento En Defensa de la Humanidad. Lineamientos y estrategias.
Este encuentro internacional es convocado en un plazo muy breve dada la
gravedad de la actual situación mundial, que exige una clara e inmediata
respuesta de los intelectuales. El Comité Organizador considera que su
participación será de una inestimable significación por su trayectoria y
compromiso con la paz mundial y un orden social más justo.
Por los motivos expuestos y razones de organización, le rogamos que a la mayor
brevedad posible nos confirme su asistencia. A fin de que cuente con una
información detallada de la organización del evento, próximamente le haremos
llegar el programa respectivo.
Tenemos el agrado de adjuntarle la Convocatoria En Defensa de la Humanidad,
aprovechando esta ocasión para reiterarle nuestro respeto y enviarle un cordial
saludo.
A T E N T A M E N T E
DR. GILBERTO LÓPEZ Y RIVAS
DR. VÍCTOR FLORES OLEA
COMITÉ ORGANIZADOR
ADOLFO SÁNCHEZ VÁZQUEZ, ALFREDO RAJO, ÁNGEL GUERRA, CARLOS FAZIO, CLAUDIA GÓMEZ
HARO, HÉCTOR DÍAZ-POLANCO, HORACIO CERUTTI, HORACIO LABASTIDA, IVÁN ALTESOR,
JAIME LABASTIDA, JOSÉ STEINSLEGER, LISANDRO OTERO, MARCO VELÁZQUEZ, NAYAR LÓPEZ
CASTELLANOS, OSCAR GONZÁLEZ, OSVALDO SAN GIÁCOMO, PABLO GONZÁLEZ CASANOVA,
PILAR LÓPEZ MARTÍNEZ, SERGIO RODRIGUEZ LASCANO, TERESA LOSADA, VÍCTOR GARCÍA
ZAPATA.
*
Firme la declaración del Encuentro En Defensa de la Humanidad: www.defensahumanidad.org
Página Vigente de
América Semanal...