N° 16, Diciembre 2003-Marzo 2004
La Declaración Final de la Octava Reunión de los ministros del ALCA en Miami ha venido a confirmar el fracaso del proyecto original del ALCA, no obstante los esfuerzos que se hacen para presentar un supuesto fin del estancamiento de las negociaciones y un éxito de la reunión ministerial, buscando alejar el fantasma de Cancún. La realidad es que la falta de consenso presente en la reunión de la OMC en Cancún también lo ha estado en Miami. Vuelve a constatarse que el gobierno de Estados Unidos no tiene ya más la capacidad de imponer su agenda íntegra como “consenso” general.
A la vez, sin embargo, la “salida” encontrada puede resultar quizás más peligrosa que el esquema original, puesto que además de mantener los plazos y las formas antidemocráticas para la consecución del ALCA, propone ahora un esquema “flexible” de negociación que traslada al ámbito bilateral las definiciones que no sean posibles de alcanzar en el mínimo común y deja a muchos países en una posición de negociación más desventajosa con Estados Unidos. Sobre todo se mantienen como posibles de ser negociados todos los temas, es decir, el peligro de que más allá del intercambio comercial se impongan reglas supraconstitucionales sobre el conjunto de las economías en cuanto a inversiones, servicios, propiedad intelectual, compras gubernamentales, agricultura, etc.
Aunque algunos países han hecho esfuerzos para que el marco
general del ALCA sea mínimo, el famoso “ALCA lite”, el que se mantengan estos
temas representa un peligro potencial. Al mismo tiempo lamentamos que algunos
países afectados gravemente por el “libre comercio” se empecinen en defender
aún más que Washington el esquema del ALCA total. Es notorio que detrás de todo
esto han jugado las presiones y chantajes al interior de las negociaciones por
parte de Estados Unidos, quien no obstante que ya no convence sigue teniendo la
fuerza para imponer sus objetivos, tratando de aislar a los gobiernos del
continente que explicitan una visión diferente.
En todo caso, el hecho es que aunque el resultado sea un
híbrido del ALCA total, el “flexible” y el “lite”, se mantiene como plazo fatal
el de enero del 2005, lo cual resulta cada vez más injustificado. La Alianza
Social Continental reafirma su oposición al contenido y a los principios
básicos que orientan esta negociación comercial, cuya esencia permanece en el
acuerdo que esta surgiendo en esta Declaración. Reiteramos nuestro compromiso a
favor de una integración que contemple los derechos humanos, económicos,
sociales, de equidad de género, culturales, laborales y ambientales, y que
preserve la soberanía de los pueblos y su capacidad de impulsar proyectos
nacionales o regionales con autonomía.
La reunión ministerial del ALCA en Miami se ha realizado además
en medio de un ambiente de intimidación hacia la población local y hacia los
visitantes por parte de las autoridades. La Alianza Social Continental levanta
su más enérgica protesta por las múltiples violaciones a los derechos de
expresión y manifestación, el hostigamiento permanente hacia la sociedad civil
y los arrestos arbitrarios ocurridos en las calles de Miami, en un dispositivo
de seguridad absolutamente desproporcionado que colocó injustificadamente a
esta ciudad en un estado de excepción durante estos días. Tal cosa no ha hecho
sino reforzar la idea de que el ALCA y el “libre comercio” están basados
también en la amenaza del uso de la fuerza y coincide con el incremento de la
militarización en el continente. No hemos visto la democracia y la libertad de
que se habla en Estados Unidos. Quizás esta es la forma en que Miami quiere ser
mejor candidata para ser la sede del ALCA, un ALCA rechazado por los pueblos y
que tiene que ser defendido con la policía.
Desde aquí, desde esta ciudad norteamericana, reafirmamos
nuestra convicción de continuar la lucha y fortalecer nuestra organización en
los niveles continental y nacional para detener el ALCA e impulsar nuestras
alternativas a favor de una integración que contemple los derechos y anhelos
del continente. Contra las pretensiones de dividirnos, afirmamos que la lucha
de cada pueblo es la lucha de todos y hacemos un llamamiento a los gobiernos de
los países pobres de la región para que en el proceso de negociaciones que
viene no se dejen imponer acuerdos contrarios a los intereses de la soberanía y
el desarrollo de sus países.
Los representantes de los gobiernos de Brasil, Argentina y
Venezuela que se hicieron presentes a la reunión con los movimientos sociales,
llamada por la Alianza Social Continental (ASC) el 19, defendieron que la
sociedad civil tome un nuevo y más fuerte papel en la negociación del Área de
Libre Comercio de las Américas bajo la aprobación de la nueva declaración ministerial
en la Cumbre de Miami. Según ellos, el acuerdo para una ALCA más flexible
amplía el tiempo y el espacio para la participación de los pueblos.
En respuesta, los centenares de personas presentes en el
encuentro, que se realizó fuera de la zona de seguridad garantizando la
participación plena de la sociedad, rechazaran cualquier tentativa de llevar
adelante el ALCA. Las intervenciones de Rosa Guillén (REMTE), leyendo la
declaración de la ASC en que aseguran que la esencia del acuerdo permanece en esta
declaración que ahora se negocia, y de Blanca Chancoso (Confederación de las
Nacionalidades Indígenas de Ecuador), solicitando que los gobiernos hagan
consultas a la población antes del fin de las negociaciones, fueran fuertemente
aplaudidas. La declaración de ASC afirma que la propuesta que ahora se discute
en la Cumbre Ministerial es “quizás más peligrosa” pues mantiene todos los
temas en el ALCA mínima y abre la posibilidad de que las grandes corporaciones
impongan lo que quieran a “gobiernos débiles seducidos por el acceso al mercado
estadunidense”.
La reunión empezó con la participación de John Sweeney,
presidente de la AFL-CIO, la mayor central sindical de EUA representando más de
13 millones de trabajadores. “Esa es el verdadero dialogo con nuestros
gobiernos”, dijo el sobre la reunión. Sweeney defendió la regulación del
comércio “para hacer justicia, y no más inequidad, prosperidad y no hambre”.
“El trabajo que hace la ASC es construir algo mejor, y eso lo queremos.”
El representante de la delegación argentina, Eduardo Sigal,
subsecretario del Departamento de Integración para América Latina, dijo que el
acuerdo de ahora expresa “la crisis, las contradicciones internas” y que nadie
puede estar satisfecho. “Pero, desde el punto de vista del gobierno, es un
avance”, afirmó. “Pido a vosotros que continúen con sus esfuerzos para que la
posición que llegue a los acuerdos sea la de los pueblos y no de gobiernos que,
por veces, actúan en contra su pueblo.”
“No es el ALCA de los sueños”, dijo Guilherme Cassel,
vice-ministro de Desarrollo Agrario de Brasil. “Pero ahora es una ALCA de
flexibilidad, de respecto a las diferencias, a las culturas, a los proyectos
nacionales.” Cassel evaluó que el mérito de la de Mercosur es cambiar la ruta
de las negociaciones. “Se ha creado un tiempo para que los movimientos sociales
trabajen para que el acuerdo siga el camino que se quiera.”
Para Judith Valencia, asesora de la delegación de Venezuela, es
necesario tomar como una victoria el hecho “de (George W.) Bush no tener como presentar
a los electores una ALCA completa”. Pero ella recordó que proposiciones de
Venezuela para la creación de un fondo de solidariedad a los naciones más
pobres del hemisferio continúan a tener muchas restricciones por parte de los
negociadores. “No podemos dejar que nos amarren como lo hicieron a nuestros
gobiernos”, dijo Judith.
La Alianza Social Continental, organización multisectorial que
reúne a las principales redes sociales del hemisferio en un total de más de 200
entidades, rechazó hoy cualquier acuerdo de liberalización comercial en el
continente que pueda resultar de las negociaciones de la Cumbre Ministerial del
Área de Libre Comercio de las Américas. Según la declaración anunciada hoy por
la ASC, las versiones de ALCA light o ALCA a la carta “revisten los mismos
peligros potenciales que el llamado ALCA comprensivo y, peor aún, expone a los
países más pequeños, o con economías menos desarrolladas, a pactar acuerdos
bilaterales (o regionales) de comercio en condiciones en los que por sus tamaño
se vuelven altamente vulnerables a las presiones”.
Parte de la estrategia de enfrentamiento del ALCA es la
búsqueda de alternativas. Por ello, la ASC convocó a representantes de las
delegaciones oficiales para discutir mañana (el 19, en la Iglesia Metodista, a
las 5 p.m.) o que Fátima Mello, de la Red Brasileña por la Integración de los
Pueblos (Rebrip), definió como “el verdadero proceso de integración regional,
que no sea solamente comercial, pero si abarque los sistemas sociales,
culturales, políticos y institucionales”. Según Fátima, es necesario empezar la
integración por la América del Sur, para que superen la situación de pobreza y
desigualdad.
Juan Tiney, de la Coordinadora Latinoamericana de Organizaciones del Campo
(CLOC) y de Vía Campesina, llamó atención para el proceso de militarización de
las relaciones entre EUA y los países menos desarrollados del continente que,
según el, hace parte del proceso de re-colonización. “No es por acaso que los
EUA empiezan a instalar o reinstalar bases militares en nuestros países, y
queda claro que estas bases no tienen utilidad social, sino que son una forma
de presión para que aceptemos el ALCA.”
La ASC también presentó su plan de acción para los próximos
días, lo que incluye la participación de toda su delegación en la Gala de los
Pueblos, el miércoles, y la Marcha por Justicia Global, el jueves. (Vea las
informaciones al final) Los miembros de las organizaciones de ASC formarán una
delegación internacional que, junto a las entidades sindicales y los
movimientos sociales de EUA, abrirán la marcha.
El acuerdo EUA- Países Andinos
En la conferencia, Blanca Chancoso, de la Confederación de
Nacionalidades Indígenas del Ecuador, rechazó a las tentativas de un acuerdo
entre Estados Unidos y los países de la comunidad andina (a excepción de
Venezuela). “Es una vergüenza que mi país, así como todo los otros, no haga
consultas populares sobre acuerdos que ponen en riesgo nuestra soberanía”, dijo
ella. En un comunicado, nueve redes y campañas contra el ALCA de Ecuador,
Bolivia, Colombia y Perú piden a los gobiernos de sus países que no continúen
en este tipo de negociación. “No estamos en oposición al derecho al comercio y
a la integración que tienen nuestros países, sino a las reglas que otorgan
privilegios a las transnacionales en detrimento de los derechos humanos,
ambientales y la soberanía de nuestros naciones.”
* Alianza Social Continental. 21
de noviembre de 2003. Read
the HSA final declaration in Miami.
Página Vigente de América
Semanal...