N° 15, Agosto-Noviembre
de 2003
El punto de vista ecologista
El Tratado de Libre Comercio Chile-EEUU
Sara Larraín Ruíz-Tagle *
Después de dos años de cerradas
negociaciones sobre comercio, inversión y servicios Chile firmó un Acuerdo
Bilateral con Estados Unidos. Aunque el Acuerdo en sí alivia a Lagos de la
grave crisis política por corrupción, el Tratado de Libre Comercio (TLC), para
tristeza del gobierno, sólo fue aplaudido por los empresarios. De esta forma
queda claro para quién negoció el ejecutivo y quiénes accedieron a las
negociaciones.
Frente a este hecho, para las organizaciones ecologistas se hacen un deber
expresar a la opinión pública lo siguiente:
1. Rechazamos al Acuerdo, el cual nunca fue dado a conocer a las organizaciones
ciudadanas, las cuales debieron proceder el 2001 a realizar acciones legales
bajo la Ley de Probidad e Información Publica para solicitar el material
correspondiente. A través del uso de resquicios, el gobierno aún no provee a
los ciudadanos de información objetiva básica respecto al Tratado de Libre
Comercio.
2. Hacemos pública la campaña de desinformación que se ha realizado por parte
del gobierno, el cual ha entregado cifras sesgadas, ocultando que los mayores
intereses del Acuerdo están en el área de las inversiones y los servicios.
Especial gravedad reviste el hecho de ocultar la presencia de atribuciones
expropiatorias similares a las del capítulo sobre inversiones del NAFTA, y
mecanismos antidemocráticos de solución de controversias. Este hecho, tal como
ha ocurrido en Canadá y México, puede impedir el cumplimiento de estándares
ambientales haciendo imposible su mejoramiento. De esta forma, el Acuerdo
dificulta cualquier reforma, en la Ley de Bosque, el Código de Aguas, la ley de
Pesca, el Código Minero, y la Ley Laboral.
3. La información respecto a que el Tratado contendría acuerdos ambientales y
laborales es falso. Al igual que el modelo NAFTA el texto sólo declara que los
países deben cumplir sus normas actualmente existentes.
4. Queremos denunciar la campaña de encubrimiento informativo que desarrollo el
gobierno de Chile y de Estados Unidos, al señalar en el texto síntesis dado a
conocer a la prensa, que el Acuerdo aumentará los empleos en el sector
agroindustrial. Los mismos empresarios del sector señalan lo contrario, sólo se
prevé la incorporación de más trabajadores temporeros en el sector fruta y
grandes problemas en el sector lechero y azucarero, que tienen más manufactura
y en donde las cuotas o los plazos (12 años) de desgravamen son perjudiciales,
lo que generará una posible crisis en ambos sectores debido al ingreso de
azúcar, fructosa y lácteos norteamericanos.
5. Además, los estudios norteamericanos sobre el comercio avícola, mencionado
por ambos gobiernos como "excelente acuerdo" señalan que Chile
terminará exportando lo mejor: pechugas, pero estaría obligado a recibir a
cambio lo peor:sólo alas y patas.
6. Denunciamos el marketing de este tratado como opción de desarrollo
sustentable: es una mentira a voces que el Tratado reducirá la extracción de
los recursos naturales tal como señala el texto resumido del mismo que fue
presentado por la Casa Blanca y la Moneda. Con mayores facilidades de inversión
y menos normativa ambiental, el acuerdo intensificará las inversiones
norteamericanas en el área de los recursos naturales.
7. Las condiciones de inversión y servicios también tenderán a intensificar la
transnacionalización de los servicios básicos de agua, salud, educación escolar
y superior, lo que también podrá extenderse fácilmente a los fondos de
pensiones, dejando a los ciudadanos más atados de manos ante cualquier cambio
dentro del marco jurídico nacional.
8. Otro capítulo preocupante del Acuerdo, es el de las compras del Estado, las
adquisiciones públicas: la propaganda gubernamental señala que los chilenos
podrán vender sus productos al gobierno norteamericano y además acceder a 37 de
los 50 estados del país del norte y destaca la oportunidad que representaría
para las PYMES. Esto es una broma de mal gusto. Sabemos del proteccionismo y la
escala de las compras del gobierno norteamericano versus la escala de
producción nacional.
9. En relación al sector financiero y los "capitales golondrina" el
gobierno perdió las atribuciones de regular el flujo de capitales, al eliminar
el encaje, y dejarlo reducido a una posibilidad remota en caso de crisis
extrema, y sometido a un régimen de solución de disputas en el que Estados
Unidos tiene mucha experiencia.
10. También la negociación sobre propiedad intelectual es negativa en relación
al actual régimen chileno en este sector. Es importante señalar que el gobierno
debió apresurar cambios legislativos de la ley de Propiedad Intelectual, para
responder a las exigencias norteamericanas, lo que ha sido denunciado por
laboratorios y académicos de la Universidad de Chile, por aspectos estratégicos
como el incremento en el precio de los medicamentos.
11. Finalmente es importante aclarar que Chile, al adelantarse a una
negociación de comercio, inversión y servicios bajo el mismo modelo del NAFTA,
afecta a toda América Latina pues congela y valida un modelo a seguir en las
relaciones económicas de la región con Estados Unidos, lo que deja poco espacio
para mejorar las condiciones de negociación en el ALCA, donde ciertamente lo
ocurrido en Argentina como fue la negociación como bloque y el poder político
de Brasil podrían significar mejores condiciones de negociación para nuestra
región.
* Directora del Programa Chile
Sustentable.
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