El MTD con Kirchner
Del piquete a la Rosada *
Dieciocho representantes de los MTD nucleados en la coordinadora Aníbal Verón se reunieron con el Presidente y varios de sus ministros entre el jueves y viernes pasado. Los detalles de esas reuniones revelan cuál es el palo en la rueda para que los planes de gobierno se transformen en hechos. Los piqueteros hablaron de la justicia, el asistencialismo y las empresas privatizadas. Y escucharon a Kirchner enunciar sus intenciones: desde un intercambio comercial con Venezuela para bajar los precios internos de los combustibles hasta la formación de una comisión que investigue la Masacre de Puente Avellaneda. “Caiga quien caiga, el que cometió un delito y violó la ley va a ir preso”, prometió. En principio y por primera vez, un gobierno reconoció a estos movimientos como lo que son: formas organizadas que posibilitan que los recursos del Estado lleguen, por fin, a la gente.
Alberto
Spagnolo, sacerdote suspendido, 38 años, uno de los inspiradores del Movimiento
de Trabajadores Desocupados de Solano, es -según los diarios- un “piquetero
duro”.
Él arquea las
cejas con cierta resignación y asegura que “siempre tuvimos la intención de
llevar las cosas bien, en buenos términos”. Y agrega: “Nosotros no matamos a
nadie. Nunca. No tenemos vocación de asesinos. La policía ha matado. La palabra
dureza les corresponde a ellos”.
Pero Alberto
y otros 17 integrantes de diversos MTD reunidos en la coordinadora Aníbal Verón
fueron esos “piqueteros duros” que el jueves 19 de junio caminaron levemente
impresionados sobre las alfombras que adornan los pasillos pomposos de la Casa
Rosada, para reunirse alrededor de una mesa ovalada con el presidente de la
Nación, Néstor Kirchner y varios de sus ministros (Interior, Salud,
Planificación, Trabajo y el secretario General de la Presidencia).
La reunión
duró más de dos horas, y dejó un saldo de diversas novedades y noticias:
El Presidente
aseguró que creará una comisión investigadora de los asesinatos y la represión
del 26 de junio de 2002, que incluirá al MTD y a organismos de derechos
humanos. Dijo: “Caiga quien caiga, sea quien sea, el que cometió un delito y
violó la ley va a ir preso. Va a tener que responder ante la justicia”.
Hablando del
tema de las privatizadas y las tarifas, Kirchner comentó que se está estudiando
un convenio de intercambio con Venezuela para abaratar aquí el precio de los
combustibles. La Argentina enviaría alimentos a cambio de combustible, para
poder así regular hacia abajo los precios internos.
Pese a la
oposición inicial del ministro de Salud, Ginés González García -con quien
tuvieron un encontronazo durante la reunión- se acordó que por primera vez el
MTD será responsable de recibir y distribuir medicamentos para garantizar que
lleguen a los destinatarios sin que se esfumen en manos de punteros políticos u
otros cuentapropistas por el estilo. Hasta ahora todo se concentraba en los
Centros de Salud.
Se agilizarán
las normas para la conformación de cooperativas de trabajadores. Dijo Kirchner:
“No puede ser que resulte más difícil armar una cooperativa que una sociedad
anónima”. La medida entronca con la idea de que las cooperativas de trabajo y
vivienda puedan hacerse cargo de parte de los planes de obras públicas
destinados a una presunta reactivación de la economía, motorizando de paso
fuentes autogestivas de trabajo y recursos.
Kirchner dijo
además que las obras relacionadas con el Estado (arreglo de escuelas,
hospitales, mantenimiento de diversas instalaciones) funcionarán como fuentes
de trabajo para desocupados, y no para empresas intermediarias.
Alberto
repasa esos ítems y dice: “Para nosotros fue positivo el reconocimiento como
organizaciones sociales. Pero no vamos a andar a los besos y los abrazos.
Queremos ver los hechos. Queremos trabajar, tenemos la mejor disposición, si
las cosas se hacen. Puede haber anuncios muy hermosos, pero si no se traducen
en la práctica, no son nada”.
El origen de
esta reunión fue otro encuentro con el Presidente, hace unas semanas, en el que
participaron el Bloque Piquetero, Polo Obrero, Barrios de Pie, y el MIJD, sigla
creada por el polifacético Raúl Castells. Se suponía que ahí debía estar
también el MTD, o una representación de la Coordinadora Aníbal Verón, pero tal
cosa no ocurrió. Las otras agrupaciones dijeron que la Aníbal Verón estaba
representada por el CTD, sigla que cobija al grupo Quebracho. “Nosotros ya no
compartimos un espacio con ellos en la Verón” informa Alberto. Sin embargo, en
aquella reunión con Kirchner, hubo cierta sobredosis de olvido y nadie aclaró
que la Verón no estaba representada.
El
malentendido (¿malentendido?) se solucionó unas semanas más tarde, a través de
una comunicación con Héctor Metón, ex funcionario del ministerio de Trabajo bonaerense
que parece lucir, según Spagnolo, una característica inesperada: “Siempre nos
pareció un hombre con palabra, pese a que en la política está todo muy mal.
Siempre que dijo 'vamos a hacer esto', se hacía, y velaba para que se
cumpliera. Lo llamé y le pregunté qué estaba pasando -porque habíamos pedido
una reunión- y me dijo que el gobierno ya daba como que nos habían recibido. Se
aclaró la situación y al rato me llamó para decirme que el Presidente tenía la
intención de sentarse a hablar con nosotros”.
Aquel ataque
de olvido promovió para los MTD reunidos en la Aníbal Verón la posibilidad de
tener una reunión individual, por así decir: en realidad no se trata de un
movimiento único, sino de una coordinadora de 15 movimientos, cada uno de los
cuales preserva su autonomía. Por eso fueron todos, salvo los representantes de
Río Negro. El grupo sumó 18 personas, con doble participación de algunos MTD
bonaerenses.
La
Coordinadora había mantenido reuniones para definir los puntos de
reivindicación que presentarían a Kirchner. Cada asamblea había designado a su
representante. Solano determinó que Alberto fuese su vocero.
-¿Cuál era el
clima en esas reuniones previas frente a algo inédito para ustedes, como
sentarse a hablar con un presidente de la Nación?
-Hay signos
que tienen que ver con el deseo profundo del pueblo argentino de que haya
cambios. Cambios en la Justicia, en la manera de entender cómo se hace la
política. Tenemos mucha prudencia en cuanto a no acelerarnos, porque esto está
recién empezando. Los compañeros dicen: 'somos personas, y si nos invitan a una
mesa vamos a tener un diálogo siempre y cuando haya respeto, y se vean los
resultados'. Los compañeros también decían: “no vamos a una negociación, no
vamos a una tregua. Hay una expectativa y queremos trabajar. Pero no vamos a
bajar la guardia'.
El jueves 19
Alberto Spagnolo pasó primero por la ronda de las Madres de Plaza de Mayo,
junto a unos documentalistas europeos de los que vienen a esa especie de imán
del turismo político en que parece haberse convertido la Argentina. Unas
cuantas rondas después, se habían ido congregando otros integrantes de la
Aníbal Verón. Recibieron un llamado a un celular para que fueran acercándose
por Rivadavia a la Casa de Gobierno. Un funcionario fue a esperarlos. Cruzaron
la valla a mitad de la Plaza de Mayo que todavía mantiene a la Casa Rosada como
dentro de un corralito, por decirlo de algún modo.
Cada
visitante fue identificado. Entraron al edificio y pasaron por el pasillo donde
se ven los bustos de los ex presidentes. “Había algunos personajes
desagradables de la historia, como Aramburu o Lonardi. A nuestro gusto no
deberían estar. No vi si estaba Videla. Sería demasiado, no tienen nada que ver
con la democracia. Comentaron que a Rodríguez Sáa lo van a poner”.
Alberto
reconoce que lo impactó tanto mármol y tanta alfombra. Los condujeron a un
salón y al rato llegó el Presidente, que saludó uno por uno a sus visitantes.
Le habían
llevado un regalo: Darío y Maxi-Dignidad Piquetera, la investigación y
testimonio que acaba de realizar y publicar el MTD sobre los crímenes y la
represión del 26 de junio de 2002.
Kirchner
luego tomó la palabra. “Dijo que en el gobierno hay una actitud de diálogo para
sanar las heridas abiertas en el pueblo argentino, y que hay disposición para
trabajar sin discriminar a ningún sector. Después planteó que la Argentina está
afectada por una política clientelística, por los privilegios, y que él vino
para revertir eso, para que haya una nueva forma de hacer la política e incluir
a todos los sectores que quedaron afuera”.
Los señores
del MTD escucharon sin responder. “Estamos un poco curtidos” dice Alberto, como
quien espera que los discursos se transformen en hechos.
El anfitrión
cedió la palabra a sus visitantes, que hablaron primero de la justicia, o más
bien de la injusticia.
-Mencionamos
la situación de impunidad, con una justicia que inclina la balanza para un solo
lado.
-¿Quién
habló?
-Todos. Fue
repartido, íbamos interviniendo, agregando, cada compañero mechaba algo,
profundizaba, sumaba ideas.
-Armaron una
Ronda de Pensamiento en la Rosada. (El MTD de Solano organiza tal ronda, una
especie de asamblea abierta y en círculo, una vez por mes).
-Es que no
nos llega mucho eso de que hable una sola persona. Hubo mucho ida y vuelta, con
discusión, fundamentaciones y nuestro parecer sobre la situación social,
económica y política.
-¿Pero qué
hablaron concretamente sobre el tema de la justicia?
-En
principio, el caso de un compañero, Javier Barrionuevo, asesinado por Jorge
Bogado (hombre del justicialismo bonaerense enviado a romper un piquete). Hay
un fiscal que no acusa, y Bogado salió en libertad. A ese fiscal se le está
pagando un sueldo, pero no cumple su deber al dejar en libertad a una persona
que asesinó. Ahí aparece el tema de la impunidad y las complicidades del poder
político y policial. Se puso énfasis pidiendo que se considere si hay equidad
en los tribunales de Lomas de Zamora, donde el duhaldismo es muy fuerte.
Queremos que pongan gente idónea en algo tan importante como la justicia.
Otro tema fue
la causa penal -la llamada Causa Complot- que abrió el ministro radical del
duhaldismo, Jorge Vanossi, donde acusa al MTD de asociación ilícita, robo y
atentado contra la democracia, nada menos que por los hechos del 26 de junio de
2002, en el Puente Pueyrredón, que culminó con los asesinatos a mansalva de
Darío Santillán y Maximiliano Kosteki.
Traducción:
las víctimas son las acusadas (aunque bien leídas, las palabras asociación
ilícita, robo y atentado contra la democracia describen muy minuciosamente lo
hecho por buena parte de la clase dirigente).
-Como el
Presidente habló de sanar heridas, le pedimos como un gesto el retiro de esa
causa, que muestra la estrategia del gobierno: reprimir y además penalizar el
conflicto social.
-Ustedes
planteaban estos temas ¿Kirchner y los ministros qué hacían?
-Tomaban
nota. Un poco como resultado de la conversación dijeron: 'seguramente ustedes
vienen trabajando, tienen equipo de abogados. Nosotros queremos formar una
comisión para trabajar en forma conjunta para garantizar que esto no quede en
la impunidad'. Vamos a ver de qué se trata porque a veces uno no sabe las
comisiones en qué terminan.
-¿Pero algo
les generó desconfianza?
-No, hubo una
afirmación muy contundente del Presidente, diciendo que caiga quien caiga, sea
quien sea, el que cometió un delito y violó la ley va a ir preso. Va a tener
que responder ante la justicia.
-Hasta ahora
¿quién está preso?
-Algunos
policías que estuvieron en el operativo, aunque otros no. Y a nivel político,
nadie.
-¿Quién creen
ustedes que tiene responsabilidad?
-Hay autores
materiales y autores ideológicos. Ahí entran funcionarios del gobierno,
integrantes de la Side, muchas personas que trabajaron sistemáticamente para
llegar a lo que fue la masacre de Puente Pueyrredón.
-¿Por
ejemplo?
-Jorge
Matzkin que era ministro del Interior, Oscar Rodríguez (ex segundo de la Side,
esposo de la diputada Mabel Müller e íntimo de los Duhalde), Alfredo Atanasof,
y varios más. Y en última instancia el propio Duhalde, como parte de este plan
criminal.
-Es llamativo
que teniendo la oportunidad de una reunión, en lugar de empezar hablando de las
necesidades económicas, hayan priorizado el tema de la justicia.
-Sí, fue una
opción, pero hubo un acuerdo unánime de cada asamblea. No hubo dudas. Una de
las desgracias que tenemos es que no haya una justicia independiente, igual
para todos. En una democracia tiene que haber una justicia que vele por los derechos
de todas las personas. Alguien que roba por necesidad un pollo, va preso mucho
tiempo. Y sin embargo está el caso del intendente Fernando Geronés, de Quilmes,
que robó muchísimo dinero a la comunidad. Organizó con unos concejales tres
empresas fantasmas, que facturaron servicios que la comunidad nunca recibió.
Pagó una fianza, quedó libre, y ahora es candidato a senador. Entonces, ¿dónde
está la justicia? A este tema le dedicamos la mayor parte de la reunión.
-¿Con qué
eco?
-Lo principal
es lo de seguir trabajando para que esto no quede en la nada. Le dijimos a
Kirchner que hay además una penalización de la pobreza, que tiene que ver con
la represión en los barrios y con ver al pobre como una amenaza social. En un
momento fueron los subversivos. Hoy son los pobres. Se los criminaliza.
-Ustedes
perciben que el que defiende sus derechos -si es pobre- es visto como un
delincuente.
-Claramente.
Y bueno, ellos seguían tomando nota. Salvo el ministro de Salud que parecía un
poco cansado. Fue importante que el Presidente hablara de hacer trabajos
integrados de los ministerios, porque antes te encontrabas con 900 proyectos,
cada uno en un área distinta. Es auspicioso que eso cambie.
-Esa
dispersión suele ser una estrategia: no se hace nada, pero todos parecen estar
trabajando en innumerables proyectos.
-Y así se
desaprovechan recursos increíbles. Kirchner contó -cuando hablamos de la parte
de acción social- que se estaban pagando un millón de pesos por mes en cajas de
cartón para la mercadería de los planes sociales. Cuesta un peso cada caja.
Ahora la retiraron, y sólo con eso hay un millón más para aplicar a los planes.
-Si eso
pasaba con las cajas de cartón, da miedo pensar qué ocurre con insumos más
valiosos.
-Es que en
esas cosas ganan las redes clientelares, empresarios, funcionarios. No creo que
esas cajas se las compraran a los cartoneros.
El tema
siguiente fue el del trabajo. Kirchner explicó que en Santa Cruz promovió el
mecanismo de cooperativas para la autoconstrucción de viviendas, una manera de
generar trabajo con personas que construyen su vivienda y a la vez tienen un
ingreso mensual. “Hizo la descripción, le dijimos que estamos de acuerdo pero
que siempre que hubo obras públicas fueron las empresas privadas las que se
llevaban el negocio para ellos. Le dijimos que hay que implementar beneficios
para los que necesitan, y no para sectores que ya están enriquecidos. Dijo que
iban a tratar de gestar cooperativas y de facilitar los trámites, porque es más
difícil gestar una cooperativa que una sociedad anónima, y tendría que ser al
revés”.
Según
Spagnolo, Kirchner también informó que todo lo relacionado con el Estado,
arreglo de escuelas, hospitales, mantenimiento de instalaciones, serán fuente
de empleo para desocupados y no para empresas intermediarias.
Se trata de
un cambio de tema. En lugar de hablar de desocupación, se habló de trabajo.
Alberto reconoce que las cosas han ido mutando, incluso en el propio MTD, esa
sigla que representa tan fuertemente toda una identidad: “Pese a que no estamos
empleados, estamos trabajando. No estamos desocupados, parados. Cuando
empezamos, lo que nos convocaba era el gran problema de la desocupación. Y lo
que nos pasaba a nosotros, le pasó a millones. Pero el movimiento no es sólo de
trabajo, es más integral, incluye otros aspectos de la vida como la educación,
la salud. Hemos estado charlando eso, por ahí correspondería más llamarnos
Movimiento de Trabajadores Autónomos”.
En la reunión
todos los presentes reconocieron que querrían salir del asistencialismo y los
planes, aunque los integrantes de la Aníbal Verón recalcaron que el drama es el
“mientras tanto”: mientras se llega a situaciones mejores, aquellos desocupados
y desamparados que cuando el MTD nacía en 1996 eran “sectores” hoy ya son
millones de personas.
“Y además, el
propio asistencialismo falla, porque los planes no contemplan la situación de
los mayores, ni la de los jóvenes, ni la de los indocumentados, ni la de los
discapacitados: la realidad es mucho más compleja que lo que marca un decreto”.
-¿Se tocó el
tema de salud?
-Sí, tuvimos
un cortocircuito porque el ministro (Ginés González García) empezó hablando de
lo bueno que era el Plan Remediar. Pero los compañeros plantearon que había
dificultades con la llegada de medicamentos, que se los utiliza de forma
clientelar, y él reaccionó con mucha fuerza. Estaba un poco dormido, pero se
despertó y se puso un poco loco. Pensó que decíamos que no servía, pero no era
eso.
-¿Y ustedes
qué planteaban?
-Valoramos
que se avanzó en poner freno a la ambición de los laboratorios, y se generaron
posibilidades de elegir con los remedios genéricos. Vemos los aspectos
positivos, pero sabemos también que hay mucho que avanzar en los territorios.
-¿Por qué
reaccionó?
-Se sintió
mal porque dice que es uno de los planes más monitoreados, que lo fiscalizan
organizaciones que no son del gobierno. Kirchner un poco le salió a paso y le
dijo que muchas veces hay planes que en lo ideal son buenos, pero que en la
realidad no funcionan tan bien. Así que sería bueno escuchar, y le dijo que
sería bueno ir al territorio y ver ahí directamente qué es lo que está pasando.
-Les dio la
razón a ustedes.
-Es que
éramos varios movimientos de distintos distritos del conurbano diciendo lo
mismo, que no se satisfacen las necesidades. De hecho quedamos en que exista
una comunicación para ver qué problemas hay en los centros de salud, que no
falten remedios en ningún centro. Hay algo raro: los botiquines se envían según
las consultas, y hay remedios suficientes, así que no se entiende que haya
problemas de suministros, cuando en este caso los recursos están. Por eso al
día siguiente, cuando nos reunimos con González García, nos contó que se habían
robado algunos camiones, y nos pidió que veamos si no aparecen remedios por
algún lado raro. Dijo: “voy a tener que salir a cortar cabezas”.
-¿Cómo quedó
la relación con él?
-Bien, pidió
disculpas por la reacción que tuvo y dijo que se había levantado a las 4 y
media de la mañana, y estaba agotado. Se lo veía. Lo principal para nosotros
fue el reconocimiento de Kirchner de que podemos ser parte en el programa de
salud. Ser parte activa y reforzar lo que hace el Estado. El ministro decía que
no se pueden tener remedios en una organización barrial, en un lugar no
adecuado, sin responsabilidad de un médico. Le contestamos que nosotros somos
los primeros en sentir esa responsabilidad, y lo venimos haciendo hace muchos
años. Colaboran con nosotros profesionales, porque los remedios no pueden darse
como caramelos. Así que estamos dispuestos a que nos inspeccionen, que
verifiquen si estamos en condiciones, pero queremos contribuir con la comunidad
porque vemos que los Centros de Salud, y ni hablar de los hospitales, están
totalmente desbordados.
El gobierno
había planteado que aspira a la universalidad del plan. El MTD hizo un aporte
para que eso sea algo más que una expresión de deseos.
El ministro,
conociendo el conurbano, dijo: “Pero ojo, que después los medicamentos no se
vendan”, cosa que tal vez sabe que ocurre en los feudos políticos dominados por
los punteros de cierto partido oficialista. Los señores del MTD aclararon que
ellos no son los que hacen ese tipo de cosas.
El 3 de julio
habrá una nueva reunión para evaluar el alcance de la asistencia que puede dar
el MTD, y para poner en marcha lo que se ha conversado.
¿Qué
representa esta ayuda? En el caso de Solano, por ejemplo, las cuentas son
claras: el presupuesto de salud es de 1.500 pesos mensuales, de los cuales 800
están comprometidos en la compra de medicamentos de por vida (oncológicos, para
diabéticos, para gente mayor). El rubro “lentes”, cuenta Alberto, les lleva
unos 400 pesos. El botiquín estatal (que incluye antibióticos, vitaminas y una
muy completa variedad de medicamentos) permitiría volcar esos 1.500 pesos a
otras necesidades del área de salud que un botiquín no alcanza a cubrir.
Para tomar el
caso de Solano, además de las urgencias médicas, el MTD se hace cargo de
asuntos de largo alcance, como planificación familiar y prevención del sida,
que de otro modo no serían cubiertos en absoluto. Alberto dice que lo que hay
que reforzar es la prevención en general: un desafío que abarca desde el tema
de alimentación hasta el de información. No es ningún hallazgo: las
organizaciones sociales tienen más claridad, honestidad y eficiencia sobre
estos temas que las bandas de funcionarios que en las últimas décadas sólo
dejaron que las cosas lleguen a los extremos actuales.
-¿Hablaron de
las empresas privatizadas?
-Sí, sabíamos
que no podíamos tocar a fondo todos los temas, pero era un punteo general.
Planteamos que las empresas privatizadas han desarrollado un nivel de lucro que
afecta la finalidad social que debe tener un servicio. La luz, el gas y el
agua, no pueden ser elementos de lucro sino que son necesidades de un ser
humano, un derecho.
Y dijimos que
mientras fuera sólo lucro, las consecuencias están a la vista. Aguas
Argentinas, por no retirar agua de los pozos sino directamente del río, generó
todo el problema de las napas. No generó obras, no hizo cloacas, no invirtió en
materiales. Un montón de compromisos que estaban en los contratos y que nunca
se cumplieron. Lo que sí han hecho bien es la cuestión de cobrar deudas, cortar
servicios, no contemplar la situación de ancianos y desocupados, y cortar el
servicio del agua de una manera despótica. Son situaciones que duelen. A
algunos barrios fueron a cortar los servicios con la policía y la gendarmería.
Y está el tema del gas, las garrafas están carísimas.
-¿Qué dijo
Kirchner?
-No nos dijo
demasiado, comentó que lo están estudiando a fondo, y que hay mucha resistencia
por parte de las compañías privadas. Pero sí dijo que veía que la nafta y el
gas tienen que bajar como combustibles. Y dijo que están charlando con el
presidente venezolano Hugo Chávez, para abrir un intercambio. La Argentina
enviaría alimentos, y ellos suministrarían combustibles. La idea es bajar el
precio del combustible y poder regular al sector privado.
-Parece un
absurdo. A la Argentina no le faltan combustibles.
-Claro, pero
no se pueden manejar los precios. Los funcionarios dijeron que están dando
batalla en esos temas. Y que no es fácil. Kirchner dio a entender que hay mucha
resistencia de las privatizadas a temas como tarifas sociales, servicios que
lleguen a la comunidad, obras, y a cumplir lo que dijeron que iban a hacer.
Sabemos que hay presión, además, de los países a los que pertenecen esas
empresas. Quedó planteado el tema, y se seguirá trabajando.
Un dato:
quedó sobre la mesa la idea de una futura visita del propio Kirchner a alguno
de los asentamientos del MTD.
La reunión
concluyó agendando varios encuentros con los ministros. Eran pasadas las 10 de
la noche. Los invitados fueron hasta la sala de prensa, pero casi todos los
periodistas ya se habían ido. Luego los integrantes de los MTD salieron rumbo a
la Plaza de Mayo para coordinar entre ellos los futuros encuentros: “De golpe
nos dimos cuenta, y pasamos al otro lado de la valla, no fuera cosa que nos
metieran presos por estar ahí”.
-¿Qué
impresión intercambiaron en ese primer momento?
-Nos pareció bueno
el resultado. Es la primera vez que se nos recibe en un ámbito así. Es bueno
ser reconocidos de alguna manera. Nos costó tanto. Hemos peleado mucho por
nuestra autonomía. Y hemos tenido un costo altísimo. Por ahí a uno le agarra
una cierta pena. Si hubiéramos tenido en la Argentina este diálogo, esta forma
de hacer las cosas, hubiéramos evitado derramamiento de sangre de muchísimas
personas. No se tendría que haber llegado a lo que se llegó.
Alberto cree
que el comportamiento de Kirchner es el que corresponde a un funcionario que
cobra un salario pagado por la sociedad: “Los funcionarios no son los faraones
a los cuales accedían solamente los sumos sacerdotes o los militares: la corte.
Nadie mejor que los que están trabajando junto a la comunidad para saber qué es
lo que está pasando sin quedar preso de los microclimas del mundo político”.
Esa frase
encierra todo un programa político, que está por verse.
El viernes
fue la reunión-reconciliación con el ministro de Salud, pero también hubo un
encuentro con Alicia Kirchner, hermana del Presidente y responsable de
Desarrollo Social, que los recibió con Alberto Gandulfo y Sergio Berni.
El primer
problema es que el lugar era demasiado chico, y les propusieron formar una
comisión más pequeña. “Somos 18” fue la respuesta de los MTD. A los
funcionarios no les quedó más remedio que aceptar, y por eso terminaron un
tanto apretujados, pero sin excluidos (interesante metáfora social sobre el
país).
Se habló de
infraestructura, de los comedores, de los emprendimientos productivos. La
anfitriona dijo que lo suyo no es sólo aplicar planes, sino lograr la
participación, y que haya un verdadero ida y vuelta para que se garantice un
trabajo consensuado entre el gobierno y la gente.
Esta vez hubo
otro cortocircuito, ya que la secretaria defendió los consejos consultivos
bonaerenses. Cuenta Alberto: “Empezaron con Duhalde. Se supone que son un
espacio institucional de discusión y representación, pero nuestra experiencia
es negativa. Son más de lo mismo, no son organizaciones genuinas. Son aparatos
de la política tradicional. Son fantasmas”.
-Comisiones
que se organizan para no hacer nada.
-Exacto, yo
comenté que en el país no solo se rompió la organización por arriba, sino que
también en la comunidad, en la base, existe un grado muy amplio de corrupción y
oportunismo. Y te encontrás con espacios como esos, que están viciados de
entrada, armados para chuparse los recursos que vienen del Estado. En un
momento le dijimos que lo que ella decía era muy idealista, no tiene nada que
ver con la realidad del conurbano.
-¿Qué es lo
idealista?
-Eso de que
va a juntar a todos los sectores comunitarios, en un mismo ámbito para
discutir, hacer las cosas, todos unidos. Le explicamos que uno no puede
ilusionarse, que hay señores feudales en los territorios, y que no va a ser
gratis todo esto. Tenemos una situación donde la expresión comunitaria, real,
de trabajo de base, está muy rota. Le conté una experiencia en un asentamiento,
La Matera, donde intentamos que fuera un ámbito común con organizaciones
genuinas, serias, honestas, y con la violencia terminaron rompiendo la
experiencia. Había un sector de la CTA, la sociedad de fomento, gente que toda
la vida trabajó en la zona, y los MTD. Conformamos una especie de asamblea
donde íbamos trabajando todos los temas: comisiones de salud, alimentos,
relación con los servicios públicos. Generamos toda una tarea y cuando vieron
que nadie podía sacar provecho de ese espacio, vinieron con la violencia, prendieron
fuego a casas de compañeros, vinieron armados. Fue por el poder, el territorio
es un espacio de disputa. Ahí fracasan estos planteos de juntarse todos.
Llevamos las de perder porque estos punteros actúan con la complicidad policial
y todos reinan a través de la fuerza, si es necesario.
-Ustedes
pusieron la dosis de pragmatismo bonaerense.
-No les
queremos tirar abajo la idea de trabajar con organizaciones comunitarias, ni
creemos que somos los únicos. Al contrario: ojalá se reproduzcan y sean miles
las que aparezcan. Pero con un compromiso real y no ficticio como en estos
concejos consultivos que son toda una parafernalia inútil. Creo que le consejo
consultivo de Quilmes había 600 organizaciones que nunca tuvieron una práctica
social. Era todo armado para robarse los recursos que llegaran del Estado.
Se habló
también de la tierra. Los funcionarios dijeron que no hay demasiada tierra
fiscal o del Estado que pueda distribuirse a quienes quieran trabajarla, pero
habrá reuniones con el Plan Arraigo para estudiar en qué medida aparecen
lugares que permitan pensar en producir en una escala mayor que la de los
actuales emprendimientos del MTD. Como primer paso los funcionarios técnicos
del gobierno irán a conocer lo que los MTD están realizando. Dice Alberto: “Sabemos
que faltan recursos, y que por más que hablemos de cosas interesantes, todo
esto tiene un límite que es la realidad, y la masividad de los sectores en
estado de necesidad. Pero toda ayuda, potenciar emprendimientos, siempre es
algo”.
Alicia
Kirchner también les mencionó la posibilidad de acceder a créditos “blandos”. “A
nosotros tomar crédito no nos convence, porque uno asume un compromiso para
cumplirlo” dice Alberto, esgrimiendo un tipo de pensamiento opuesto al de la
clase empresaria y la recua de gobiernos que hipotecó al país durante las
últimas décadas.
-Todas estas
reuniones, planes e ideas, ¿no ponen en tela de juicio la idea de autonomía que
ustedes defienden?
-La autonomía
no es aislamiento. No podríamos vivir. La autonomía es un proyecto que se
construye, es la realización de cada uno de nosotros como ser humano, en un
marco de respirar libertad. Libertad de relacionarnos, de poder recuperar la
palabra, libertad de recuperar la sociabilidad que necesita todo ser humano.
Pero desde un
comienzo nosotros tuvimos presente que las relaciones con el Estado, con los
funcionarios, lejos de subordinarnos… nunca aceptaríamos nada que nos subordine
a una lógica que nos venga impuesta. Para nosotros es importante que las cosas
se vayan haciendo como nosotros queremos, no por imposición de “te doy esto
pero a cambio de esto otro”. No lo aceptaríamos nunca.
-¿Te parece
válida la idea de que el gobierno intenta dar una respuesta a los reclamos de
los movimientos sociales, para legitimarse?
-La crisis no
está resuelta. Un presidente gana, pero eso no significa que en 2 ó 3 meses no
esté en el piso. Ellos saben que tienen graves problemas y que si quieren
llevar adelante un programa de gobierno tienen que responder a todo lo que no
se hizo. Es la única manera en que pueden seguir adelante. No veo otra.
-También es
fuerte pensar que un año atrás estaban en el Puente Pueyrredón, en medio de una
cacería represiva. Y ahora estuvieron en la sede del gobierno.
-Nosotros
siempre tuvimos la idea de llevar las cosas bien, en buenos términos. Lo que no
hemos tenido es eco. Hemos sufrido una especie de discriminación. Por ahí se
nos recibió en la provincia, pero con el gobierno nacional siempre tuvimos
problemas. No éramos reconocidos como organización, y éramos vistos como un
peligro potencial en cuanto a su territorio, el bonaerense sobre todo. Han
tenido una fuerte preocupación porque en el conurbano siempre tuvieron ellos la
hegemonía, con sus redes clientelares. Aparecimos como un virus en el territorio.
Muchos gobernadores o intendentes siguen hablando así , de “nuestro territorio”,
como si fuera de ellos.
-Y aparecen
los que cuestionan eso. Los piqueteros duros.
-Esa
denominación tiene que ver, con que siempre nuestro movimiento tuvo firmeza y
tenacidad, en medio de todas las adversidades que hemos pasado. A veces decimos
que el gobierno tiene el palo y la zanahoria. Nosotros tratamos de salir de esa
lógica, con nuestros planes de lucha. Y hemos visto cómo no se reconocían las
necesidades, o se burlaban diciendo cosas que no se cumplían. Frente a eso
hemos tenido actitudes de firmeza y de sostener en la práctica lo que decíamos
con nuestras palabras. Cuando estaba pasando lo de General Mosconi, con una
represión terrible con costo en vida, heridos, vimos que los medios habían
apagado sus cámaras y el pueblo seguía rodeado, y ahí propiciamos un bloqueo a
toda la Capital Federal, tuvimos una actitud muy firme bloqueando los accesos,
sobre todo la autopista. De ahí viene el tema de la dureza, pero comparado con
la situación de que le estaban tirando con fusiles FAL a una población
desarmada, creo que la palabra “dureza” les corresponde a ellos. Es la
violencia
Nosotros no
queremos eso. Siempre supimos los peligros de salir de nuestro barrio, de hacer
marchas, manifestaciones, cortes de ruta. Sabemos que nos ponemos en riesgo.
Pero nunca lo hicimos como agitación o propaganda, sino reclamando situaciones
reales, reivindicaciones reales.
Por eso el
tono de Alberto es de mucha cautela. Recuerda algo, que jamás olvida: “Por
defender la vida, hemos tenido que pagar el costo de perderla”. Y repite algo
más: “La experiencia a uno lo va curtiendo”. El alcance de esas palabras es un
enigma que resolverá el futuro.
Mientras
tanto, los MTD están realizando sus estadísticas barriales para mostrar a los
funcionarios, están recordando que un año atrás los cuervos de la muerte se
ensañaron con ellos, están anunciando que de todos modos prefieren hacer las
cosas desde la vida, y saben que el 3 de julio tienen agendadas unas reuniones
en el centro de la ciudad, y en el centro del poder.
Allí estarán
los 18, para constatar si las palabras empiezan a convertirse en acciones.
* La Vaca.
Regresar a la Página Vigente de América Semanal...