Juan Paulo
Iglesias *
Autor del libro "Saddam Hussein, la política de
la venganza", Said Aburish conoce muy bien el régimen iraquí. Después de
todo, desde mediados de los años '60 fue asesor del gobierno de Bagdad, antes
de que Saddam se convirtiera en Presidente. Desde ese puesto, tuvo la
oportunidad de reunirse con el líder iraquí y fue consejero en uno de los
proyectos estrella de Hussein: la fabricación de un reactor nuclear para Irak.
Una participación que terminó a principios de los '80.
Desde entonces, este periodista palestino nacido en
Jerusalén y nacionalizado norteamericano ha escrito una larga lista de libros
sobre Medio Oriente. Entre éstos destaca una biografía de Yasser Arafat, una
acabada investigación sobre el régimen de Arabia Saudita y su obra más famosa:
la biografía de Saddam Hussein. Desde su actual casa en Niza, en la Riviera
francesa, Aburish conversó telefónicamente con La Tercera sobre la
situación que enfrenta hoy el líder iraquí.
Usted conoció a Saddam. ¿Cuáles cree
que son sus sentimientos ahora?
Saddam Hussein es un hombre que se educó por su
cuenta y su educación no es muy profunda. Entonces, cuando personas como él se
enfrentan a una situación nueva reaccionan de una manera inusual, con la que
nadie cuenta. Esta es la razón del por qué todo el mundo está diciendo que
Saddam Hussein nos sorprendió. El simplemente piensa distinto. No tiene ningún
respaldo intelectual sólido en el que apoyarse.
¿Actúa por instinto?
Es un poco de instinto, es un poco por el hecho de
sentirse una suerte de elegido. Saddam Hussein quiso tener un arma atómica.
Estamos hablando entonces de un hombre que se maneja con la tecnología del
siglo XX y que quiere controlarla. Pero la otra parte de Saddam Hussein es muy
tribal y tiene sus bases en el siglo XVII.
¿Usted cree que él aún está a cargo
de sus fuerzas en Irak?
Sí. Puede no estar a cargo de posiciones muy
lejanas, debido a los problemas de comunicaciones entre el Ejército y el
gobierno central. Pero creo que si él no estuviera a cargo del gobierno central
en Bagdad, sus hombres ya se habrían rendido o estarían negociando. Creo que es
la única persona capaz de mantenerlos unidos.
¿No cree que haya sido herido en el
primer ataque, como dicen los británicos y norteamericanos?
No tengo evidencias, pero no puedo aceptarlo. Es
más bien la expresión de un deseo de los norteamericanos. Esta no es la primera
vez en que crean escenarios ficticios. Esta ha sido la marca registrada de esta
campaña. Está llena de referencias a rumores o a deseos. Algo que no es
realmente muy adecuado de hacer para un primer ministro como Blair o para
Donald Rumsfeld.
¿Saddam puede convertirse en un
ícono para el mundo árabe?
Todo depende de cómo le vaya. En todo caso ya ganó,
porque la propaganda realizada por Gran Bretaña y Estados Unidos no logró
distanciar a Saddam Hussein de los iraquíes o de los árabes. Esto se debe a que
los árabes sienten que las acusaciones levantadas contra Saddam han sido
levantadas contra ellos. Déjeme darle un ejemplo. El tema de las armas no
convencionales no afecta realmente la imagen de Hussein frente a los árabes,
porque los árabes quieren tener armas no convencionales.
¿Irak tiene estas armas ahora?
Estoy seguro que sí.
¿Y las usará?
Es una pregunta técnica. Realmente no sé. Pero
sería improbable que Saddam Hussein entregara completamente todo lo que tiene.
¿Entonces usted cree que luchará
hasta su muerte?
Sí. Creo que la mentalidad de Saddam es la de
hundirse con el barco. No hay que olvidar que hablamos de un hombre, cuya
principal preocupación es saber qué página va a ocupar en la historia árabe. Si
él se pone de rodillas, esa página va a desaparecer, pero si se queda y muere,
su ambición se habrá hecho realidad.
¿No cree entonces que vaya a escapar
de Irak, dejando a un doble en Bagdad?
Creo que se quedará y los enfrentará.
Usted tiene información sobre los
búnkers de Saddam. ¿Cree que él está en uno de ellos, en Bagdad?
Sospecho que sí. Todos sabemos que tiene un búnker.
Pero una de las cosas que, yo sugeriría tener en cuenta, es que este lugar es
grande y que los sistemas de transporte en su interior no funcionan. Esta es la
causa de las muy ocasionales apariciones de Saddam en televisión. Además, el
hecho de que se vea tan cansado se debe, según yo, a que ha estado caminando.
¿Está moviéndose de un búnker a
otro?
Yo creo que se está moviendo de un lado a otro. Es
una persona muy desconfiada, tiene una mente conspirativa y hasta el final se
hizo preparar platos en distintos lugares, que eran probados por cuatro
personas distintas, para que nadie supiera dónde estaba. No creo que la cosa
haya mejorado a medida que el escenario empeora.
¿Cree que el hombre que ha aparecido
en televisión es Saddam?
No he tenido tiempo para observarlo con mucho
detenimiento, pero determinar si es Saddam o no, no es muy difícil. Saddam
tiene un tic debajo de su ojo derecho. Entonces si tenemos una imagen completa
de Saddam, puedo reconocerlo fácilmente, no es tan complicado para mí.
¿No cabe la posibilidad de que
Saddam se suicide como lo hizo Hitler?
El guión de esta guerra se está escribiendo por sí
solo y está absolutamente fuera de control. La guerra está determinando cómo
Saddam se comportará y cómo se comportan los norteamericanos y los británicos.
Si él se enfrenta a una situación en que será humillado o si lo toman
prisionero, entonces puede suicidarse.
La estrategia de los norteamericanos
era golpear fuerte a Bagdad y esperar que el gobierno se derrumbara. Si Saddam
muere, ¿el régimen se derrumbará?
Saddam y el gobierno iraquí son virtualmente una
misma cosa. El es el único que toma decisiones allí. No hay que tener ninguna
duda sobre eso. Pero hay cosas que son nuevas en esta situación como que los
iraquíes no están dando la bienvenida a los norteamericanos como estos
esperaban, porque fueron traicionados por George Bush padre en 1991. Ha sido
muy difícil desde entonces para esta gente saber cómo sentirse frente a esa
traición. La actitud de George Bush padre empujó a muchos iraquíes a los brazos
de Saddam, donde no estaban antes.
¿Usted esperaba que los iraquíes
pelearan como lo están haciendo?
Realmente no sé lo que esperaba, pero lo que sí
sabía que pasaría es que ellos se defenderían. A ello hay que agregar que la
forma en que los norteamericanos fracasaron para separar a su pueblo y al
pueblo árabe de Hussein, hará que incluso si Saddam muere mañana, ellos tendrán
que vivir con el fantasma de Saddam por mucho tiempo.
¿La Guardia Republicana Especial de
Saddam Hussein está en Bagdad esperando a las tropas norteamericanas?
No sé si están en Bagdad. Pero sé que Bagdad se ha
convertido en un símbolo en esta guerra. La determinación es entrar y sacar a
Saddam Hussein. Por eso, el día en que entren y el gobierno iraquí no colapse,
el siguiente paso será ocupar militarmente Bagdad. Son realmente los
norteamericanos, británicos y españoles contra Bagdad.
¿Si los norteamericanos ingresan a
Bagdad, entrarán a los búnkers de Saddam?
Sí. No creo que eso sea difícil. Lo que no pueden
cambiar es a los iraquíes. Este es un país que tiene una historia muy larga y
muy sangrienta. En 1922, Winston Churchill hablando en la Cámara de los Comunes
dijo 'Irak es inmanejable'. Nada ha cambiado desde entonces. Cuando
consideramos que los británicos invadieron Irak tres veces en el siglo XX y que
es el único país del mundo que los británicos han invadido tres veces,
cualquier cosa que ellos tenían en mente, obviamente no funcionó porque el país
sigue siendo un problema. Eso no da muchas esperanzas para la actual situación.
No cree entonces que para los
norteamericanos será fácil administrar Irak después de la guerra.
No, este es un país dos veces el tamaño de Reino
Unido. Los habitantes de Irak son gente orgullosa. Y lo que los norteamericanos
proponen es convertirlo en una colonia. Habrá dos o tres meses de luna de miel
-porque ahora no hay suficiente comida, ni medicinas- pero después de ese
período comenzarán a decirle a los norteamericanos y británicos "oigan
este es nuestro país, qué hacen aquí".
¿El problema será con los iraquíes o
con todos los árabes?
Esta guerra ya ha producido dos grandes ganadores.
Uno es Israel, porque eliminará Irak como una instancia de apoyo para los
árabes, pero el segundo ganador no es otro que Osama bin Laden, quien quería
una guerra entre los musulmanes y Occidente y ahora la tiene.
* La Tercera, 6 de abril de 2003.
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