Cuestiones de América

 

Los cuentistas corporativos...

Así como el agua y los bosques, las frecuencias de radio y de televisión deben ser tratados como recursos preciosos

Eduardo Tamayo *

 

Los problemas que se generan en torno a la comunicación no tienen precedentes.  Los cuentos de nuestros niños ahora están siendo contados por las grandes corporaciones mediáticas. En realidad poco tienen que decirles pero si mucho que venderles. Con esta reflexión inició su intervención Steve Rendall, de FAIR, una organización dedicada a vigilar y denunciar a los grandes medios de Estados Unidos, durante el panel "estrategias para la democratización de la comunicación" desarrollado en el marco del Foro Social de Porto Alegre.

En Estados Unidos, los cuentistas corporativos hoy hacen una exaltación de la guerra, y todos aquellas posiciones discrepantes son dejadas de lado. Pero a los cuentistas corporativos no siempre les salen bien las cosas. Y la gente ya no cree en ellos.  Esto ha sucedido en Venezuela, donde es muy frecuente leer en las paredes: "los golpistas no dicen la verdad", agregó Rendall. Los otros participantes en este panel, Daniel Hert del Foro Nacional para la Democratización de la Comunicación de Brasil, Blanca Eeckut, de Catia Te Ve de Venezuela e Irene León de la Agencia Latinoamericana de Información, ALAI, coincidieron con Steve Rendall.  Los medios de información cuentan con muchos recursos, tienen un gran poder de manipulación, pero, por ello mismo, hay que involucrar al conjunto de los actores sociales en la lucha por la democratización de la comunicación dotándose de las estrategias más adecuadas.  

Daniel Hertz tras relatar la experiencia de 11 años del Foro para la democratización de la Comunicación manifestó que lo importante es la involucramiento activo de la sociedad y la especialización de sus representantes para estar en igualdad de condiciones con los representantes del Estado y de los sectores privados.  La lucha por la democratización de la comunicación está inserta en la lucha democrática general. Si no se democratiza la sociedad tampoco se va a democratizar la comunicación.

Las corporaciones mediáticas se muestran incapaces de reflejar la diversidad de la sociedad.  Pero, según Hert, no se trata de tomarse físicamente los medios, porque los medios siempre deben ser públicos.  Se trata de desarrollar, más bien, las capacidades de los ciudadanos / as, lo que incluye alfabetización en el lenguaje audiovisual, y desarrollar una actitud crítica permanente para crear individuos bien informados y autónomos en sus decisiones.  Una estrategia de comunicación debe tener, por tanto, como objetivos desarrollar distintas formas de control público, movilizar a la ciudadanía, capacitar a la sociedad y una cultura ciudadana.

La venezolana Blanca Eeckut señaló que la democratización de los medios es sumamente importante, por cuanto los medios se encuentran en manos de grupos económicos ligados al capital transnacional.  En Venezuela los medios no solo manipulan la información sino que han intervenido directamente en el intento fallido para derrocar al presidente Hugo Chávez. Frecuentemente ignoran las informaciones de las comunidades y las organizaciones sociales y cuando las toman en cuenta las estigmatizan o las colocan en la crónica roja. Pero la gente ha dejado de creer en los medios.  Ha creado formas propias de comunicarse para romper el cerco informativo, esto se demostró durante el golpe de la derecha cuando se utilizó los teléfonos móviles y la Internet.

Para la comunicadora, una estrategia de comunicación debe tomar en cuenta la separación del medio y el mensaje. Quien recibe una concesión de frecuencias públicas no puede utilizar esas frecuencias en función de enriquecimiento o de manipulación.  Son las propias comunidades las que deben producir el contenido.  Los medios deben transformarse en instrumentos al servicio de la gente.  Resaltó que la Constitución venezolana de 1999 incluyó a la comunicación como un derecho humano, pero ahora es necesario reglamentar ese derecho.  

Irene León, quien participó como moderadora del panel, dijo que en un mundo en el cual se imponen cada vez más las polarizaciones y la exclusión social, el derecho ciudadano de interlocutar, expresarse, reivindicar y proponer, va de la mano con la vigencia del derecho colectivo a organizarse y pensar libremente; sin ello la pretendida homogenización, que resulta del proceso de globalización, ganará cada vez más terreno y poder frente a las propuestas (históricas y nuevas) de diversidad, pluralismo, justicia social y derechos humanos, elementos centrales de las propuestas democráticas.  En este sentido, el derecho a la comunicación y a la información está indiscutiblemente vinculado a la vigencia de la ciudadanía plena, como proceso individual y colectivo, y como eje transversal para la concreción de los cambios que nuestras sociedades demandan.

El panel concluyó con una idea central: así como el agua y los bosques, las frecuencias de radio y de televisión, y la comunicación en general, deben ser tratados como recursos preciosos que no pueden estar en manos de los cuentistas corporativos.

* ALAI-AMLATINA. III Ciranda Internacional da Informação Independente, 26/01/2003.

 

 

  

Cuestiones de América Nº 13, Febrero - Marzo de 2003

 

 

 

 

 

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