Cuestiones de América

 

El Foro Económico Mundial

 

El Foro Económico Mundial (WEF) es una institución privada con base en Ginebra, Suiza. Desde su fundación en 1971, el WEF es un instrumento para el establecimiento de una política neoliberal, y al mismo tiempo un perfecto agente publicitario para sus miembros: las 1000 corporaciones más grandes en el mundo y las 1000 llamadas “Empresas con Crecimiento Global”. Con el gran lema de estar “comprometidos a mejorar el mundo”, foros anteriores han lanzado negociaciones de comercio como La Ronda de Uruguay del GATT o el NAFTA.

Para intensificar las conexiones de élite, el WEF ha creado varias redes con carácter de club, como los “Líderes Globales del Mañana”, los “Líderes de los Medios de Comunicación” y los «Gobernadores de la Industria». Durante el año, el WEF organiza reuniones y cumbres regionales en todo el mundo.

El acontecimiento más grande y más importante del WEF es el encuentro anual que tiene lugar cada año a final de enero en Davos, Suiza. En 2002 se llevó a cabo en la ciudad de Nueva York, en solidaridad debido a los acontecimientos del 11 de septiembre del año anterior. El lema del encuentro anual del 2001 fue «Tender un Puente sobre las Divergencias: Planear el Futuro Global» (Bridging the Divides: Creating a Roadmap for the Global Future) y sus temas claves fueron: «Como tratar la Contrareacción de la Globalización» (Addressing the Globalisation Backlash), «Formar una Corporación Global» (Shaping a Global Corporation) y «Biotecnología: Planear nuestro Futuro» (Biotech: Mapping our Future).

El encuentro anual dura seis días, con la participación de alrededor de 3000 participantes con posición eminente en los negocios, la política, la ciencia y los medios de comunicación. Más de 300 reuniones en cada ocasión dan la oportunidad para crear un consenso de élite sobre problemas económicos y políticos, concertar negocios importantes y conducir negociaciones políticas.

El mismo WEF selecciona a los representantes de los medios de comunicación, proporcionándoles la acreditación para el encuentro anual. Los periodistas están clasificados en tres categorías: la de completamente excluidos, una segunda de periodistas «obreros», excluidos de ciertas reuniones, y la tercera categoría forman los periodistas que pertenecen al club de los «Dirigentes mundiales de los medios de comunicación» y que disfrutan de numerosos privilegios. Esta estructura jerárquica del acceso mediático le permite al WEF controlar hasta cierta medida lo que se publica.

El WEF es una institución privada que incluye como miembros a 2000 de las empresas más grandes y con mayor crecimiento en el mundo. Invita a eminentes hombres y pocas mujeres de negocios, políticos, académicos y editores a su encuentro anual. Invitados frecuentes en Davos han sido, entre otros, el jefe de la Organización Mundial del Comercio, los presidentes del banco mundial y del fondo monetario mundial, el secretario general de la ONU, además de Bill Gates, George Soros, los jefes ejecutivos oficiales  de CocaCola, Nestlé, Shell, McDonald’s, Rio Tinto Zinc, etc.; asimismo a primeros ministros y otros políticos importantes. Varios presidentes de países han participado.

Rodeados de altas montañas nevadas, miembros del Foro Económico Mundial y los participantes del encuentro anual establecen opiniones y toman decisiones que conciernen al mundo entero. Hacen eso en un ambiente totalmente desconectado de obligaciones terrenales como la democracia, la transparencia y la responsabilidad. Reuniones formales e informales les dan la oportunidad de obtener un consenso dentro de la élite sobre los problemas económicos y políticos, de influir la opinión pública, de concertar negocios importantes y de conducir negociaciones políticas detrás de puertas cerradas. Davos se ha convertido en un símbolo de reproducción informal de estructuras de gobierno global. Con el lema de estar «comprometidos a mejorar el mundo», encuentros anteriores del Foro lanzaron negociaciones de comercio como La Ronda de Uruguay del GATT o el TLCAN. A pesar de su creciente influencia en la política internacional, las reuniones en Davos no tienen que rendir cuentas al público y numerosas discusiones se hacen detrás de puertas cerradas.

En tanto que la política económica es definida por reuniones privadas de élite como el WEF, la oposición contra la manera poco democrática e insostenible de la globalización económica ha crecido por todas partes en el mundo, incluyendo desde luego al Foro Social Mundial.

* Datos de The Public Eye on Davos.

 

 

  

Cuestiones de América Nº 13, Febrero - Marzo de 2003

 

 

 

 

 

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