Cuestiones
de América
No
en nuestro nombre: crítica a la participación de Lula en Davos
Pablo
Bergel *
El anuncio de que el Presidente
Lula asistirá a la reunión del Foro Económico Mundial en Davos al día siguiente
de hablar ante miles de activistas sociales en el Foro Social Mundial de Porto
Alegre, está produciendo una crisis de proporciones entre los organizadores y
participantes de éste último.
Algunas voces notorias del
Comité Internacional, como la del sociólogo Emir Sader, vinculado al Movimiento
de los Sin Tierra, o la de Bernard Cassen, fundador de Attac e impulsor inicial
del FSM, se han alzado ya públicamente para pedir en distintos tonos a Lula
“que no vaya a Davos”. Pero es apenas el comienzo. Si el gobierno y el PT no
abortan la maniobra por propia voluntad, y la organización del FSM no logra
plantarse con firmeza para interceptarla a tiempo, la credibilidad y el futuro
de la mayor iniciativa global “por otro mundo posible” estará en serio riesgo.
Es que la crisis ataca los fundamentos básicos que hacen a la identidad y a la
metodología del FSM.
Por una parte, la carta de
principios del FSM lo define como no gubernamental y no partidario; de modo que
la invitación oficial a un Jefe de Estado a discursear en ese ámbito implica de
por sí una transgresión impertinente; y además, muestra un doble standard, ya
que, invocando aquel principio, se desalentó el año anterior la presencia de
Fidel Castro.
Pero el principal ataque a la
identidad del FSM resulta en que éste fue fundado como un foro “anti-Davos”,
como foro social alternativo al foro de los poderosos dueños del planeta; si
bien el FSM se ha propuesto y logrado ir más allá de esa negación inicial, y
avanzar en propuestas y articulaciones multidiversas hacia ese horizonte
utópico que lo moviliza, no puede ni podrá nunca renegar de su origen
antagónico, sin perderse a sí mismo. Para colmo, el ministro Gilberto Gil
intenta justificar la presencia en Davos diciendo que... “llevarán allí el
mensaje del FSM”! Nadie necesita, ni quiere, ni ha solicitado, ni va a
permitir, que Lula (ni nadie) se constituya en “representante” del FSM para
ninguna cosa, pero menos que menos para ir a Davos como portavoz, para dialogar
con los banqueros y demás criminales de guante blanco! No queremos diálogo ni
articulación con eso!. Nuestros verdaderos representantes en Davos serán los
miles de activistas que intentarán bloquear esa reunión poniendo sus palabras y
sus cuerpos para denunciarla e impedirla. Ellos llevan el mandato y el mensaje
de los movimientos sociales y de la resistencia global a la mafia neoliberal.
La operación de Lula debe ser
denunciada como lo que es: una maniobra del más viejo estilo político populista
y autoritario, para capturar una representación no otorgada, y expropiar en un
solo golpe el mayor capital social y simbólico acumulado por los movimientos
sociales mundiales, para luego sentarse a negociar con los dueños del otro
capital, el capital financiero.
Esta firmeza no puede ser
interpretada como una oposición o boicot al gobierno democrático y popular del
PT, a quien muchos deseamos el mejor éxito; pero otra cosa muy distinta es el
oportunismo (“Lulos”, tal vez; “cho-Lulos”, jamás!). El Comité Internacional y
todos los millares que nos hemos movilizado estos años junto al FSM, deben
impedir esa maniobra y decirle a Lula “no en nuestro nombre”.
* Indymedia Uruguay. Rebelión, 20
de enero de 2003.
Cuestiones de
América Nº 13, Febrero - Marzo de 2003
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