Cuestiones de
América
Emociones y
aprendizajes del verdadero Foro
Carlos Aznárez *
No hay dudas que
Porto Alegre se convirtió otra vez en la capital del mundo, pero es indudable
que el tan anunciado FSM, cuya dirección política sigue en manos de corrientes
eurocentristas (mayoritariamente francesas e italianas), nos vuelven a servir
de excusa (y eso sí que es de agradecer) para que decenas de miles de personas
de izquierda participemos de las decenas de foros colaterales que se dan a
propósito de la reunión original encerrada herméticamente en los amplios y
refrigerados salones de la Ciudad Universitaria, popularmente conocida como
PUC.
En
efecto. En su parte "oficial" el FSM recrea un ámbito donde reinan
algunos de los nuevos gurúes de la progresía mundial, quienes bajan, un día sí
y otro también, su pulcra línea de la moderación, procuran apagar fuegos de
guerra (popular, por supuesto) y dictar cátedras de cómo humanizar al inhumano
capitalismo salvaje. Referentes de la antiglobalización de "buenas
maneras" cuya matriz reside (entre otras sedes) en las oficinas que en
París posee un conocido diario que juega a ocupar un espacio que
lamentablemente no llena la izquierda combativa. Más allá de todos estos cantos
de sirena, en la calle y en decenas de variopintos espacios geográficos, se
pudo acceder a la bronca, el coraje y la pelea de la verdadera Latinoamérica y
el Tercer Mundo.
Aquí
van algunos ejemplos de esa marea incontenible en la que tuvimos la suerte de
participar. No fueron las únicas pero sí las que más nos conmovieron:
LA
PRENSA DE LOS DE ABAJO
Presentación
en sociedad del nuevo periódico de la izquierda popular brasileña "Brasil
de fato" (Brasil de hecho). Una iniciativa impulsada por el Movimiento de
los Sin Tierra (MST) y decenas de organizaciones sociales y personalidades de
la franja más combativa de la izquierda popular.
Con
el marco del anfiteatro Araujo Viana, desbordado por una multitud de gritos,
cantos y banderas de toda Latinoamérica, hablaron dos de los máximos impulsores
del semanario (aspiran muy pronto a convertirlo en diario) como son el
periodista Arbex Jr. (director de la excelente revista "Caros amigos"
y Joao Pedro Stedile, uno de los grandes referentes del MST. Ambos explicaron
que "Brasil de fato" nace como una auténtica necesidad de todos y todas
aquellas que están cansados de que les sigan engañando los grandes medios de
comunicación. "Que no solo engañan sino que también pueden llegar a
convertirse (como en la actual Venezuela) en una herramienta criminal al
servicio del fascismo y el golpismo", apuntó Arbex.
Enmarcados
en un escenario en el que la escenografía correspondía a la típica
"mística" que suele usar el MST en sus actividades publicas y que
consiste en homenajear a la tierra y retemplar la memoria de los héroes
populares, hablaron también uno de los más legendarios periodistas de combate
del Brasil, como es el profesor Plinio Sampaio, quien saludó al nuevo periódico
y esbozó un agudo comentario sobre el mandato de Lula, señalando que tenía que
"tener coraje para cumplir con todo lo prometido" y que detrás de ese
coraje siempre estará el pueblo organizado que le votó.
Posteriormente,
utilizando su verbo más encendido, subió al estrado Hebe de Bonafini, quien en
nombre de las Madres de Plaza de Mayo, felicitó a los impulsores del proyecto y
emocionó a todo el anfiteatro, comparando a "Brasil de fato" con el
nacimiento de un niño al que hay que cuidar, apoyar y difundir, "para que
vaya comunicando la buena nueva de que hoy, más que nunca es necesario seguir
peleando por la Revolución y el socialismo". Por un momento, cuando Hebe
apelaba a no retroceder jamás frente a los enemigos del pueblo, el público se
puso de pie, agitó sus banderas y se generó un clima de alta emotividad, que
fue rematado por un grupo musical del MST que al finalizar las palabras de
Hebe, entonó -y fue acompañado por miles de gargantas- el "Gracias a la
vida" de la inolvidable Isabel Parra.
Minutos
después le tocó el turno a Eduardo Galeano, quien evocó a los indios mayas y
sus creencias populares para saludar -marcando otro momento de climax- el
nacimiento de "esta llamita que amenaza convertirse en fuego grande".
Galeano, también tocado por la emoción apuntó que al escuchar el "Gracias
a la vida" él también sintió que dentro suyo una voz le gritaba desde las
entrañas "Obrigado vida, obrigado" y reconoció que se viven días de
gran importancia para los pueblos latinoamericanos. Después, habló el fotógrafo
Sebastiao Salgado, uno de los grandes amigos del MST, quien tanto ha ayudado a
difundir -a través de sus imágenes- la lucha de los oprimidos del planeta.
Entre
la euforia del público (que vale la pena aclarar era en su mayoría integrado
por jóvenes) cantó el gran trovador uruguayo Daniel Viglietti, quien volvió a
ponernos a todos en aquellos años 70 de tanta dignidad y rebeldía, al entonar
ese himno que tanto tiene que ver con el Brasil de hoy: "A
desalambrar".
Fue a
Aleida Guevara, hija del Comandante Che y como ella prefiere repetir
"médica pediatra cubana y revolucionaria", quien agradeció
enfáticamente a los organizadores que le brindaran ese cálido y sentido
homenaje. Aleidita confesó que ella no suele usar jamás el recurso de hablar en
nombre de su padre, pero que esta ocasión haría una gran excepción, y señaló
que no tenía dudas que el Che estaría acompañando este lanzamiento como una
nueva herramienta para la lucha de los pueblos.
Lo
dicho, uno de los grandes momentos paralelos de estos días de multitudes en
Porto Alegre, y una ratificación de la gran inserción que sigue teniendo el MST
en la sociedad brasileña, una inserción ganada a pulso, con compromiso y sobre
todo, con la transparencia de quienes están embarcados en las causas más
justas.
LA
DIGNIDAD DE LOS SEM TERRA
Otro
de los grandes acontecimientos tuvo otra vez por testigo -el domingo 26- al MST
y Vía Campesina (la entidad mundial que aglutina a los campesinos de todo el
planeta) y fue lo que ellos denominaron "Día de la semilla", en el
que se lanzó la campana internacional en defensa de esa importante pedazo de
soberanía de los pueblos. Bajo la consigna de "las semillas son de la
humanidad", cientos de invitados de todo el mundo participamos junto a los
campesinos de uno de los asentamientos del MST cercano a Porto Alegre, de la
fiesta popular y acto político en defensa de la tierra y la naturaleza.
Como siempre, los hombres, mujeres y niños del MST sumaron calor humano al que
suele azotar a Brasil por estas épocas, y generaron una muestra de lo que se
puede lograr con organización y conciencia social y política al servicio de una
buena razón. Los pobladores habituales del asentamiento representaron el mapa
del mundo y la lucha que están dando los campesinos por la tierra, mostraron
simbólicamente como se enfrentan contra las grandes multinacionales, y luego
convocaron a muchos de los invitados -entre los que volvieron a encontrarse
Aleida Guevara y Hebe de Bonafini, así como altos dirigentes latinoamericanos
de Vía Campesina- para que plantaran un árbol y lo regaran públicamente como
símbolo de futuro.
Hasta
este encuentro se acercó también el profesor Noam Chomsky, quien dio una
pequeña charla y no dudó en calificar al MST como una de las más grandes
organizaciones sociales del mundo, "por su organización y su compromiso
solidario".
El
evento terminó con los cantores populares del Movimiento, quienes no sólo hicieron
bailar a sus compañeros de asentamiento sino que a través de letras en las que
se denuncia a los grandes enemigos de los pueblos lograron fusionar la música
popular con la rebeldía. "Un matrimonio que nosotros siempre
reivindicamos", aseguró Marcial, uno de esos tantos trovadores de los Sem
Terra.
LA
ESPADA DE BOLIVAR
Esa
misma tarde, la Asamblea Legislativa "gaucha" fue literalmente
ocupada por el júbilo y la solidaridad que despierta Venezuela Bolivariana
entre los pueblos del mundo. Hasta allí llegó el comandante Hugo Chávez, al que
esos extraños códigos con que se mueve el Foro "oficial" impide
invitar, al igual que a los que pelean por la dignidad de sus pueblos con las
armas en la mano como es el caso de las FARC y el ELN colombianos, pero que
cuentan con amplio respaldo de las organizaciones populares brasileñas. Por eso
Chávez fue recibido con todos los honores y con decenas de banderas del
continente agitadas por miles de personas que cantaban:
"Alerta
que camina, la espada de Bolívar por América Latina".
Y
claro que caminó. Porque este día 26 de enero, va a pasar a la historia como la
fecha en que un digno militar y hombre del pueblo pobre de Venezuela decidió
anunciar al mundo que "basta ya" con querer derrumbar la revolución
pacífica que viene haciendo el pueblo desde hace más de cuatro años. En un
discurso que puede ser considerada una clase magistral de lo que es la
democracia popular y participativa bolivariana, el presidente explicó las
razones que llevan a la oligarquía y los golpistas de hoy a querer echar abajo
un proceso que surgió desde las entrañas de los más humildes.
Consciente
de que con los enemigos ya no hay espacio para la paciencia y la tolerancia,
Chávez advirtió que nadie se asombre si en los próximos días se cierren las plantas
de varias televisoras venezolanas -obviamente las más ligadas a los planes de
desestabilización-, contó también, con dolor, cuanto de malo han hecho los
fascistas a través del sabotaje: desde acciones directas en la calle, hasta
guerra electrónica, pasando por cambiar las claves de las principales usinas
petrolíferas, con el objetivo de destruirlas por completo. "Quiero
decirles hermanos y hermanas, dijo Chávez, que nuestra resistencia ha sido
heroica, que el pueblo venezolano es maravilloso en la pelea y que puso el
cuerpo cuando nos dejaron sin una gota de combustible, nos paralizaron los
barcos, nos bloquearon los puertos y nos metieron en una situación casi
idéntica a la que vivió Salvador Allende, en Chile".
Y
continuó: "pero no nos han conseguido doblegar y así como después del
golpe del 11 de abril aprovechamos para profundizar la Revolución, ahora les
digo lo mismo, vamos a seguir avanzando con paso de vencedores, porque
precisamente estamos venciendo a los fascistas que desde adentro y fuera del
país nos quieren voltear".
El
presidente afirmó que "no nos provoquen a los pueblos, que esas
oligarquías que cada vez quieren más y más, se den cuenta que están jugando con
fuego. Yo soy un soldado que supo cargar un fusil. Y ahora lo he guardado. Allí
lo tengo...guardado.
Pero
si esas oligarquías nefastas siguen desafiando a los pueblos del continente
-como lo hacen con nuestra gente-, que tengan cuidado, porque las fuerzas
telúricas de Latinoamérica se van a levantar. Y si no valen los métodos pacíficos,
la revolución se va a hacer respetar por todas las vías posibles". Y citó
al Che, cuando dijo los pueblos del mundo defenderán su dignidad como sea,
incluso con ráfagas de ametralladora.
Con
el anfiteatro de pie y gritando el tan popular canto de "Chávez no se
va", que tanto duele a los escuálidos, el comandante bolivariano terminó
evocando a un general de la historia de su país, quien arengó a sus tropas en
un momento difícil de la lucha contra el imperio español: "No hay más que
dos alternativas: o vencer o morir, pero nuestra obligación es vencer". Y
claro que venceremos a nuestros enemigos", concluyó Chávez, mientras el
público agitaba banderas cubanas, brasileñas y venezolanas, ratificando el
compromiso de los pueblos con una revolución que significa tanto para los
luchadores. En el aire, durante horas siguió flotando en el aire otra
advertencia en clave de futuro dictada por Chávez: "Estamos convencidos
que todo lo que ocurra de aquí en más en Venezuela será fundamental para los
procesos liberadores de Latinoamérica.
* Rebelión, 28
de enero del 2003. Director de Resumen
Latinoamericano (desde Porto Alegre)
Cuestiones de
América Nš 13, Febrero - Marzo de 2003
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