Democracia en Venezuela
Propuesta por la Organización de Estados
Americanos (OEA)
Octubre de 2002
Los abajo firmantes,
comprometidos con el pueblo Venezolano,
·
Reafirmamos que los problemas de Venezuela
pueden y deben ser resueltos por los mismos venezolanos, en el marco de la Constitución y de las
leyes de la República Bolivariana de Venezuela.
·
Reafirmamos nuestra completa adhesión a los
principios democráticos y a la justicia oportuna y repudiamos el recurso de la
violencia que causó la muerte de personas.
·
Reconocemos la necesidad de buscar caminos
que fortalezcan la convivencia democrática del pueblo venezolano y que censuren
la perturbación a las normas que la rigen.
·
Declaramos nuestra disposición para iniciar
un proceso de conversaciones sinceras entre todos los sectores a fin de lograr
soluciones aceptables de los conflictos políticos que contribuyen a los
desequilibrios que padece nuestro país.
·
Reiteramos expresamente nuestra solicitud
de apoyo y asistencia del Grupo de Trabajo conformado por representantes de la
Organización de Estados Americanos (OEA), el Programa de
Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y el Centro Carter (TCC).
·
Comprometemos nuestra colaboración abierta con
el Grupo de Trabajo a fin de explorar las fases preparatorias para poner en
marcha un proceso de acuerdos asistido y verificable que permita alcanzar, a
través de un mecanismo consensuado, soluciones políticas ajustadas al marco
constitucional.
·
Reafirmamos nuestra convicción de que
Venezuela y el pueblo Venezolano sabrán superar la presente situación, pacífica
y democráticamente, asegurando la vigencia del estado de derecho y la dignidad
de todos sus ciudadanos.
Interpretación del gobierno
venezolano
La representación del gobierno
constitucional del presidente Hugo Chávez Frías y de los partidos
políticos y organizaciones populares y sociales que lo respaldan, firma la
Declaración de Principios sometida a su consideración por el PNUD, el Centro
Carter y la OEA, expresando al mismo tiempo lo siguiente:
1.
Entendemos
que la referida Declaración constituye un claro y rotundo pronunciamiento a
favor del respeto a la Constitución Bolivariana de Venezuela y un rechazo
terminante a cualquier intento, del tipo que sea, por afectar su vigencia.
2.
Nada,
en nuestro concepto, puede estar por encima del Estado de derecho y del más
absoluto respeto a los derechos humanos. Por consiguiente, la Declaración debe
interpretarse como un dictado de carácter ético, moral y político que desecha
el uso de la fuerza para el acceso al gobierno. En Venezuela, la Constitución
vigente establece normas muy bien definidas para el ejercicio democrático y la
expresión de la voluntad popular.
3.
La
Declaración entraña una firme defensa del gobierno legítimamente constituido
del presidente Hugo Chávez Frías, originado en libres comicios y en reiterados
ejercicios electorales..
4.
En la
Declaración se consagra con nitidez el desacuerdo radical ante cualquier salida
anticonstitucional y, por consiguiente, se formula una crítica severa a la
conducta de dirigentes de la oposición involucrados en actividades golpistas,
que como las de los días 11,12,13 y 14 de abril de este año provocaron la
muerte de venezolanos, la prisión de venezolanos, la persecución de
venezolanos, y la liquidación, mediante decreto de un gobierno usurpador, de
todos los Poderes públicos.
5.
Igualmente
se deja constancia que el clima de angustia y confusión que se pretende imponer
a los venezolanos, es producto de una campaña sistemática de desestabilización
auspiciada por grupos económicos y sociales poderosos, así como por políticos
desplazados de posiciones de poder que ejercieron con absoluta impunidad
durante décadas.
6.
Para
el gobierno democrático del presidente Hugo Chávez Frías, al igual que para las
fuerzas populares que lo respaldan, el diálogo es fundamental, así como el
rechazo a todo tipo de violencia. Es por eso que tanto el presidente Hugo
Chávez como los factores políticos y sociales que lo apoyan, han hecho del
diálogo y la tolerancia una práctica cotidiana, la cual se ha expresado a
través de constantes llamados al entendimiento, a la búsqueda de acuerdos con
todos los sectores nacionales.
7.
El
gobierno constitucional del presidente Hugo Chávez Frías respalda la iniciativa
de la OEA, el PNUD y el Centro Carter, dirigida a facilitar la comunicación y
los contactos, tanto públicos como privados, con los sectores democráticos de
la oposición y con diversos factores políticos, económicos, sociales y
culturales del país, a objeto de recabar la más amplia colaboración para el
objetivo propuesto.
8.
La
crisis que afecta a Venezuela tiene sus raíces en un ominoso pasado de
permanente desconocimiento de la democracia, de terribles violaciones de los
derechos humanos, de burla sostenida al pueblo, de un ejercicio autoritario del
gobierno, de sistemáticos fraudes electorales, de obstáculos insuperables a la
participación ciudadana, de políticas económicas y sociales contrarias al
interés nacional y de cada uno de los venezolanos. Nuestra decisión de dialogar
no incluye, por consiguiente, a los corruptos y represores del pasado; a
aquellos que colocaron a Venezuela al borde del abismo. La coherencia
principista es indispensable a la hora de buscar salidas, y ella tiene mucho
que ver con el repudio a las prácticas y a los personajes que provocaron el
derrumbe de la IV República. La paz sólo es posible lograrla transitando la senda
hacia ella con transparencia y, además, en forma coherente. La reconciliación
de los venezolanos no pasa por el olvido, sino por la reflexión asumida a
plenitud de que lo que quedó atrás como oprobio no puede volver.
Cuestiones de América Nš 12, Diciembre de 2002 -Enero de 2003
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