La gestión del gobierno bolivariano, ¿es tan
mala como está pintada?
Ojo crítico *
Al
leer la prensa nacional se puede pensar que Venezuela está en el borde del
abismo económico como era Argentina hace un año. Se notó una tasa de inflación
de un 4,5% en el mes de septiembre combinada por una devaluación de un 85,5%
desde la flotación de la moneda en el mes de febrero del año en curso.
La
oposición o “sociedad civil” como se denomina, está casi histérica con un caso
crónica de chavitis, pidiendo la renuncia del presidente democráticamente
elegido y relegitimado en agosto del 2000 con un 59% de los votos. La campaña
antigubernmental de los medios de comunicación sigue sin tregua, manipulando y
tergiversando las noticias y al mismo tiempo suprimiendo noticias “no
convenientes”, así negando el derecho constitucional de los venezolanos a la
información oportuna, veraz y objetiva. Sin duda alguna, existe plena libertad
(al juicio del autor “abuso” ) de expresión en Venezuela pero no existe
libertad de información como arriba señalado.
Después
del golpe fallido en el mes de abril, la oposición intenta dar un golpe
económico o institucional para derrocar al presidente. Las malas noticias
económicas son completamente sobredimensionadas; Ejemplo, “el peor desastre en
la historia del país”, “el presupuesto para el 2003 – completamente irreal”
etc. etc. (aunque el presupuesto no será presentado ante la Asamblea Nacional
antes del 15 de octubre y por lo tanto no es oficial y todavía en forma de un
“borrador”). Básicamente, son comentarios cortoplazistas que han caracterizado
la actitud desesperada de la oposición desde la implementación de las 49 Leyes
aprobadas en el marco de La Ley Habilitante a finales del mes de octubre de
2001.
La
primera señal de los problemas económicos del país se manifestaron
abiertamente el 18 de febrero de 1983, el famoso viernes negro, cuando el
gobierno de Herrera Campins estaba obligado devaluar el bolívar de la tasa
fija de 4,3/US $. Vale la pena analizar la devaluación del bolívar a largo
plazo para contextualizar el desempeño del gobierno bolivariano.
Devaluación
del bolívar en términos del dólar:
Gestión de los gobiernos AD/COPEI/Convergencia 1983- 1998
02/83 - 4,3
02/98 - 517,25
Prom. Dev. Var.anual - 795%
Prom. Dev. Var. mensual - 4,42%
Gestión del gobierno bolivariano 1998- Octubre de 2002
02/98 - 517,25
09/02 - 1480
Prom. Dev.Var. anual - 40,9%
Prom. Dev. Var. mensual - 0,80%
(Fuente: BCV)
Aunque
es difícil realizar comparaciones directas, las cifras comprueban que la
gestión del gobierno bolivariano en términos del manejo de la devaluación del
bolívar ha sido, hasta la fecha de hoy 3/10/02, muy superior al desempeño de
los gobiernos desde el 1983. ¿Entonces, este gobierno ha hecho el peor desastre
en la historia del país? No ha sido brillante tampoco pero mucho mejor que los
Adecos, Copeyanos o los de Convergencia. Sin embargo, como cortoplazistas, la
oposición no pueden ver más allá que uno o dos meses de cifras económicas
porque NO ES CONVENIENTE, ya que el propósito es derrocar a Chávez por
cualquier vía.
Las
causas de la inflación endémica en la economía venezolana se analizará más
adelante.
Mientras
tanto, vamos a contextualizar la inflación del país desde el año 1989 – fecha
clave cuando se abrió el mercado veneezolano a las importaciones.
Gestión
de los gobiernos de Carlos Andrés Pérez, Ramón J. Velásquez, Rafael Caldera 1989
–“ 1998 – inflación (%), promedio anual.
1989
- 84,5
1990 - 40,7
1991 - 34,2
1992 - 31,4
1993 - 38,1
1994 - 60,8
1995 - 59,9
1996 - 99,9
1997 - 50,0
1998 - 35,8
Prom. 9 años - 53,53%
Gestión del gobierno bolivariano 1999 – 2002 (est.) – inflación (%). promedio
anual al
1999
- 23,6
2000 - 20,0
2001 - 13,4
2002 (est). - 35,0**
Promedio 4 años - 22,97%
(Fuente BCV)
Otra
sorpresa, ya que los que critican 24 horas al día tienen memorias muy cortas.
Es verdad que el alza en la tasa de inflación ha golpeado a las clases
populares, ¿pero hasta qué punto? La percepción es importante pero la realidad
se confirma por un análisis objetivo. Por ejemplo, cuando Chávez llegó al poder
en febrero de 1999, el salario mínimo era de Bs. 75.000,00/mes. A finales de septiembre
de 2002 subió a Bs. 190.080,00/mes lo que representa un incremento de un
153,44% o 38,36% al año. La realidad es que el nivel de vida o el salario real
incrementó en un 12,8% al año.
No
es mucho, pero no es el desastre expuesto en la prensa y en la mente de la
oposición antichavista.
En
realidad, el golpe económico comenzó a principios del año después del paro
nacional el 10 de diciembre del año pasado. Los medios de comunicación llevaron
a cabo una campaña feroz en contra del presupuesto de la nación y la “sobre
valuación” del bolívar. El BCV gastó casi 5 mil millones de dólares para
mantener el bolívar dentro de las bandas establecidas y así controlar la
devaluación y por lo tanto la tasa de inflación. Al final, el gobierno se
rindió para proteger las reservas internacionales y el empresariado obtuvo el
gran premio de la devaluación deseada para hacerse más competitivo.
Hasta
la fecha, la nueva competitividad del empresariado brilla por su ausencia y
solamente la banca y los especuladores ganaron la batalla, cosechando millones
de dólares en beneficios especulativos. Como arriba explicado, se desató la
inflación impulsada por los especuladores quienes aumentaron el precio de todo
– incluyendo productos locales para proteger sus beneficios que suelen cambiar
en dólares, lo que debilita la economía local, ya que no hay inversión. Muchos
son venezolanos y patriotas todos y casi liquidaron los avances realizados por
el gobierno bolivariano desde el 1999. Otra vez, los grandes capitales dejaron
su huella en la vida del pueblo.
Vale
destacar como Ojo Crítico, que no es el gobierno que sube los precios sino los
comerciantes que controlan las importaciones y la cadena de distribución. El
gobierno controla el precio de la gasolina que disfruta de un precio fijo desde
el 1996. Lamentablemente, es la costumbre echar la culpa al gobierno por todo
lo económico cuando son los grandes intereses que oponen al gobierno que
desataron la ola inflacionaria.
La
rabia evidente contra el gobierno bolivariano y en contra de Chávez en
particular se debe al simple hecho de que este gobierno ha dedicado los grandes
flujos de petrodólares hacia las clases más necesitadas a través del Plan Bolívar
2000, El Banco del Pueblo, el Banco de la Mujer y ha invertido en muchos proyectos
de infraestructura. Es importante medir el progreso de un país no solamente en
términos económicos sino en lo social, lo humano y en lo ético.
Por
ejemplo, desde el 1999 más de 1,5 millones de venezolanos tienen acceso al agua
potable por primera vez y Hidrocapital sigue desarrollando plantas a lo largo y
ancho del territorio nacional, hasta la fecha 40 han sido terminadas o están
por terminar. El agua potable es imprescindible para comenzar a sacar la
población de la pobreza, bajar el nivel de mortalidad infantil (ya bajó de 21
por mil a 17 por mil), combatir las enfermedades diarreicas y al final
incrementar la expectativa de vida que en el 2000 alcanzó 72.9 años con
respecto a 72.6 anteriormente.
La
educación es vital a largo plazo y el proyecto de las escuelas bolivarianas ha
sido reconocido mundialmente. El Banco Mundial otorgó más de 30 millones de
dólares para seguir impulsando este proyecto de educación integral. Los niños
reciben desayuno, almuerzo y merienda, atención médica y el deporte es
obligatorio. Hasta la fecha, el gobierno ha construido 900 nuevas escuelas y
habrá reacondicionado 3100 en tres años. Todavía hay problemas, pero el
presupuesto para la educación ha subido de un 3% al un 6,8% del PIB, como el de
la salud pública que alcanzó un 8% del PIB en el 2002. Todo es gratuito cuando
anteriormente era costumbre cobrar a los pacientes y a los padres para la
matricula escolar. El Proyecto “Simoncito” ofrece orientación a la madre
durante el embarazo y después del parto cuida tanto al bebé como a la madre. Al
cumplir cuatro años el niño ingresa en el sistema preescolar, que forma una
parte integral de este proyecto tan importante para todos los venezolanos A
través del Plan Bolívar 2000 se lanzó un programa de inmunizaciones completamente
gratuito para combatir las enfermedades más comunes y hay dos divisiones
móviles de la FAN que presta atención médica a las poblaciones más necesitadas.
El Plan Caracas gestionado por el Municipio Libertador existe para humanizar
los barrios populares y reacondicionar los ranchos y cambiarlas en casas.
Además, todos los habitantes de los barrios populares van a recibir el titulo
legal del terreno y la casa donde viven, para así asegurar el futuro de las
próximas generaciones y dignificar al pueblo.
Desde
el 1999 hasta finales de septiembre 2002, el gobierno había construido casi
92.000 viviendas populares a lo largo y ancho del país con condiciones
favorables de financiación a una tasa fija de un 12% durante 20 años. (Comparen
esta cifra con los 65.000 unidades realizadas entre 1989 y el 1998 por la IV
República.) La salud pública está mejorando a pesar de la falta de recursos y
muchos ambulatorios habían sido remodelados y reequipados para así prestar
mejor atención al paciente.
En
términos de obras civiles e infraestructura, la autopista José Antonio Páez en
los llanos fue completado por la FAN después de casi 20 años de demora. El
segundo puente sobre el Orinoco está en marcha para fomentar el comercio con el
norte de Brasil y las ciudades de Boavista y Manaus. El puente dispone de un
ferrocarril que llegará a Barcelona y así conectar el norte Brasil con el Mar
Caribe. La red nacional de ferrocarriles sigue a paso de vencedores y Venezuela
es quizás el único país del mundo donde hay cuatro proyectos de metro en
marcha. En Caracas, Los Teques, Valencia y Maracaibo. Son algunos ejemplos cómo
se puede medir el progreso de un país en desarrollo, lo que contrasta
directamente con la gestión de los gobiernos anteriores desde el 1958 hasta el
1998, cuando la infraestructura se deterioró y las escuelas y la salud pública
estaban prácticamente abandonadas.
Los
resultados de estos programas múltiples no se ven a corto plazo. Sin embargo, a
largo y mediano plazo, la población beneficiará de los esfuerzos realizados,
así como el empresariado a través de la nueva infraestructura del país y la
mano de obra capacitada por el gobierno para así crear recursos humanos
productivos para las inversiones del exterior que están llegando al país.
* Rebelión,
6 de noviembre del 2002.
Cuestiones de
América Nº 12, Diciembre de 2002 -Enero de 2003
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