Cuestiones de América
Un año después de atentados en
EEUU, México sufre aún el impacto
*
La postergación
indefinida de un acuerdo migratorio, el freno económico y el dolor de familias
que perdieron a algún ser querido en las torres gemelas de Nueva York marcan
hoy a México, un año después de los atentados en Estados Unidos.
El distanciamiento
de la posibilidad de rubricar un tratado migratorio que facilite el flujo
ordenado y seguro hacia el país vecino y permita la legalización de más de tres
millones de personas oriundas de aquí y residentes en suelo norteamericano
sacudió cual onda expansiva a México el 11 de septiembre del 2001.
Aunque en el
transcurso del presente año, algunos estados del país norteño han reconocido
como identificación válida una licencia consular emitida por México, las
negociaciones para el acuerdo bilateral continúan estancadas y cerca de 170
nacionales han perecido al intentar cruzar la frontera.
En días pasados, el
canciller Jorge Castañeda aludió a las pretensiones de este país de reanudar el
diálogo migratorio con Washington en noviembre venidero, pero la obcecación de
la Casa Blanca con una nueva guerra, esta vez contra Iraq, pone en duda las
posibilidades de que se retome este año la agenda binacional.
La economía mexicana,
dependiente en la mayoría de los rubros de la norteamericana, sufrió también
los embates de los ataques contra el World Trade Center de Nueva York y la sede
del Pentágono, en Washington, con aviones comerciales convertidos en misiles.
Luego de caer tres
trimestres consecutivos, hasta la recesión, lo que redundó en un repunte del
desempleo, la economía mexicana creció de abril a junio pasados 2,1 por ciento,
pero los entendidos en la materia se resisten a cantar victoria.
Aunque en menor
cuantía que otros países, México perdió a varios ciudadanos como consecuencia
de los atentados contra las torres gemelas, cuyos deudos, además del dolor
emocional, sufren por haber quedado sin sustento económico.
La cifra de muertos
y desaparecidos de esta nación jamás se divulgo con precisión, pero la
Secretaria de Relaciones Exteriores anunció la víspera que a través del
Programa de Asistencia Jurídica a Mexicanos en Estados Unidos se financiará el
apoyo legal a los familiares de las víctimas para que reclamen indemnizaciones.
En consonancia con
el comunicado de la Cancillería, 17 familias estarán representadas por abogados
ante las autoridades estadounidenses, con el fin de que obtengan la
compensación ofrecida por Washington que asciende de 600 a 10 mil y hasta tres
millones de dólares, según cada caso.
* Prensa Latina, 11 de
septiembre de 2002.
Cuestiones de América Nš 11, Octubre-Noviembre
de 2002
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