Carlos
Marín *
La matanza de Acteal se aviene
a una estrategia contrainsurgente precisa, diseñada en octubre de 1994 por la
Secretaría de la Defensa Nacional para ser aplicada por la Séptima Región
Militar con sede en Tuxtla Gutiérrez, Chiapas.
El titular de la Sedena era el
general Antonio Riviello Bazán, y el comandante de la Séptima Región, el actual
diputado federal Miguel Angel Godínez.
Objetivo clave: romper la
relación de apoyo que existe entre la población y los transgresores de la ley.
Los servicios de Inteligencia
Militar debían organizar secretamente a ciertos sectores de la población
civil; entre otros a ganaderos, pequeños propietarios e individuos
caracterizados con un alto sentido patriótico, quienes serán empleados en apoyo
de nuestras operaciones.
A cargo de instructores del
Ejército quedaban el asesoramiento y apoyo de las fuerzas de autodefensa u
otras organizaciones paramilitares.
La necesidad de implementar
estas disposiciones están contenidas en el Plan de Campaña Chiapas 94.
La creciente actuación en Chiapas
de bandas paramilitares encaja en la línea de actuación que se fijó en ese
entonces.
En la lógica militar, la
ausencia de condiciones para conformar esos grupos armados antizapatistas debía
superarse: En caso de no existir fuerzas de autodefensa, es necesario
crearlas.
Este ingrediente de la
estrategia militar en Chiapas —denunciado con insistencia por el subcomandante
Marcos, la diócesis de San Cristóbal de las Casas y organismos no
gubernamentales de defensa de derechos humanos, y negado reiteradamente por los
gobiernos de Carlos Salinas y Ernesto Zedillo—, juega un papel tan decisivo que
considera, también, el desplazamiento de las bases civiles de los guerrilleros
(drama que viven actualmente casi 5,000 indígenas en distintas zonas):
La concentración de esas
bases de apoyo a otras áreas dejaría a los zapatistas sin esos elementos
esenciales y bajaría la moral de los subversivos al alejarlos de su familia.
La directriz de la Sedena
remarcaba:
Se debe continuar con las
operaciones tácticas ofensivas, con el fin de eliminar a las fuerzas tácticas
de los transgresores y sus bases de apoyo.
Un general destacado en el
cuartel de Rancho Nuevo (31 Zona Militar), José Rubén Rivas Peña, elaboró por
su parte un análisis histórico, sociológico, económico, político y religioso
del conflicto, en el que diagnosticó:
...Un Chiapas infante, que
empieza a vivir o a confrontar problemas político sociales posiblemente
equivalentes, dentro de la cronología histórica de México, a la Guerra de
Reforma y, en forma optimista, a la Revolución Mexicana. El 1 de enero de 1994,
podría aceptarse, es la caída dolorosa del primer diente de un estado de la
Federación que se llama Chiapas.
En su Plan de Campaña,
la Sedena miraba sin suspicacias al caciquismo local:
Que la población amiga
defienda lo que es suyo, y es válido en especial para los ganaderos y pequeños
propietarios.
El reclutamiento —según la
Procuraduría General de la República— para la conformación del grupo Máscara
Roja —al que se responsabiliza del homicidio de 45 personas en Chenalhó, en
concordancia con la denuncia del EZLN— se hizo entre la población amiga,
clientela natural del oficialismo: simpatizantes y militantes de los partidos
Revolucionario Institucional y del Frente Cardenista.
A principios de 1997, en Santa
Martha y Pechiquil; en Yaxjemel, Los Chorros y Puebla —estos en la región de
Chenalhó— comenzaron a funcionar campos de entrenamiento de este tipo de
organizaciones de autodefensa.
Otras de las metas que trazaron
hace cuatro años los estrategas del Ejército son: la eliminación de los
comandos urbanos y la desintegración o control de las organizaciones de masas.
En la médula del plan, el
objetivo de las operaciones psicológicas es destruir la voluntad de combatir
del EZLN; ganar para el gobierno el apoyo de la población civil.
Igual que Máscara Roja,
organizaciones del corte de Paz y Justicia (la del fallido atentado contra el
obispo Samuel Ruiz), Los Chinchulines (cierre y quema de parroquias en Tila),
Alianza Fray Bartolomé de los Llanos (matones que operan en los Valles
Centrales), Movimiento Insurgente Revolucionario Antizapatista (falanges
indígenas en la selva), Brigada Tomás Munzer (al servicio de rancheros),
Fuerzas Armadas del Pueblo y Los Degolladores, parecen responder cabalmente a
los designios militares que, en sus partes sustantivas, se reproducen a
continuación, de manera literal.
31/a. Zona Militar/Estado
Mayor/Cuartel General
Situación General del Estado de Chiapas
1. Aspectos históricos.
A partir del 14 de septiembre
de 1824, Chiapas pasó a formar parte de los Estados Unidos Mexicanos. Sin
embargo, por el aislamiento geográfico, la introversión social, la falta de
capacidad política de los gobiernos de la República en turno, la influencia centroamericana
y la gran diversidad étnica, hicieron que los chiapanecos se enfermaran de
"indiferencia nacional" y participaran con poco empeño, o
simbólicamente, en el desarrollo histórico del México actual. Esta
"indiferencia nacional" o falta de voluntad nacional, hizo que
mientras que las otras entidades federativas se desarrollaran históricamente
mediante su participación activa y dinámica, así como fusionando costumbres,
ideologías políticas, procedimientos económicos y sociales y situaciones psicológicas,
los chiapanecos en nada o muy poco participaron; por ejemplo, en la Guerra de
Independencia, lucha entre centristas y federalistas, intervenciones
norteamericanas, Guerra de Reforma, intervención francesa y Revolución
Mexicana.
Estas circunstancias históricas
asimétricas dejaron a un Chiapas en su etapa infantil, mientras el resto de sus
hermanos, los estados de la federación, alcanzaron su mayoría de edad.
Encontramos en consecuencia a
un Chiapas infante (...) El 1 de enero es la caída dolorosa del primer diente
(...).
En su ensayo de interpretación,
el general José Rubén Rivas Peña encontró falta de autenticidad en la
problemática chiapaneca, toda vez que este pueblo chiapaneco, en búsqueda
por saber quién es, se esfuerza por identificarse sin lograrlo y sólo
localmente se identifica con una autenticidad peculiar que raya en el extremo:
—Los "auténticos"
coletos.
—Los "auténticos" tuxtlecos.
—Los "auténticos" comitecos.
—Los "auténticos" tamales de Chipilin.
—La "auténtica" butifarra.
El general Rivas Peña (3789150)
interpretaba que el movimiento zapatista entraña rencores "genéticos"
y vocación separatista. Avizoraba, también, la creación de una nueva república
centroamericana:
Los chiapanecos guardan,
podría decirse que hasta en forma genética, un sentimiento de olvido y
marginación, responsabilizando de ello al gobierno de la República. Se dicen
huérfanos del sistema, no obstante que Chiapas produce el 55% de la energía
hidroeléctrica y otras riquezas (...) Con el inicio del problema generado por el
EZLN el 1 de enero de 1994, el separatismo chiapaneco se ha hecho evidente por
parte de los transgresores, al exigir:
—Un territorio.
—Un gobierno autónomo.
—Una población eminentemente indígena.
—Reconocimiento de beligerancia al EZLN.
—Una Iglesia independiente/ Salida del Ejército Mexicano.
(...) Es, pues, el separatismo chiapaneco el que pone en peligro no solamente
la paz y la tranquilidad social sino, lo que es más grave, este separatismo
amenaza directamente la soberanía, integridad e independencia de México y
permite además que potencias extranjeras se inmiscuyan y que, en un futuro no
lejano, veamos una vez más la cercenación del territorio nacional y el
nacimiento de una nueva república centroamericana.
La intelectualidad
especializada en asuntos indígenas y chiapanecos mereció un severo juicio:
(...) Reforzando y
complicando la difícil situación mencionada, dentro de la "clase"
indígena existen diferencias de dialecto y culturales que dificultan la
integración chiapaneca y fomentan el desarrollo de una sociedad clasista.
De alguna forma, los
antropólogos y sociólogos nacionales y extranjeros han fomentado, se presume
que dolosamente, el aislamiento y la no integración de los diversos grupos
étnicos al concepto de la nación mexicana.
Parece ser que a esos
antropólogos y sociólogos les interesa que los indígenas se sientan más
orgullosos de ser tzeltales, tzotziles, choles, etc., que mexicanos (...),
cuando por todos es conocido que la Guerra de Independencia de 1810 dio a todos
los individuos que viven desde el Bravo hasta el Suchiate un gentilicio de
mexicanos, y que para terminar con un sinnúmero de problemas sociales es
perentorio reconocer que en nuestra patria existen exclusivamente mexicanos.
El analista del Ejército
reconocía que la explotación de los indios y el mantenimiento de los
privilegios constituyen el problema central de Chiapas:
(...) La clase social
económicamente alta, en su afán de enriquecerse casi exclusivamente por la
explotación de las clases desposeídas e indígenas, fomentaron en estas
poblaciones una serie de valores restrictivos que eran favorables a sus
intereses:
—La humildad.
—El sacrificio.
—La frugalidad.
—La obediencia.
—El respeto a ultranza.
—El temor a la autoridad.
—La falta de aspiraciones.
—El alcoholismo.
—La ignorancia.
—El paganismo.
—La sumisión.
El trabajo de la Diócesis de
San Cristóbal —según este diagnóstico— propició el alzamiento indígena:
Es hasta el arribo del
obispo de la Diócesis de San Cristóbal de las Casas, Samuel Ruiz García al
estado de Chiapas, cuando los valores tradicionales empiezan a ser trastocados
con la intención, en principio, de dignificarlos, sacarlos de su ignorancia,
pobreza y marginación. Lamentablemente, esta modificación de valores indígenas
pronto se ven influidos directamente por los teólogos de la liberación,
orientándolos hacia las siguientes posiciones:
—Ustedes han sido explotados
desde hace 500 años, en un principio por los españoles y después por los ricos.
—Ustedes son los dueños de
Chiapas.
—Estas tierras se las quitaron los ricos, recupérenlas.
—La causa de su desgracia son los ricos.
—No tengan miedo a quien les puede quitar la vida, sólo tener miedo a Dios.
—Dios está exclusivamente de parte de ustedes.
—Jesucristo fue el primer guerrillero.
—Ustedes son superiores a los ladinos.
—Dios no quiere a los ricos.
—El empleo de la violencia está justificado.
—Tenemos que organizarnos para hacer frente al mal gobierno y a los ricos.
—Jesucristo pronto llegará y estará con ustedes.
—En México no hay democracia.
—El gobierno y el PRI son corruptos.
—En Chiapas ganó el PRD.
—Necesitamos una patria socialista.
—El gobierno siempre nos ha robado.
—La ONU y otras organizaciones internacionales nos apoyan.
—La Comisión Nacional de Derechos Humanos y los organismos no gubernamentales
están con nosotros.
Luego de hacer una
interpretación de la conducta de la Iglesia católica, en lo general, y de la
diócesis de San Cristóbal, en lo particular, ante la problemática chiapaneca,
el general de Rancho Nuevo concluía:
El Vaticano es el causante indirecto,
del conflicto de Chiapas, teniendo como patrocinador directo la corriente
contaminada de la teología de la liberación en México, apoyados por sus
homólogos de América Latina y por la mayoría del clero católico nacional,
utilizando como ejecutantes: organizaciones socialistas y políticas, mafia y
grupos inconformes con el gobierno.
En el aspecto político,
Chiapas no ha escapado a los efectos tradiciones y mitos del sistema político
mexicano y donde desde hace más de 60 años el principal actor ha sido el
Partido Revolucionario Institucional (PRI), acompañado de otros partidos
políticos comparsas con distintos márgenes de influencia y poco poder.
Secretaria de la defensa
nacional
c.g. en: Tuxtla Gtz., Chis.
VII Región Militar/ Octubre. 94
Sección Quinta
Plan de Campaña Chiapas 94.
I. Situación
estratégica-operacional.
A. Directiva de la
Secretaria de la Defensa Nacional.
a. El objeto político de
estas operaciones es: alcanzar y mantener la paz.
b. El objetivo
estratégico-operacional es: destruir la voluntad de combatir del EZLN,
aislándola de la población civil y lograr el apoyo de ésta, en beneficio de las
operaciones.
c. El objetivo táctico de
las operaciones es: destruir y/o desorganizar la estructura política militar
del EZLN.
d. Evitará un conflicto
internacional con Guatemala.
e. Deberá manejar con tacto
y en beneficio de las Fuerzas Armadas mexicanas a los medios de comunicación.
f. Limitará los efectos
negativos que estuvieran en capacidad de desarrollar las organizaciones de
derechos humanos y los organismos no gubernamentales, nacionales y e
internacionales.
g. Deberá ejecutar en forma
coordinada, entre otras, las siguientes operaciones:
1. Tácticas.
2. De Inteligencia.
3. Psicológicas.
4. Asuntos civiles (incluye el plan de auxilio a la población y sus recursos).
5. Protección de la población y sus recursos.
6. De asesoramiento (organización de las fuerzas de autodefensa).
7. Logísticas.
h. El Plan de campaña
incluirá las siguientes fases:
1. Preparación.
2. La ofensiva.
3. De desarrollo.
4. La final.
i. Sus normas de acción
serán las que dicten los principios de la guerra.
j. Mantenga presente las
axiomas y los fundamentos de la doctrina vigente, para llevar al cabo
operaciones en la selva.
k. Establecerá inicialmente
el centro de operaciones tácticas de la Región militar (Cotremi), en Tuxtla
Gutiérrez, Chiapas.
l. En la zona de expansión,
su principal tarea es la destrucción o neutralización de las guerrillas
locales, milicianos y comandos y la seguridad y defensa de las instalaciones
vitales.
En esa misma zona ejercerá
dirección, coordinación y control sobre todas las fuerzas de seguridad pública,
haciéndolas responsables de la eliminación de los comandos urbanos y la
desintegración o control de las organizaciones de masas.
Para esto, las fuerzas
policiacas tendrán los tres objetivos siguientes:
1. Romper la relación de
apoyo que existe entre la población y los transgresores de la ley.
2. Descubrir la estructura de los subversivos y sus actividades en la
población.
3. Proporcionar un ambiente de seguridad física y psicológica entre la
población ajena al conflicto.
m. En la zona de defensa, su
principal objetivo es destruir o desorganizar a las unidades regulares,
comandos milicianos y guerrillas locales del EZLN.
n. En la zona estratégica de
retaguardia, no escatimar esfuerzos y recursos para destruir al Comité
Clandestino Revolucionario Indígena (CCRI), cuartel general del EZLN.
o. El objetivo de las
operaciones psicológicas es la de destruir la voluntad de combatir del EZLN;
ganar para el gobierno el apoyo de la población civil y crear en ésta la
sensación de seguridad física y psicológica. Teniendo como premisa no atacar a:
1. La religión.
2. Los grupos étnicos.
3. Los países vecinos.
p. Explote los recursos
aéreos para obtener ventaja en:
1. Movilidad.
2. Mando y control.
3. Reconocimiento.
4. Logística.
q. Durante la primera fase
del plan de campaña, dé énfasis a la elaboración de planes y con respecto al
adiestramiento intensifíquese lo relacionado con la preparación de las tropas
para:
1. El apoyo aéreo inmediato.
2. Apoyo de fuegos.
3. Patrullas de combate.
4. Operaciones nocturnas.
5. Combate en la selva.
6. Combate en áreas urbanizadas
7. Liderazgo y orden de batalla del EZLN.
r. Organizar secretamente a
ciertos sectores de la población civil, entre otros, a ganaderos pequeños
propietarios e individuos caracterizados con un alto sentido patriótico,
quienes serán empleados a órdenes en apoyo de nuestras operaciones.
s. Respecto a la Inteligencia,
deberán dirigir, controlar y coordinar todas las agencias militares y civiles
de la especialidad para obtener:
1. Contrainformación.
2. Inteligencia de combate.
3. Inteligencia para el apoyo de operaciones psicológicas.
4. Inteligencia de la situación interna (información política, económica y
social).
t. En coordinación con el
gobierno del estado y otras autoridades, deberá aplicar la censura a los
diferentes medios de difusión masiva.
Establezca una oficina de
comunicación y designe un vocero oficial.
u. Elaborar un plan de
desarrollo que será sometido a consideración del C. Presidente de la República.
v. Presente un plan para la
organización y funcionamiento de un Centro Coordinador Estatal, para la
dirección de las operaciones de mantenimiento del orden en el estado de
Chiapas.
w. Las fuerzas asignadas al
esfuerzo para las operaciones de mantenimiento del orden, serán asignadas en un
documento por separado.
x. El Plan de Campaña y el
Plan de Desarrollo estarán dirigidos a los transgresores y a la población.
y. La Armada de México
apoyará al Ejército y Fuerza Aérea mexicanos en el ámbito de su
responsabilidad.
B. Fuerzas enemigas.
a. El autodenominado EZLN,
como toda organización maoísta, está constituido por una dirección política,
las fuerzas armadas y las organizaciones de masas.
(...) No debe descartarse la
posibilidad de que el EZLN se apoya en las estructuras políticas del Partido de
la Revolución Democrática (PRD).
(...) 3. Organizaciones de
masas (secretaría de masas). Es la parte fundamental y más importante elemento
de la estrategia maoísta, se estructura con organizaciones sociales reales o de
fachadas, en los sectores: Magisterial, Estudiantil, Popular, Laboral, Etnicas,
Religiosas, Campesinas, Otras.
IX. En estas organizaciones
se desempeñan los comandos, las fuerzas milicianas mexicanas y las guerrillas
locales.
(...) 1. Zona de expansión.
i. De la línea
Palenque-Ocosingo-Comitán-Frontera Comalapa hacia "W", en dirección
de Tuxtla Gutiérrez.
ii. En esta zona aparecen:
(a). Organizaciones de
masas.
(b). Fuerzas milicianas mexicanas.
(c). Guerrillas locales.
(d). Comandos urbanos y rurales.
iii. Efectivos que operan en
la zona.
(a). Entre milicianos y
guerrillas locales se han detectado a 4,784 efectivos.
(b). Las organizaciones de masas se estiman en 200,000 personas.
IV. De la linea antes citada
hacia el "E" con la frontera de Guatemala, los transgresores la
denominan "zona, de territorio liberado".
El capítulo h contiene
un Plan de asesoramiento:
Este anexo describe
actividades del Ejercito en el adiestramiento y apoyo de las fuerzas de
autodefensa u otras organizaciones paramilitares, lo cual puede ser el
principio fundamental de la movilización para las operaciones militares y de
desarrollo. Incluye además el asesoramiento y ayuda que se presta a otras
dependencias del gobierno y a funcionarios gubernamentales locales,
municipales, estatales y federales. En caso de no existir fuerzas de
autodefensa, es necesario crearlas.
(...) Las operaciones
militares incluyen el adiestramiento de fuerzas locales de autodefensa, para
que participen en los programas de seguridad y desarrollo
* Revista Proceso N° 1105, 4 de enero de 1998.
Cuestiones de
América Nº 10, Agosto-Septiembre de 2002
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